La Finca Experimental Muñovela del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA-CSIC) acogió la jornada ‘Control Biológico del Topillo Campesino’ en el marco del proyecto OH-FINE en el que participa SEAE. Este evento congregó a una treintena de personas, entre las que se encontraban agricultores, agentes de medio ambiente y organizadores.

La jornada comenzó con una charla informativa de Lorena Hernández Garavís, técnica de GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat). Posteriormente, se realizó una demostración en el campo, con la instalación de cuatro cajas nido para depredadores, tanto diurnos como nocturnos, en concreto: lechuza, mochuelo y cernícalo.

GREFA, a través de su Proyecto de Control Biológico del Topillo, tiene una amplia experiencia en la búsqueda de soluciones para el problema que causa este roedor en Castilla y León, con graves daños en las explotaciones agrícolas cuando hay superpoblación. El tradicional recurso del veneno ha demostrado tener escasa efectividad frente a esta plaga y graves efectos secundarios para otras especies, como las aves rapaces. Por eso, el control mediante depredadores naturales emerge como la solución más efectiva y con menos incidencia en el entorno.

Esta actividad está enmarcada dentro del proyecto europeo OH-FINE, que está coordinado por el IRNASA-CSIC y financiado por la Unión Europea (convocatoria HORIZON-CL6-2024-GOVERNANCE-01) y por SERI (Secretariado Suizo de Educación, Investigación e Innovación). En esta iniciativa participan nueve países europeos con el objetivo de crear una red europea en la que los agricultores ecológicos puedan compartir experiencias y conocimientos.