• Una campaña de promoción de «L’ agricultura sostenible» confunde a los consumidores y no se ajusta a los reglamentos actuales.

«Los alimentos etiquetados como producción integrada no son ecológicos«

Los alimentos que llevan el sello de la producción integrada no son ecológicos, a pesar de la campaña que el Consejo Catalán de la Producción Integrada está llevando a cabo vinculando estos productos a «la agricultura sostenible». Desde el mes de julio, este organismo ha realizado diferentes acciones promocionales presentando estos artículos como procedentes de la única agricultura sostenible que se practica en Cataluña. El uso del artículo determinado «La», que implica unicidad, excluye otras formas de producción como, por ejemplo, la agricultura ecológica, a pesar de que este sistema está regulado por una normativa europea que establece que «La producción ecológica es un sistema de gestión sostenible (…)».

Los mensajes publicitarios elaborados por el Consejo Catalán de la Producción Integrada confunden y engañan a los consumidores, dando a entender que no pueden encontrar en el mercado otros alimentos producidos con métodos que tengan en cuenta la sostenibilidad del sistema. Según APACAT (Asociación de Productores Agroecológicos de Cataluña): «Esta inducción a error al consumidor, hecha de forma interesada por parte del Consejo Catalán de la Producción Integrada, puede afectar de manera decisiva a la compra en favor de los productos de la agricultura integrada y en detrimento de los de la agricultura ecológica». Así de contundente se ha expresado esta entidad en una denuncia presentada a la Agencia Catalana de Consum.

Los precedentes

La marca «Agricultura sostenible» está concedida al Consejo Catalán de la Producción Integrada, para hacer referencia a todos los alimentos «obtenidos por métodos de producción sostenible». Hasta aquí puede parecer todo bastante coherente. La incongruencia es que en la descripción de la marca se especifica que los alimentos que la utilicen deben estar producidos siguiendo el Reglamento (CE) núm. 834/2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos (actualmente Reglamento Europeo (UE) núm. 2018/848). Quien produzca siguiendo esta normativa debe someterse a inspecciones de control. En Cataluña, estas inspecciones las lleva a cabo el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE). Por tanto, la marca «Agricultura sostenible» no se puede utilizar en aquellos alimentos que no muestren el sello identificativo de la producción agraria ecológica.

Esta situación tan rocambolesca ha llamado la atención de AE2 (Asociación Empresarial para la Agricultura Ecológica), que agrupa empresas elaboradoras certificadas en producción ecológica en Cataluña. En una denuncia, presentada también a la Agencia Catalana de Consum, la entidad reclama que se retiren todas las campañas de promoción de productos bajo la denominación protegida «Agricultura Sostenible» que no tengan certificación ecológica y no muestren el logotipo correspondiente.

La entidad hace referencia no solo a las publicaciones del Consejo Catalán de la Producción Integrada en su cuenta de Instagram, sino también a las campañas promocionales presentadas en diferentes puntos de venta, como hipermercados y supermercados especializados.

Tanto AE2 como APACAT son integrantes de la Aliança Fulla Verda, una plataforma que agrupa entidades vinculadas a los diferentes eslabones de la producción agraria ecológica. Las otras organizaciones que forman parte son la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología, l’associació L’Era, Espai de Recursos Agroecològics, la sectorial de las cooperativas de consumo agroecológico, la Unió de Pagesos, la Asociación Vida Sana y la Asociación Española de Elaboradores y Comercializadores Ecológicos.

Reiteramos nuestra defensa del Reglamento (UE) 2018/848 sobre producción ecológica

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) reiteramos nuestra defensa del Reglamento (UE) 2018/848 sobre producción ecológica que garantiza un sistema de producción regulado, inspeccionado y certificado legalmente, con requisitos claramente establecidos en materia de biodiversidad, preservación de recursos naturales, bienestar animal y trazabilidad.

Estos criterios dan al sello ecológico (“Euro-Hoja”) una protección jurídica y confianza que no se encuentran en denominaciones más vagas como “agricultura sostenible”. Por eso, desde SEAE, como parte de Aliança Fulla Verda, advertimos de que el uso indiscriminado del término “sostenible” sin estar ligado al cumplimiento de la normativa ecológica europea puede generar confusión entre los consumidores, competencia desleal hacia los productos ecológicos, y disminuir el valor propio del sello ecológico como garantía de estándares exigentes.