SEAE se suma al llamamiento urgente para proteger la agrobiodiversidad europea.
A medida que los Estados miembros de la UE entran en la fase final de las negociaciones sobre el Reglamento relativo a la Producción y Comercialización de Material Reproductivo Vegetal (PRM por sus siglas en inglés), una amplia coalición de más de 200 organizaciones de agricultores, obtentores, conservadores de semillas y entidades medioambientales ha enviado una carta conjunta a los ministros de Agricultura de la UE para lanzar una advertencia urgente: si no se restablecen salvaguardas esenciales para la agrobiodiversidad y los derechos de los agricultores, Europa corre el riesgo de consolidar un sistema de semillas incapaz de responder a los desafíos de la resiliencia climática, la sostenibilidad agraria y la soberanía alimentaria.
Los firmantes –entre ellos representantes de la agricultura ecológica y agroecológica, pequeñas empresas semilleras y redes de conservación– alertan de que la propuesta actual del Consejo no proporciona el espacio jurídico necesario para que agricultores, obtentores e iniciativas de semillas sigan conservando y desarrollando la diversidad de cultivos europea. Por el contrario, podría suponer un grave retroceso respecto a derechos esenciales ya reconocidos en varios países europeos. Según el calendario actual del Consejo, la Presidencia danesa prevé evaluar el apoyo de los Estados miembros en la reunión de agregados del 28 de noviembre, seguida de un posible mandato para el COREPER a mediados de diciembre, que concluiría el proceso interno del Consejo.
«Si el Consejo no corrige el rumbo antes de finalizar su posición, Europa socavará a los propios actores que mantienen viva la agrobiodiversidad», señaló Magdalena Prieler (ARCHE NOAH). «Estamos pendientes de una decisión que podría proteger los derechos de los agricultores y la diversidad de semillas, o bien restringirlos de forma irreversible. Los Estados miembros deben elegir con responsabilidad».
Por su parte, Eric Gall, subdirector de IFOAM Organics Europe, destacó la necesidad de un marco que refleje la realidad de los sistemas ecológicos y agroecológicos: «Es esencial que la futura legislación sobre PRM proporcione el espacio legal para un mercado de semillas diversificado y para que los agricultores puedan elegir las variedades más adecuadas a sus sistemas productivos. Por ejemplo, limitar las variedades de conservación a ciertas especies y a su región de origen obstaculizará gravemente a muchos agricultores y obtentores ecológicos y agroecológicos que actualmente dependen de ellas».

Agrobiodiversidad en riesgo
La diversidad de cultivos y variedades es la base de una agricultura resiliente. Una mayor diversidad genética permite que las plantas se adapten a plagas, enfermedades y condiciones climáticas cambiantes, y sostiene una producción de alimentos más sostenible. Sin embargo, la agrobiodiversidad lleva décadas disminuyendo drásticamente. Las pequeñas empresas semilleras, las redes de conservación y los sistemas de intercambio entre agricultores son esenciales para mantener y renovar esta diversidad. No obstante, el actual borrador del PRM podría endurecer aún más el marco regulatorio aplicable a estas actividades no comerciales que fomentan la diversidad, en lugar de protegerlas.
«El fitomejoramiento en finca, la gestión dinámica y los intercambios entre agricultores son esenciales para adaptar las plantas a las condiciones locales de cultivo y constituyen un pilar de la agroecología», señaló Alessandra Turco, de la Coordinación Europea Vía Campesina. «Estas prácticas no son comercialización y deben reconocerse como derechos colectivos de los agricultores, fuera del ámbito del reglamento PRM, tal y como ya ocurre en varios países de la UE».
Un momento decisivo, con graves consecuencias si se desaprovecha
Con la fecha límite interna del Consejo acercándose rápidamente, las organizaciones de la sociedad civil advierten de que los Estados miembros disponen de una última y estrecha ventana para integrar salvaguardas esenciales:
- Excluir las actividades de conservación en finca y gestión dinámica del ámbito del PRM. Tratar los intercambios con fines de conservación o mejora como comercialización amenaza a miles de iniciativas locales de semillas.
- Garantizar los derechos de los agricultores a guardar, utilizar e intercambiar sus semillas –incluida la compensación financiera–. Estos derechos están reconocidos internacionalmente (TIRFAA, UNDROP, CDB) y deben aplicarse en la legislación de la UE, fuera del ámbito de la comercialización PRM.
- Asegurar un registro sencillo y accesible para variedades de conservación antiguas y de nueva creación, para todas las especies y sin limitaciones geográficas. Su uso no debe verse restringido por criterios regionales o por tipo de cultivo.
- Exigir que las pruebas de Valor para la Cultivación y el Uso Sostenible (VSCU) se realicen en condiciones ecológicas o de bajos insumos. La sostenibilidad debe evaluarse como un sistema y no como un conjunto de rasgos aislados.
- Proteger a las nanoempresas frente a cargas administrativas desproporcionadas. Estas pequeñas empresas semilleras son esenciales para mantener la disponibilidad de variedades localmente adaptadas.
- Garantizar la transparencia sobre métodos de obtención y derechos de propiedad intelectual. Agricultores y obtentores necesitan información clara para tomar decisiones fundamentadas y para salvaguardar el libre acceso a los recursos genéticos.
La coalición insta a los ministros de Agricultura a rectificar la propuesta antes de que el Consejo finalice su posición, asegurando que el reglamento refleje las necesidades de los agricultores, horticultores, obtentores y redes semilleras que sostienen la resiliencia agrícola de Europa.
