Agua y suelo. Dos recursos esenciales para el futuro de Doñana y el punto de partida de FARO Doñana. Antes de incorporarse a la iniciativa, todas las Fincas FARO deben acreditar el uso legal de ambos.Una decisión que refleja el rigor, la transparencia y la gestión responsable que inspiran el proyecto.
Poner en valor a quienes hacen bien las cosas también es una forma de cuidar Doñana. Toda transformación necesita referentes que inspiren a otras personas a seguir el mismo camino.
Las Fincas FARO son explotaciones agrarias de referencia donde se identifican oportunidades de mejora, se aplican nuevas prácticas para reforzar su resiliencia y sostenibilidad y se comparten los aprendizajes para inspirar a otras fincas. Precisamente por ese papel de referencia, todas ellas deben superar el proceso de verificación que garantice la solidez y credibilidad del proyecto.
Este proceso adquiere un valor especial en un territorio como Doñana. Según el análisis más reciente de WWF, alrededor de 3.983 hectáreas siguen regándose con agua extraída ilegalmente del acuífero, lo que supone unos 14,37 hm³ al año, equivalentes a más de 4.200 piscinas olímpicas.
El suelo es la otra cara de la moneda: WWF lleva años denunciando la existencia de regadíos fuera de los suelos agrícolas autorizados en el entorno del Parque Nacional.
En ambos casos, además del impacto ambiental, estas prácticas generan una competencia desleal para quienes desarrollan su actividad dentro de la legalidad.
Experiencia e independencia
La comprobación se realiza mediante un proceso de revisión documental y verificación técnica de cada explotación. Este trabajo lo desarrolla el equipo técnico de FARO Doñana, integrado por profesionales como el ingeniero agrícola Raúl Ahijón, con más de veinte años de experiencia como asesor agronómico y especializado durante la última década en proyectos de agricultura y sostenibilidad.
«No basta con comprobar la situación actual de una finca. También revisamos su evolución histórica y verificamos que cualquier cambio de uso del suelo haya sido compatible con la legislación vigente en cada momento», explica Ahijón.
Posteriormente, el equipo técnico realiza una visita a cada explotación paraverificar sobre el terreno que la documentación se corresponde con la realidad, comprobando las captaciones, las infraestructuras de riego y los sistemas de control asociados.
El proceso culmina con una certificación independiente de uso legal del agua realizada por auditores externos de la certificadora CAAE, aportando una garantía adicional de objetividad y credibilidad.
En FARO Doñana creemos que la confianza no se presume: se demuestra. Por eso queremos reconocer a quienes ya están marcando el camino desde sus fincas e inspirar a otras personas a recorrerlo.
El proyecto CultivEco, financiado por la Fundación Biodiversidad y coordinado por SEAE junto a CEBAS-CSIC, UPCT, FIC y ASAJA Murcia, cumple dos años de trabajo en la cuenca vertiente del Mar Menor e inicia su recta final con una red consolidada de 15 fincas distribuidas en seis municipios: Fuente Álamo, Cartagena, Torre-Pacheco, San Javier, Los Alcázares y Murcia.
Entre los resultados acumulados destacan 11 formaciones celebradas con 292 personas asistentes —196 sin repetición— y 90 hectáreas de fincas piloto ya en proceso de certificación ecológica, avanzando hacia el objetivo final de 120 ha.
Un papel clave en este proceso lo desempeñan las cinco fincas faro, fincas con trayectoria consolidada en agricultura ecológica que actúan como referentes y espacios de aprendizaje para el resto de participantes. Con una superficie total de 286 hectáreas en cuatro municipios, sus cultivos principales son los cítricos —limoneros, naranjos y pomelos—, algarrobos, almendros y hortalizas tanto en invernadero como al aire libre.
Estas fincas acogerán visitas demostrativas y talleres prácticos, y han servido de base para el Manual Digital Territorializado, ya disponible en cultiveco.es: una herramienta de consulta gratuita con buenas prácticas adaptadas a los cultivos y condiciones del Mar Menor.
Las fincas piloto, por su parte, son aquellas cuyos titulares y titulares han dado el paso de iniciar su transición hacia la producción ecológica con el apoyo del proyecto. A través de asesoramiento técnico personalizado, analíticas de suelos y aguas, formación y acceso a insumos ecológicos, estas fincas están transformando su manera de trabajar la tierra con el objetivo de reducir los impactos de la actividad agraria sobre el Mar Menor y sus ecosistemas.
Detrás de cada hectárea en transición hay agricultoras y agricultores que, a menudo a contracorriente, apuestan por un modelo productivo más respetuoso con el entorno. Su trabajo cotidiano —cuidar el suelo, gestionar el agua con responsabilidad, apostar por la biodiversidad— es el corazón de CultivEco y la prueba más real de que una agricultura sostenible en el Mar Menor es posible.
El proyecto CultivEco, Cultivando la transición agroecológica en el Mar Menor cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Convocatoria de ayudas para la restauración y mejora ambiental en el ámbito agrícola, para contribuir a la recuperación de la funcionalidad ecológica del Mar Menor, incluida en la línea 6 del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor.
Conocer de cerca experiencias de agricultores y agricultoras ecológicos que tienen sus cultivos en la cuenca vertiente del Mar Menor e identificar qué tipo de prácticas agroecológicas pueden ser ejemplo para otras experiencias es lo que la Red de Fincas CultivEco viene trabajando estas semanas.
SEAE, junto a las entidades que forman parte del proyecto CultivEco, siguen la ronda de visitas a agricultores y agricultoras que quieren formar parte de la Red de Fincas, tanto bajo manejo ecológico (Fincas Faro) como convencional (Fincas Piloto), y que en conjunto serán las que impulsen buenas prácticas agrarias para favorecer la restauración del ecosistema del entorno del Mar Menor.
Visitar las fincas in situ, y conocer de la propia voz de los y las agricultoras cuáles son sus desafíos y obstáculos así como los aspectos positivos que pueden compartir de su experiencia con sus cultivos y fincas, es una valiosa información que ayuda a tejer esta Red de Fincas de CultivEco basada en el aprendizaje mutuo y el acompañamiento técnico y científico especializado.
Así pues, además de continuar con las visitas de identificación durante la próxima semana, las entidades científicas ya están trabajando en el diseño de una serie de muestreos a nivel de parcelas. Estos muestreos permiten realizar una diagnosis inicial de las fincas, para poder realizar el posterior seguimiento y monitoreo de su evolución tras la implementación de las buenas prácticas a lo largo de los tres años de duración del proyecto.
El ejemplo agroecológico de las Fincas Faro
Una Finca Faro es en la que el agricultor o agricultora implementa buenas prácticas agroecológicas en sus cultivos y, por ello, puede servir de inspiración a otros agricultores y agricultoras a realizar una transición hacia la agricultura ecológica. No se trata de copiar o replicar determinadas prácticas sino que cada cual, según las características de sus fincas (tipos de cultivos, de suelo, condiciones climáticas y más), pueda aprender de dichas prácticas y adaptarlas a su contexto, junto a la formación, asesoramiento y acompañamiento que ofrece el itinerario de CultivEco.
Una de estas experiencias inspiradoras de Fincas Faro es la de Joaquín, de “El Mirador” en San Javier, un joven agricultor ecológico de hortalizas al aire libre y en invernadero. Con sus 10 ha, siempre está haciendo pruebas, innovando, para valorar qué es lo que mejor le funciona. Y entre esos casos de éxito, destaca el de sus lechugas en invernadero, algo que nadie más hace por su zona.
Si eres agricultor o agricultora ecológico de cualquiera de los municipios de la cuenca vertiente del “Mar Menor”, puedes formar parte de la Red de Fincas de CultivEco, tanto si produces en ecológico como si te gustaría pasarte de lo convencional a lo ecológico.
Sinergias con otros proyectos en beneficio del Mar Menor: MicroMar
Trabajar en colaboración y cooperación con otros proyectos y entidades que están desarrollando sus propuestas para la restauración y mejora ambiental en el ámbito agrícola del Mar Menor es una máxima para el equipo de CultivEco. Por ello, se han programado diversas reuniones que permiten crear sinergias entre proyectos y seguir avanzando en la recuperación de la funcionalidad ecológica de este territorio.
Este proyecto pretende desarrollar productos bioestimulantes con microorganismos que reduzca al menos un 30% la aplicación de fertilizantes nitrogenados en cultivos de lechuga y melón. También pretende establecer estrategias de fertirrigación de bajo coste sostenibles y respetuosas con el medioambiente, testándolas en diferentes parcelas para evaluar la eficacia de los distintos tratamientos.
Sobre CultivEco: “Cultivando la transición agroecológica en el Mar Menor a través de buenas prácticas agrarias en producción ecológica para la restauración del ecosistema”
CultivEco es proyecto piloto para la capacitación y acompañamiento del sector agrícola convencional a través de un itinerario que permita la implementación de buenas prácticas agroecológicas, tras diagnóstico científico, territorializadas y avaladas por la ciencia, su difusión a través de materiales libres y su conversión progresiva a la producción ecológica, como modelo productivo que genera valor económico de manera eficiente y sostenible en el tiempo.
Para más información sobre este proyecto y sus próximas acciones, pueden contactar al equipo técnico de SEAE. Más información: cultiveco-marmenor@agroecologia.net. 609 6246 83
CULTIVECO cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Convocatoria de ayudas para la restauración y mejora ambiental en el ámbito agrícola, para contribuir a la recuperación de la funcionalidad ecológica del Mar Menor.
El proyecto “CultivEco” constituye una red de aprendizaje entre agricultores/as y entidades científicas con el objetivo de poner en común conocimientos y fomentar buenas prácticas agroecológicas en los municipios de la cuenca vertiente del Mar Menor.
Las “Fincas Faro”, de agricultores/as con una trayectoria consolidada en agricultura ecológica, representativas, que sirven de modelo y ejemplo para que otras fincas aprendan sobre buenas prácticas agrícolas;
Las “Fincas Piloto”, que son de agricultores/as dedicados a la agricultura convencional, a los que se acompañará en la implementación de determinadas prácticas para la conversión de sus cultivos a ecológico.
Aunque esta red pretende seguir creciendo y ampliándose a lo largo del desarrollo del proyecto “CultivEco” por el momento cuenta con:
Fincas piloto: 9 productores/as con una superficie total de cerca de 71 ha. Los cultivos de estas fincas son: almendro, algarrobo, cítricos (pomelo, naranja, limón) y hortícolas.
Fincas faro: con 5 productores/as que tienen cultivos de almendro, algarrobo, cítricos, olivo y aloe vera, que agrupan a más de 200 has.
La puesta en común de conocimientos y buenas prácticas, así como el acompañamiento y asesoramiento y la formación programada para quienes constituyen la red, son algunas de las actividades que se ponen en marcha. Si eres agricultor/a de cualquiera de los municipios de la cuenca vertiente del Mar Menor y quieres formar parte de esta red de fincas (faro o piloto), escribe a cultiveco-marmenor@agroecologia.neto llama al 609 624 683
¿Cómo funciona la “Red de Fincas” de “CultivEco”?
CultivEco es un proyecto piloto para la capacitación y acompañamiento del sector agrícola convencional que establece un itinerario, avalado científicamente, para la implementación de buenas prácticas agroecológicas y, por consiguiente, para su conversión progresiva a la producción ecológica.
El proyecto, recoge diversas acciones como son: la constitución de esta “Red de Fincas”, que incluye el diagnóstico territorializado de las fincas seleccionadas (salud del suelo, agua, biodiversidad, condiciones climáticas…); la formación, capacitación y acompañamiento de los/as agricultores/as que forman parte de la red sobre buenas prácticas agroecológicas; la creación y publicación de materiales que recojan estos conocimientos y que además, son puestos en común y compartidos a través de canales de comunicación creados a tal fin. Por tanto, se trata de una red de aprendizaje así como de transmisión de conocimiento.
Al formar parte de la Red, los agricultores/as también pueden recibir gratuitamente insumos ecológicos conforme al Reglamento de Producción Ecológica (UE) 2018/848 (según disponibilidad).
Por el momento, se está terminando con el diseño del “Plan de Trabajo” que establece los próximos pasos. También se han realizado visitas a fincas que permiten, a las entidades participantes en el proyecto, diseñar una serie de muestreos a nivel de parcela para realizar un diagnóstico inicial de estas fincas y poder hacer así seguimiento y monitoreo de su evolución a lo largo de los 3 años de duración del proyecto.
De este modo, se evidenciará científicamente el impacto y evolución de las prácticas agrícolas puestas en marcha sobre la salud y funcionalidad de los suelos, el impacto en la biodiversidad o en los recursos hídricos así como la evaluación de la incidencia de plagas y enfermedades en los cultivos. También permitirá demostrar que la producción ecológica es un modelo productivo que genera valor económico de manera eficiente y sostenible en el tiempo.
Conocer los resultados de la “Red de Fincas” CultivEco
Los resultados y conocimientos obtenidos en este proceso, se compartirán entre quienes participen en la Red con el objetivo de contribuir a la mejora continua del resto de fincas de la red y la conversión o adopción de buenas prácticas de otros agricultores/as.
Un ejemplo de ello es la comunicación directa a través de mensajería instantánea, WhatsApp, para poner en común toda la información generada, dudas, resultados, y facilitar y promover la transferencia del conocimiento científico-técnico de igual a igual.
CULTIVECO cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Convocatoria de ayudas para la restauración y mejora ambiental en el ámbito agrícola, para contribuir a la recuperación de la funcionalidad ecológica del Mar Menor, así como con la colaboración de la Oficina Técnica del Mar Menor.
Para más información sobre este proyecto y sus próximas acciones, pueden contactar al equipo técnico de SEAE. Más información: cultiveco-marmenor@agroecologia.net. 609 624 683
“Las opiniones y documentación aportadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor o autores de los mismos, y no reflejan necesariamente los puntos de vista de las entidades que apoyan económicamente el proyecto”.
El CIFEA de Torre Pacheco acoge con éxito el primer encuentro participativo entre agricultores/as y diversidad de agentes locales con gran interés en impulsar buenas prácticas agroecológicas a través de una red de fincas o de la formación y el acompañamiento para la conversión a ecológico, entre otras iniciativas.
Alrededor de 40 asistentes han participado en la primera sesión participativa dirigida a agricultores/as de la cuenca vertiente del Mar Menor en el marco del proyecto CultivEco: “Cultivando la transición agroecológica en el Mar Menor a través de buenas prácticas agrarias en producción ecológica para la restauración del ecosistema”. Este es el resumen de la iniciativa en 1 minuto: https://www.youtube.com/watch?v=kWMDfPH7rqc
Así pues, este proyecto piloto y las distintas entidades que lo impulsan, fomentarán la aplicación de buenas prácticas agroecológicas a través de:
Formación sobre prácticas agrícolas que cuidan y fomentan la diversidad, el suelo vivo y un buen uso de los recursos hídricos, entre otras.
Asesoramiento y acompañamiento para la conversión a la producción ecológica con un equipo de profesionales del sector ecológico y con los propios agricultores/as de la zona (itinerario formativo con talleres técnicos y prácticos en las fincas faro y fincas piloto)
Analíticas de suelos, clima y biodiversidad de tus parcelas por científicos especializados
Insumos conforme al Reglamento de Producción Ecológica (UE) 2018/848, como por ejemplo AgroPaper, un acolchado agrícola de papel 100% biodegradable y compostable.
Con CultivEco se fomenta la conversión a la producción ecológica con la creación de una red de fincas que espera alcanzar las 120 hectáreas con cultivos de cítricos, invernaderos y tierra arable. Con el impulso de la transición ecológica se busca la sostenibilidad y viabilidad de los sistemas agrarios del territorio a la vez que el equilibrio con los ecosistemas de alto valor natural vinculados. Es el modo en el que, entre otras cuestiones, agricultores y agricultoras del territorio se adaptarán a la legislación ambiental y con prácticas, además, adaptadas al cambio climático, entre otras cuestiones.
¿Qué temas han destacado en el debate con participantes?
Esta sesión participativa ha contemplado un espacio para el tan necesario debate entre los y las protagonistas (agricultores/as, técnicos/as, formadores/as, políticos/as…). En este debate se ha insistido mucho en temas como la importancia de la comercialización y el consumo, y medidas que contemplen e impulsen ambas, o la coexistencia entre la diversidad de intereses, propósitos y personas involucradas.
Como una de las propuestas destacadas y en la que han mostrado interés los/as asistentes ha sido sobre los Ecoterritorios o Biodistritos como una manera de fomentar el desarrollo sostenible del territorio, involucrando a todos sus agentes sociales y económicos (agricultores/as, restauración y hostelería, turismo, agentes culturales y de patrimonio, ayuntamientos…), fomentando así la creación de sinergias, vínculos de cercanía y relaciones estables basadas en la producción, distribución y consumo.
Por ello, en el encuentro ha participado de manera virtual Gemma Rodríguez, coordinadora del Área de Bioeconomía de la Fundación Biodiversidad. Rodríguez ha destacado que tanto la convocatoria como el proyecto están en sintonía con los objetivos marcados por el Pacto Verde Europeo (PVE) y la estrategia “De la granja a la mesa”, como son “la reducción de insumos (fertilizantes) y de los pesticidas más peligrosos, así como a contribuir en el desarrollo e importancia de la superficie ecológica en los municipios de la cuenca vertiente del Mar Menor”, tal y como sugiere el 25% establecido en el PVE.
Del mismo modo, Rodríguez ha destacado que el proyecto CultivEco es interesante porque contempla “la red de fincas faro, donde los propios agricultores/as son los referentes. Es importante que existan estos referentes para quienes quieran hacer la conversión a ecológico y que vayan de la mano a través de la capacitación y el acompañamiento”. Otros dos puntos importantes señalados por la representante de la Fundación Biodiversidad han sido “la territorialización del proyecto, potenciada con la creación de esos manuales de conocimiento adaptados al territorio” y “que se contempla al consumidor y la importancia de trabajar este ámbito”. Además, ha hecho un llamamiento a los proyectos en marcha en el Mar Menor a “potenciar las sinergias con otros proyectos, como por ejemplo, con el uso de la información generada”.
FOTO 1: Rosa Valero presenta del proyecto CultivEco, como coordinadora del mismo desde SEAE
FOTO 2: Helena Cifre (coordinadora de SEAE) y Alfonso Gálvez (ASAJA Murcia)
FOTO 3: Intervención de Gemma Rodríguez, coordinadora del Área de Bioeconomía de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
FOTO 4: Aportaciones sobre innovación e insumos ecológicos con AgroPaper.
FOTO 5: Aina Calafat, de proyectos internacionales e incidencia de SEAE.
FOTO 6: Asistentes a la sesión participativa de CultivEco
CULTIVECO cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Convocatoria de ayudas para la restauración y mejora ambiental en el ámbito agrícola, para contribuir a la recuperación de la funcionalidad ecológica del Mar Menor.
“Las opiniones y documentación aportadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor o autores de los mismos, y no reflejan necesariamente los puntos de vista de las entidades que apoyan económicamente el proyecto”.
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