NTG: “Un paso atrás en términos de bioseguridad y libertad de elección para los consumidores”

NTG: “Un paso atrás en términos de bioseguridad y libertad de elección para los consumidores”

BRUSELAS, 07 FEBRERO 2024. (IFOAM Organics Europe) – El Parlamento Europeo ha votado la propuesta legislativa sobre las llamadas «Nuevas Técnicas Genómicas» (NTG). Según IFOAM Organics Europe, el resultado es un paso atrás en términos de bioseguridad y libertad de elección para los consumidores, aunque los eurodiputados salvaguardaron algunos requisitos mínimos de transparencia e incluso volvieron a integrar disposiciones de trazabilidad que los Estados miembros deberían aprovechar para garantizar la libertad de los agricultores de no utilizar la ingeniería genética.  

«Una mayoría de eurodiputados votó a favor de debilitar los requisitos de bioseguridad para las NTG, pero también de mantener su trazabilidad a lo largo de toda la producción y la posibilidad de medidas nacionales de coexistencia para proteger la agricultura ecológica«, dijo Jan Plagge, presidente de IFOAM Organics Europe, tras la votación. Al tiempo que se votaba a favor de la propuesta, el Parlamento también reconoció que las patentes sobre semillas son una amenaza para el sector europeo de la mejora genética y envió un mensaje claro de que la protección de las patentes no debe extenderse al material genético que también puede obtenerse mediante la mejora convencional.

«Esta votación está llena de contradicciones, ya que reconoce algunos problemas importantes asociados a la desregulación de las NTG, pero no aporta soluciones concretas y dejaría a los agricultores y ganaderos expuestos a la apropiación corporativa de los recursos genéticos a través de patentes», señaló Plagge. 

«El Consejo de Ministros no debería repetir los mismos errores de precipitar estos debates y hacer caso omiso de la falta de base científica para desregular algunas de estas nuevas técnicas genómicas señaladas por la autoridad francesa de seguridad alimentaria. Los gobiernos nacionales deberían proporcionar primero una solución legal para proteger a los obtentores y agricultores de las patentes, y para proteger la integridad de la producción ecológica y convencional libre de Organismos Modificados Genéticamente, antes de seguir adelante con el debilitamiento de los requisitos de bioseguridad», advirtió Jan Plagge.

El Parlamento se mostró de acuerdo con el planteamiento de la Comisión Europea y las demandas del sector ecológico de mantener explícitamente la prohibición de todas las NTG en la producción ecológica. Aunque los eurodiputados también rechazaron las enmiendas que habrían impedido a los Estados miembros adoptar medidas de coexistencia para proteger la integridad de la producción ecológica y convencional libre de OMG.

“Retirar la reducción del uso de plaguicidas tóxicos no traerá precios más justos en la agricultura y alimentación”

“Retirar la reducción del uso de plaguicidas tóxicos no traerá precios más justos en la agricultura y alimentación”

Desde SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología) consideramos que la propuesta de retirada de la regulación sobre plaguicidas es una respuesta nada acertada a las reclamaciones del sector agrario: lo que necesita es que se les faciliten las herramientas adecuadas para la transición.

SEAE (06/02/2024). Son muchos y diversos los motivos que han llevado a agricultores/as de toda Europa a la protesta. Muchas reclamaciones son comunes y todas arrastran un malestar que viene desde muy lejos. Un malestar que también sentimos desde el equipo de SEAE y que hemos recogido en estas reflexiones. Cada persona sale con sus propios motivos, con su experiencia detrás… es decir, “no hay un campo en singular” (1). Lo que sí hay es una crisis compleja (ambiental, social, económica…) que afecta a todo el sistema agroalimentario en su conjunto. 

Y en este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado su intención de proponer la retirada de la regulación sobre la reducción en un 50% del uso y riesgo de plaguicidas químicos, así como plaguicidas más peligrosos, en la UE para 2030. Ha señalado que la Comisión propuso esta regulación con el “digno objetivo de reducir los riesgos de los productos fitosanitarios” pero “se ha convertido en un símbolo de polarización”. 

Desde SEAE consideramos que esta iniciativa de retirada de la regulación es una respuesta nada acertada a las reclamaciones del sector agrario, sino más bien una “salida fácil” que desvía la atención hacia un “problema” que no existe: la burocracia asfixia, producir de forma más saludable, no, sino todo lo contrario, garantiza la continuidad y viabilidad de la agricultura y ganadería. Es más, no limitar el uso de plaguicidas tóxicos no regulará el mercado ni traerá precios más justos para la agricultura y la alimentación, que es uno de las principales reclamaciones. 

Esta decisión muestra la falta de compromiso por impulsar la transición ecológica. Se confunde al sector y se le abandona en ese acompañamiento, en lugar de dotarlo de las herramientas necesarias como la simplificación de burocracia, formación, asesoramiento, mucha más investigación en producción ecológica, la adecuada financiación… De hecho, el Pacto Verde llegó a incluir medidas financieras de apoyo a las agricultoras en la reducción del uso de plaguicidas tóxicos, pero el lobby de la agroindustria lo frenó (2). Esa misma agroindustria que hoy recibe con agrado la noticia porque nuevamente, se genera más dependencia de ella.

Reivindiquemos pues más recursos para investigar, encontrar y difundir las soluciones que puedan resolver los problemas reales.

La producción ecológica es el camino

¿Cómo se puede estar de acuerdo en aumentar el uso de plaguicidas y venenos que afectan tanto a la salud de los productores/as y consumidores/as? Desde SEAE recordamos que la agricultura basada en la receta simplificadora del uso de productos fitosanitarios de síntesis, cada vez más agresivos incluso con los insectos no diana, no es la solución, sino parte del problema. Seguir permitiendo el envenenamiento del planeta no es sostenible. Se puede producir sin plaguicidas de síntesis y la producción ecológica es la prueba evidente. 

Estos 30 años de recorrido de SEAE dan base para afirmar que la producción ecológica proporciona soluciones que mantienen la productividad agraria, mejorando la calidad de la producción, sin necesidad de emplear fitosanitarios. El aumento de la biodiversidad, el empleo de especies y variedades adaptadas a cada territorio, las buenas prácticas de cultivo que favorecen un adecuado nivel de materia orgánica en el suelo, donde todos los integrantes del ecosistema son importantes, manteniendo una abundante y variada biota edáfica… Son técnicas que hacen que los cultivos puedan ser muy productivos a la vez que se garantiza la seguridad alimentaria.

Al sector ecológico no le asustan las restricciones de productos tóxicos sino que esas restricciones desaparezcan y con ellas la protección de la biodiversidad, los suelos, el agua y… en definitiva, de nuestra salud y la del planeta. Hay que seguir adelante con una agricultura de calidad que respete el medio ambiente y la salud.

«Menos fitos y más salud para todo el mundo«


 (1) “El enfado en el campo”, artículo de Isabel Álvarez Vispo en Viento Sur (03 febrero 2024) https://vientosur.info/el-enfado-en-el-campo/

(2) «Triunfa el sabotaje del «lobby» agrotóxico a la reducción de plaguicidas en la UE», por Ecologistas en Acción (22 noviembre 2023) https://futurosintoxicos.org/2023/11/22/sabotaje-el-lobby-agrotoxico-reduccion-de-plaguicidas/

Reflexiones sobre el malestar del sector agrario

Reflexiones sobre el malestar del sector agrario

Son muchas y muy variadas las reclamaciones y demandas sobre el campo y todas tienen en común el arrastrar un malestar que viene ya desde muy lejos. La crisis agraria (y con ello la alimentaria) es estructural. La inmensa mayoría de las políticas agrarias favorecen la agroindustria en detrimento de la agricultura y ganadería familiar y las pequeñas explotaciones, siendo éstas, precisamente, las responsables de gran parte de la alimentación.

Los tratados de libre comercio, la excesiva burocracia, la cadena agroalimentaria (su ley o la ausencia de ella), la PAC, la falta de relevo generacional… son algunas de las cuestiones por las que se están movilizando los agricultores.  Si hacemos un análisis detenido y nos paramos a mirar cualquiera de estos aspectos, nos damos cuenta de que razón no les falta. No se ha sido capaz de abordar estas cuestiones con la importancia que se merecen.

No nos extraña, porque la agricultura y con ello la alimentación, ha sido el patito feo en cualquier tipo de reclamación sobre mejores condiciones y mejores mercados. No se le ha prestado la atención necesaria dejando que se vaya degradando poco a poco, y sorteando cada cierto tiempo, las tractoradas y los enfados.

Ahora sumamos a esto al “ecologismo”, e incluir este ingrediente no es casual. A cierta parte del sector agrario le interesa azuzar las revueltas e introducir un nuevo caballo de batalla. El cambio climático, la necesaria reducción de los fitosanitarios utilizables, el camino hacia una verdadera transición ecológica viene supuestamente a incrementar el malestar de los agricultores. Se nos quiere hacer olvidar que el cambio climático ya nos está imponiendo importantes cambios en los sistemas productivos. Las sequías o las lluvias torrenciales van a imposibilitar las cosechas cada vez más. Un cambio climático que debemos frenar con medidas “ecologistas” que no dejan de ser de sentido común. Medidas con ya más que suficiente evidencia científica y que deben ser asumidas por todos y todas. También por quienes producen nuestra comida, para poder seguir haciéndolo en un futuro. No podemos olvidar que vivimos en un planeta limitado, con recursos finitos, y que nuestra supervivencia dependerá de nuestra capacidad para aunar las necesidades de la Tierra con las necesidades de quienes la habitamos.

Justo hoy conocemos la iniciativa de retirar la regulación sobre la reducción de un 50% de los plaguicidas químicos.

Una respuesta poco o nada acertada a las reclamaciones del sector. Una propuesta que pretende maquillar/disimular/enmascarar los verdaderos problemas que nos afectan. Una respuesta que nos obliga a desviar la mirada de lo verdaderamente importante. Una respuesta que va a lo “fácil”, a lo inmediato, que no atiende las verdaderas necesidades desde un prisma de futuro. Una respuesta que maquilla la falta de apuesta por apoyar de verdad la tan reclamada, necesaria (y ya manida) transición ecológica.  Esta debería ser la respuesta de la comisión a las reclamaciones del campo, un cambio en las políticas agrarias, un verdadero apoyo y apuesta al sector agrario.

Mientras tanto, no podemos dejar pasar el papel de los/as consumidores/as en toda esta crisis. Porque sí, porque sin olvidar el protagonismo de las políticas agrarias y de la agroindustria, quienes nos alimentamos también tenemos nuestra parte de responsabilidad. No queremos tratados de libre comercio pero no nos paramos a mirar el origen de los productos cuando vamos a comprarlo. Tampoco hay una disposición general a pagar más por productos producidos en nuestros territorios ni tenemos o queremos sacar tiempo para buscar estos productos en las tiendas y mercados del barrio o del pueblo. La mayoría, acude a lo más rápido y fácil: un supermercado donde puedes comprar todo de una, sin casi atender a otros criterios. Así que los problemas del campo, los problemas de nuestra comida, son también problemas de todos y todas.

En definitiva, es necesario acompañar a agricultoras y ganaderas para que puedan alimentarnos, contribuyendo a nuestra salud y conservando los recursos de los que se depende para seguir produciendo, y comiendo. Existen ya soluciones sobre la mesa. La producción ecológica es capaz de producir alimentos de máxima calidad con base agroecológica bajo el desarrollo rural sustentable. Y en SEAE llevamos 30 años trabajando en ello.

El congreso de BIOFACH 2024 analiza el impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles

El congreso de BIOFACH 2024 analiza el impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles

Aina Calafat, coordinadora del área de Internacional de SEAE, participa en diversas de las ponencias de este Congreso, también en representación de INOFO, la Red intercontinental de organizaciones de agricultores ecológicos.

Del 13 al 16 de febrero se celebra BIOFACH – VIVANESS, la Feria líder mundial de alimentos ecológicos que cada año acoge Núremberg, patrocinada por IFOAM – Organics International, y la organización nacional de apoyo, la Federación Alemana de Productores de Alimentos Ecológicos (BÖLW). 

BIOFACH se caracteriza además por sus diferentes espacios, no solo de expositores sino también de networking e intercambio de conocimientos, como es el Congreso BIOFACH. Esta edición, titulada Alimentos para el futuro: El impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles, se centra en el poder transformador y creativo de las mujeres en el sector alimentario y su papel en la consecución de un futuro más sostenible para nuestro sistema alimentario.

Aina Calafat, coordinadora del área de Internacional de SEAE – Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología, participa el jueves 15 de febrero en tres de las ponencias de este Congreso. Lo hará en representación de INOFO, la Red intercontinental de organizaciones de agricultores ecológicos impulsada por IFOAM Organics International.

Estas ponencias son:

Empoderamiento real para toda la vida… Coste real para las mujeres en la agricultura ecológica, incluida la alfabetización financiera como escasez más fuerte en la agricultura ecológica.

Las mujeres que se dedican a la agricultura ecológica se enfrentan a barreras sobre los conocimientos financieros que afectan a su bienestar y a su defensa. Reducir las carencias de estos conocimientos financieros está en consonancia con la naturaleza solidaria de las mujeres, crucial para el éxito de la agricultura ecológica. Capacitar económicamente a las mujeres beneficia a comunidades enteras.

El poder de los Biodistritos y las mujeres que contribuyen a su éxito. 

Los Biodistritos (o Ecoterritorios) son núcleos de desarrollo comunitario sostenible en los que diversas partes interesadas colaboran para promover la agricultura ecológica y las prácticas agroecológicas. Las mujeres son esenciales para la seguridad alimentaria, el patrimonio cultural y la sinergia entre la agricultura y el turismo, ya que poseen conocimientos tradicionales sobre gastronomía y cultura, y dan prioridad a los enfoques multifuncionales de las actividades territoriales.

El SGP como concepto resiliente para las mujeres

Los SPG con valores y principios ecológicos presentan un entorno seguro y propicio para que las mujeres se esfuercen dentro y fuera de su comunidad agrícola. Dirigir o representar un SPG, da a las mujeres un lugar para liderar su comunidad. Las experiencias presentadas, entre las que está Calafat, recogen la visión global y experiencia de INOFO sobre Mujeres en SPG para la seguridad y soberanía alimentaria.

Toda la información sobre BIOFACH 2024 en https://www.biofach.de/en 

Y la programación del Congreso BIOFACH aquí.

Creando narrativas sobre producción ecológica con alumnado universitario

Creando narrativas sobre producción ecológica con alumnado universitario

En el marco del proyecto “Sembrando narrativas que alimentan: la producción ecológica en la Agenda 2030”, SEAE ha organizado un taller participativo sobre los impactos de los sistemas agroalimentarios, con jóvenes estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes y Biotecnología (ETSIAMB) del campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El objetivo de este taller ha sido analizar, de forma participativa, qué prácticas agrarias afectan, tanto de manera positiva como negativa, al medio ambiente, a la economía o a la sociedad. 

Mediante debates por grupos y compartir esos factores detectados con toda la clase, se han identificado los límites que las prácticas de la agricultura industrializada provocan. Por ejemplo, en cuanto a límites ambientales se ha hablado de la pérdida de biodiversidad, de la contaminación de los suelos o del cambio climático. En cuanto a límites económicos, sobre la dependencia de nuestra alimentación de multinacionales, el desperdicio alimentario o la pérdida de renta agraria. Y en cuanto a límites sociales, se han identificado algunos como la falta de relevo generacional, la pérdida de oficios tradicionales o de paisaje que identifica a un territorio. 

Para dar respuesta a esos límites identificados y teniendo en cuenta prácticas agrarias que favorezcan el impulso de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como pueden ser el consumo y la producción responsable (ODS 12) o la acción por el clima (ODS 13), se ha analizado el modelo de producción ecológico. En este sentido, se han identificado resultados como la conservación y mantenimiento de la biodiversidad o de la fertilidad del suelo, incluso la propia producción ecológica como práctica para la adaptación y mitigación del cambio climático.  

Próximas actividades del “Sembrando narrativas”

Se realizarán más talleres de este tipo en universidades, también en otras especialidades como pueden ser las relacionadas con la comunicación y el periodismo, o la nutrición y la gastronomía ya que este proyecto es una apuesta creativa para la cocreación de conocimiento con colectivos específicos como son producción, «cocinas» y comunicación.

Además de los talleres, se está programando otras actividades como “La Caravana de los agrotóxicos”, que tomará muestras de suelo y agua en 8 CC.AA. y las analizará, para así  analizar los impactos en la salud y en el ambiente de las prácticas agrarias y su vínculo con el consumo alimentario, con especial incidencia a los efectos sobre la población sensible o en riesgo, como son los productores agrarios y la población del medio rural, y de entre ellos la infancia y las mujeres. Esta caravana dará lugar a un video-reportaje y, por otro lado, a un foto-reportaje sobre estilos de vida resilientes. También se está preparando un concurso fotográfico y otra serie de actividades como sesiones de cocina en directo. Para más información, consultar la web de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE).

«Desde la producción ecológica nos sumamos a la petición de unos precios justos para toda la cadena agroalimentaria y políticas que compensen el trabajo bien hecho»

«Desde la producción ecológica nos sumamos a la petición de unos precios justos para toda la cadena agroalimentaria y políticas que compensen el trabajo bien hecho»

BRUSELAS, 1 DE FEBRERO DE 2024 (nota de prensa de IFOAM Organics Europe) – Mientras miles de agricultores/as ecológicos se suman a las protestas en toda Europa, desde el movimiento europeo de alimentación y agricultura ecológica – representado por IFOAM Organics Europe y del que la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) forma parte – se solicitan precios justos tanto para los consumidores como para los agricultores/as que adoptan prácticas ecológicas. También se advierte de que las preocupaciones legítimas sobre los precios injustos y la competencia no deben confundirse con la protección de la salud y la naturaleza.

«Los agricultores que se dedican a la transición agroecológica no son remunerados adecuadamente ni por el mercado ni por la PAC»

«Los agricultores/as que se dedican a la transición agroecológica no son remunerados adecuadamente ni por el mercado ni por la PAC», explica Jan Plagge, presidente de IFOAM Organics Europe. «Los agricultores/as ecológicos también sufren los bajos precios y la competencia desleal de normas menos ambiciosas, a pesar de aportar muchos beneficios para el medio ambiente y la sociedad. Muchos agricultores ecológicos corren el riesgo de abandonar la certificación ecológica sin un mejor apoyo de los minoristas y los responsables políticos.»

«Pero las preocupaciones legítimas sobre los precios desleales y la competencia no deben desviarse contra la salud y la protección de la naturaleza. El Pacto Verde Europeo y la estrategia «De la granja a la mesa» son políticas críticas y no pueden ser culpadas como la causa de las dificultades de los agricultores, ya que la mayoría de las propuestas legales relacionadas con la agricultura han sido bloqueadas, rechazadas o diluidas, y han tenido un impacto nulo en los agricultores hasta ahora.» La protección de la naturaleza no se dirige contra los agricultores/as, sino que otros agentes del suministro alimentario deben compartir las responsabilidades medioambientales en lugar de dejar toda la carga a la agricultura. La transición hacia sistemas alimentarios sostenibles no puede descansar únicamente sobre los hombros de los agricultores ecológicos y los consumidores dispuestos a pagar más por métodos de producción de alimentos que preserven el clima y la biodiversidad«.

Los precios pagados a los agricultores ecológicos han bajado en los últimos dos años en varios países y a veces son iguales a los precios pagados a los agricultores convencionales, sin embargo, los minoristas siguen vendiendo los productos ecológicos con sobreprecio, lo que se traduce en mayores márgenes de beneficio mientras los agricultores/as ecológicos sufren.

«Los agricultores/as necesitan precios justos que reflejen sus costes de producción, y esto es aún más cierto para agricultores/as que asumen el riesgo de participar en prácticas agrícolas más sostenibles, como la agricultura ecológica.»