Entrevista a Marta G. Rivera-Ferre: “La comunidad científica demanda abordar el tema del cambio climático desde la perspectiva del sistema alimentario y la seguridad alimentaria”

Entrevista a Marta G. Rivera-Ferre: “La comunidad científica demanda abordar el tema del cambio climático desde la perspectiva del sistema alimentario y la seguridad alimentaria”

Hoy 07/04/2020, Día Internacional de la Salud, tenemos como invitada en el foro online de SEAE a Marta G. Rivera-Ferre para hablar sobre «Alimentación y territorio, el IPPC». Aprovechando su participación, compartimos esta entrevista que realizamos a la investigadora para la revista Ae 37, el número de otoño de 2019: «Evidencias científicas de la producción ecológica». 

 


“La comunidad científica demanda abordar el tema del cambio climático desde la perspectiva del sistema alimentario y la seguridad alimentaria”

 

 width=Para tratar el tema de sistemas alimentarios y su relación con el cambio climático, era imprescindible entrevistar a Marta G. Rivera-Ferre, Directora de la Càtedra d’Agroecologia i Sistemes Alimentaris de la Universitat de Vic-UCC y una de las científicas que participa como Lead Author en el Grupo II (Impactos Ambientales, Adaptación y Vulnerabilidad) del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC, 2010-2014; 2017-2019).

Marta siempre ha estado unida a movimientos sociales y ya como Licenciada y Doctora en Veterinaria, comenzó a trabajar la soberanía alimentaria (uno de sus principales intereses) desde el plano académico. Eso le llevó a dar un vuelco en su perfil profesional, completando un segundo Doctorado en Sociología. Este carácter multidisciplinar le otorga una amplia experiencia como investigadora en el ámbito de la sociología de la agricultura y la alimentación, y de manera particular, en las interacciones entre agricultura, alimentación, sociedad y medioambiente, con énfasis en la adaptación al cambio climático y la seguridad y soberanía alimentarias. También destaca por sus estudios sobre la función social de la agricultura y el papel de las mujeres desde una perspectiva de análisis feminista.

Para una mayor comprensión lectora, esta entrevista se divide en dos bloques de interés relacionados con la temática central de esta edición de Ae: por un lado, las claves sobre el último informe del IPCC y su relación con el sistema alimentario; y por otro, se abre un hilo para el debate sobre las diversas concepciones de democratización del sistema alimentario, un tema que, sin duda, merece tratarse con mayor profundidad en otra entrevista para próximas ediciones.


Autora: Sara Serrano Latorre, Revista Ae


 

“Hay que contextualizar qué es este Informe para entender sus importancia”

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) [1]es el principal órgano científico internacional para la evaluación del cambio climático. Fue creado en 1988 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para ofrecer al mundo una visión científica clara del estado actual de los conocimientos sobre el cambio climático y sus posibles repercusiones medioambientales y socioeconómicas. En el mismo año, la Asamblea General de las Naciones Unidas hizo suya la decisión de la OMM y del PNUMA de crear conjuntamente el IPCC. Hoy en día, 195 países son miembros del IPCC que examina y evalúa la más reciente bibliografía científica, técnica y socioeconómica producida en todo el mundo y relacionada con la comprensión del cambio climático.

Por su carácter científico e intergubernamental, el IPCC encarna una oportunidad excepcional de ofrecer información científica rigurosa y equilibrada a los encargados de la adopción de las decisiones. Al hacer suyos los informes del IPCC, los gobiernos reconocen la autoridad de su contenido científico.

Pero… ¿cómo se selecciona a los autores/as del IPCC?

“Llegar al Comité de Expertos del IPCC fue, en cierto modo, una casualidad”, comenta Marta. “Estaba trabajando en un artículo y entré a la web del IPCC a descargarme el último informe. Había entonces una llamada a expertos así que me animé a rellenar el documento y solicitarlo. No esperaba que fuera a ocurrir pero me llamaron”. Cuenta que ha sido un proceso “un poco diferente al habitual ya que son los gobiernos quienes nominan a los autores/as. En mi caso, fui seleccionada directamente desde esa convocatoria”.


 width=¿Y cómo se organiza?

El IPCC está organizado en tres grupos de trabajo y un grupo especial. “Pertenezco al Grupo de trabajo II, dedicado al impacto del cambio climático y a la adaptación y la vulnerabilidad relativas a él. El Grupo de trabajo I se ocupa de las bases de ciencia física del cambio climático; y el Grupo de trabajo III, de la mitigación del cambio climático”. Cada grupo de autores/as refleja una diversidad de opiniones y antecedentes científicos, técnicos y socioeconómicos.

¿En qué fase se encuentra actualmente el IPCC?  

Estamos en el sexto ciclo de evaluación. El IPCC publica informes cada 5/7 años, depende de los diferentes periodos”. Para esta etapa se han previsto tres informes especiales y uno metodológico, a publicar en el 2021, sobre inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (GEI). “El primer Informe especial, publicado en octubre de 2018, trató sobre los impactos de un calentamiento global de 1,5ºC”. En agosto de 2019, se ha publicado Climate Change and Land, el Informe especial sobre cambio climático, desertificación, degradación de la tierra, gestión sostenible de la tierra, seguridad alimentaria y flujos de gases de efecto invernadero en ecosistemas terrestres”.

 

¿Qué tienen de importante estos Informes Especiales?

La importancia de un informe de este tipo es que participan expertos y expertas de los tres grupos de trabajo. Esto es muy significativo porque permite abordar un problema sistémico desde una mirada sistémica en materia de cambio climático. Por ponerte un ejemplo, uno de los temas que salía era bioenergía, y en general el ahorro de combustible. Si el grupo de trabajo III trabajara de forma aislada, una de sus conclusiones podría ser la importancia de los agrocombustibles a la hora de intentar buscar un balance neto cero, o bien cualquier otra conclusión que sea a nivel de emisiones. En cambio el grupo de trabajo II, lo que se plantearía es: las conclusiones del grupo III son buenas pero, está planteando medidas que compiten con el uso de la tierra para generar alimentos y por lo tanto, se puede crear un conflicto de seguridad alimentaria. Pero, al coordinar los diferentes grupos de trabajo para la elaboración de los Especiales, se permite abordar la temática de una forma mucho más holística. El espíritu del informe es que todos los grupos y, por tanto, las medidas están interconectadas.

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¿Qué se aborda en este último Informe Especial (Cambio Climático y Tierra) en relación con los Sistemas Alimentarios (SSAA)?

Las personas que estábamos trabajando en el ámbito de SSAA y además en Cambio Climático, éramos totalmente conscientes de la importancia que tienen los SSAA en el debate del CC. Por eso llevábamos tiempo pidiendo que se incluyera en el debate la cuestión de la seguridad alimentaria. Y conseguimos, en cierta medida, que saliera el tema en las negociaciones. Se trata de una demanda de la comunidad científica, que está solicitando que se aborde el tema del CC desde la perspectiva de Sistema Alimentario (SA) y seguridad alimentaria. (entendida como Food Security – FS – no Food Safety).

Uno de los principales temas de este informe es poder abordar, desde la visión holística, no solamente la mitigación y adaptación del CC sino abordarlo además desde el punto de vista del SA. Las estrategias que se proponen permiten, por tanto, abordar la problemática planteada de una forma más eficiente, como es el caso de la agroecologia. Además de ser una estrategia de adaptación y mitigación del CC, permite trabajar el tema de los suelos desde prácticas y estrategias a nivel agrario en materias como la captura de carbono, el mantenimiento de materia orgánica en el suelo, la disminución del riesgo de erosión y degradación del suelo, la seguridad alimentaria, los SSAA…

 

Se ha hablado mucho del consumo de carne. ¿Qué explica el Informe sobre esto?

Explica que tenemos, de manera sistémica, exceso de consumo de carne a nivel global y eso tiene implicaciones en el medio ambiente y en la salud de las personas.

A nivel medioambiental, existen problemas en relación al uso del suelo dedicado a la producción de alimentos de origen animal, ya sea en forma de pasto o en forma de cultivos para la elaboración de piensos.

La importancia todo esto radica en abordar el tema de la carne desde la perspectiva holística. Es decir, necesitamos reducir el consumo de carne porque se nos dan varios aspectos a la vez: si consumes menos carne, liberas tierra y al liberar esa tierra, estás permitiendo que se pueda dedicar a, por ejemplo, reforestar  y por tanto capturar carbono. Es una forma de adaptarse porque estás reduciendo la presión de la tierra en un contexto futuro de incremento de demanda de alimentos. El tema de la carne representa también cada una de estas interconexiones que hay con cada una de las estrategias que se desarrollan en el informe que permite abordar la mitigación y la adaptación de manera simultánea, y en este caso, además, vincular cambio climático con salud.

 

¿Se plantea la transformación de los SSAA?

Se reconocen una serie de medidas, unas incrementales y otras transformativas. Y sí, en ellas se plantea la necesidad de que los SSAA tienen que transformarse. El SA tal y como está ahora tiene muchos problemas: a nivel ambiental, de salud, social (el informe también trata temas de género)…

 

¿Y hay medidas concretas para ello?

Este informe intenta evitar o escapar de decir “esto es lo que hay que hacer”. Intenta siempre contextualizar, que no existen soluciones mágicas sino que cada territorio tiene que acabar de aterrizar según sus necesidades.

Por ejemplo, más allá de que estemos de acuerdo en que hay que reducir el consumo de carne, se dice también que no se puede reducir en todos lados. Es decir, hace falta reducir el consumo pero hay territorios en los que hace falta incrementarlo. Se habla también de agricultura urbana en el informe. Y la agricultura urbana, obviamente, aporta beneficios diferentes en cada lugar. También la agricultura de conservación, la agroecología, se aborda el tema de las variedades tradicionales y su importancia… se señalaran una serie de elementos y cada territorio debe decidir cuales le son factibles porque realmente se acoplan a su necesidad.

 

¿Se habla de algún modo en este informe sobre democratización alimentaria?

No se aborda pero sí hay un elemento y tiene que ver con la gobernanza de los SSAA. Trata la necesidad de desarrollar plataformas multiactor y multinivel puesto que es un tema que implica salud, territorio, agricultura, medio ambiente, educación, temas sociales (por ejemplo pobreza), etc.

Se plantea que los SSAA necesitan un cambio de gobernanza y ello implica una red de actores globales, y cómo estos diferentes actores abordan todas esas temáticas a diferentes niveles. Entonces tienes el nivel global, y el nivel local, que cada vez tiene más peso. Hay sistemas locales que están realmente contribuyendo a transformar los SSAA a nivel local. Por ello se plantea todo este tema de la importancia de lo local y de buscar las relaciones entre lo local y lo global, esa combinación.

 

¿De qué tipo de democratización de SSAA estamos hablando?

El tema es más complejo de lo que me planteas… Por ejemplo: Carrefour está trabajando en la generación de plataformas para la participación de los consumidores dentro de lo que es la propia estructura de Carrefour, ¿no?. Literalmente podríamos hablar de que es la democratización del SA pero es que no es la que estamos buscando. No queremos una democratización que venga de las grandes corporaciones.

O por poner otro ejemplo, el proceso de Barcelona para la creación de un Consejo Alimentario Municipal. ¿Cuáles son las funciones de este Consejo Alimentario y quién participa? Se generó mucho debate: había posiciones que planteaban la participación de todos los actores y otras que defendían que si ya había ciertos actores con mucho peso en el SA, no tenían que formar parte del Consejo. Y aquí estamos planteando el proceso de qué es la democratización alimentaria y quién participa en el proceso de democratización alimentaria. Es decir, si queremos revertir la concentración de poder que existe ahora o si queremos obviar eso y, en cualquier caso, dejar que todo actor participe porque reconocemos que las corporaciones juegan un papel relevante en los SSAA. Éste es el primer punto de debate cuando estamos hablando de democratización del sistema alimentario.

 

¿Y tú que es lo que piensas al respecto?

Queremos una transformación del sistema alimentario desde la base, desde la raíz. Implica el reparto del poder, la generación de espacios para la toma de decisiones mucho más colectivas, donde hay que ser consciente de la limitación de lo que implica esa participación pero también tener en cuenta cuál es la base de las estructuras de poder que se generan en un espacio de participación (por ejemplo, si participan más los hombres o las mujeres). Son una serie de factores que hay que tener en cuenta cuando estableces esos espacios de participación y ahora sí es un debate de democratización.

 

¿Qué implicaciones tiene la democratización del SA?

No te puedo dar una respuesta de qué implicaciones tiene porque todo ello depende del debate que estamos planteando y cómo lo vamos a abordar.

 

¿Y qué papel tiene la agroecología en todo esto?

La agroecología, obviamente, lo que hace es reconectar muchas cosas, por ejemplo, a las personas productoras con las consumidoras, la generación de un diálogo y espacios participados por ambos grupos de actores del SA para decidir conjuntamente qué modelo quieren. Para mi, en el aspecto de la agroecología y los distintos tipos de comercialización, diría que por ejemplo los SPG son una clara estrategia de democratización del sistema alimentario.

También tiene que ver con la democratización de los conocimientos. Ahí nos centramos en el acceso del conocimiento  por parte de las personas productoras  y la perdida del conocimiento tradicional. Si todo el conocimiento para la producción depende de empresas externas (laboratorios o tecnologías que las personas productoras son incapaces de reproducir) no sería un proceso real de la democratización del los SSAA (ejemplo: el tema de las semillas).

 


Y en definitiva, hablar de un proceso de democratización del SA y de cada uno de los componentes del mismo (desde la producción al consumo en relación con los diferentes espacios) es un tema tan complejo que daría para otra entrevista.

Ahí dejamos el debate abierto hasta próximas ediciones.■


Consultas y referencias

Web IPCC – https://archive.ipcc.ch/index.htm

Informe Especial IPCC Climate and Land (agosto 2019)

https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2019/08/4.-SPM_Approved_Microsite_FINAL.pdf

Cátedra Agroecologia y Sistemes Alimentaris UVIC – http://mon.uvic.cat/catedra-agroecologia/es/


[1] Información extraída de la web del IPCC: https://archive.ipcc.ch/index.htm

SEAE abre el plazo para el envío de comunicaciones del XIV Congreso sobre Soberanía Alimentaria y Emergencia Climática

SEAE abre el plazo para el envío de comunicaciones del XIV Congreso sobre Soberanía Alimentaria y Emergencia Climática

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) abre el plazo de presentación de comunicaciones para participar en su XIV Congreso en 2 modalidades: comunicaciones científicas y comunicaciones basadas en experiencias.

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Desde hoy mismo (3 de abril de 2020) hasta el 14 de septiembre, queda abierto el plazo para presentar resúmenes de comunicaciones y participar así en el XIV Congreso de Agricultura Ecológica de SEAE que será, recordamos, del 14 al 17 de octubre en Palma (Baleares).

Para esta ocasión, SEAE abre dos modalidades de participación según el carácter de la comunicación. Por un lado, si la comunicación sigue un rigor principalmente académico (tipo científica) y, por otro, si está basada en conocimiento experiencial (tipo experiencias). Cada una de estas modalidades tiene una normativa para las comunicaciones en la que se especifican datos como el modo de envío. Pueden consultar las normas aquí.

Respecto a las temáticas,  existe un amplio abanico de posibilidades al que optar, pues como ya se ha demostrado, los congresos de SEAE se han convertido en espacios necesarios para el intercambio y debate entre agentes del sector de la producción ecológica desde investigadores/as, técnicos/as y asesores/as a agricultores/as, elaboradores/as, comercializadores/as, distribuidores/as, ambientalistas e incluso consumidores/as.

Así pues, en este evento internacional que tendrá como temas centrales la Soberanía Alimentaria y la Emergencia Climática, las comunicaciones podrán estar relacionadas con las siguientes materias:

  1. Agroecología, producción ecológica y Cambio Climático.
    2. Diseño agroecológico de sistemas: producción vegetal, sanidad vegetal, suelos y fertilización, recursos hídricos, agroforestería, etc.
    3. Biodiversidad y conservación: semillas, propagación vegetal, variedades autóctonas, bancos de conservación.
    4. Innovación en agroecología y agricultura ecológica
    5. Desarrollo Rural, políticas públicas e instituciones: estrategias, normativas, certificación.
    6. Ganadería ecológica: razas autóctonas, bienestar animal, manejo holístico, sanidad animal, etc.
    7. Soberanía alimentaria, sistema agroalimentario y equidad de género: elaboración, distribución, comercialización, calidad alimentaria, economía circular.
    8. Comunicación y divulgación: medios, campañas, proyectos.
    9. Formación reglada y educación no formal

Para presentar la comunicación, además de seguir la normativa, hay que hacerlo a través de este formulario habilitado en la web de SEAE.


Próxima apertura de inscripciones

Conscientes de la situación actual ocasionada por la crisis sanitaria de la extensión de la pandemia del COVID-19, el Comité Organizador del Congreso SEAE quiere tomar la máxima precaución ante la celebración del evento en las fechas previstas. Hasta el momento, la previsión se mantiene con la esperanza de una mejora progresiva de la situación.

Este contexto de dificultades sanitarias, alimentarias y climáticas está estrechamente relacionado con las temáticas a tratar en el congreso, pues como se ha ido viendo durante los debates online de SEAE celebrados durante esta cuarentena (todos los días a las 18 h,  hasta el 15 de abril), la agroecología y la transición agroecológica de nuestros sistemas (agro)alimentarios abordan todas las dificultades debatidas estos días. Así como el ejemplo depequeños productores agroecológicos que están demostrando que pueden dar respuesta a la demanda de abastecimiento de productos alimentarios esenciales. Y en este caso, las Baleares están siendo ejemplo en cuanto a políticas que garantizan el funcionamiento de los mercados locales y de proximidad e iniciativas que apoyan la venta de proximidad de productos ecológicos.

La SEAE seguirá trabajando en la organización de este congreso internacional junto a la Conselleria d’Agricultura, Pesca iAlimentació del Govern de les Illes Balears,la Universidad de les Illes Balears (UIB)y con la colaboración del el Consell Balear de la Producció Agrària Ecològica (CBPAE), APAEMA, (Associació de la producció agrària ecològica de Mallorca), APAEM (Associació de productors i productores d’agricultura ecològica de Menorca), y otras entidades.

No duden en contactar con el equipo de SEAE para ampliar cualquier información relativa al XIV Congreso SEAE.


Para más información:

congresoseae2020@agroecologia.net

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XIV Congreso SEAE: «Soberanía Alimentaria y Emergencia Climática». ¡Nos vemos en octubre en Palma de Mallorca!

XIV Congreso SEAE: «Soberanía Alimentaria y Emergencia Climática». ¡Nos vemos en octubre en Palma de Mallorca!

 “SOBERANÍA ALIMENTARIA Y EMERGENCIA CLIMÁTICA”: TEMAS CENTRALES DEL PRÓXIMO CONGRESO INTERNACIONAL DE LA SEAE

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La situación de emergencia climática y ambiental reclama respuestas urgentes por parte de todos los ámbitos de la sociedad. Se trata de una prioridad política, económica, social… que requiere ir más allá de los compromisos en papel y los grandes acuerdos con objetivos a largo plazo. Y es que los impactos del cambio climático son ya una realidad que afecta muy especialmente a la producción y acceso a alimentos y que, por tanto, ponen en peligro nuestra seguridad alimentaria y nutricional, sobre todo de las comunidades más vulnerables. Como contrapartida, la producción ecológica y la agroecología se sitúan como los mejores garantes del derecho a una alimentación sana y segura, además de una estrategia demostrada de mitigación y adaptación al cambio climático.

En este contexto, no podían ser otros los temas escogidos por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) para su Congreso bianual: Soberanía alimentaria y Emergencia climática, una oportunidad única abordar ambas cuestiones, imprescindibles, para la transición agroecológica de nuestro sistema agroalimentario. Palma de Mallorca es el lugar que acogerá este evento internacional, escogido por poseer una potente red de productores/as ecológicos que suponen un modelo para otros territorios. También es la Comunidad Autónoma con mayor porcentaje de crecimiento en superficie ecológica que mantiene su aumento en estos años, tanto en superficie como en operadores.

Las fechas ya están confirmadas para finales de octubre, del 14 al 17, y hasta entonces, la SEAE trabajará en su organización junto a la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Alimentació del Govern de les Illes Balears, la Universidad de les Illes Balears (UIB) y con la colaboración del el Consell Balear de la Producció Agrària Ecològica (CBPAE), APAEMA, (Associació de la producció agrària  ecològica de Mallorca), APAEM (Associació de productors i productores d’agricultura ecològica de Menorca), y otras entidades.

Los congresos de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), son conocidos por reunir a buena parte los agentes del sector de la producción ecológica desde investigadores/as, técnicos/as y asesores/as a agricultores/as, elaboradores/as, comercializadores/as, distribuidores/as, ambientalistas e incluso consumidores/as. Estos congresos se han convertido en un espacio necesario de intercambio y debate, de mostrar los resultados y hallazgos de los estudios más recientes, reflexiones de experiencias, proyectos o incluso, de compartir iniciativas sociales que demuestran cómo mejorar e impulsar el desarrollo hacia una transición agroecológica.

En el último Congreso de SEAE (2018, Logroño), participaron más de 200 personas y se presentaron más de 100 trabajos entre investigaciones y experiencias prácticas. Para este congreso, se esperan igualar estas cifras, siempre teniendo en cuenta el modo para compensar la huella de carbono que los desplazamientos peninsulares e internacionales previstos. Desde SEAE estudian los diferentes modos de compensación de las emisiones de carbono para que reviertan en acciones de producción ecológica. La apertura del envío de comunicaciones, participación e inscripciones se abrirán a finales de marzopor lo que desde SEAE recomiendan estar al tanto de las convocatorias publicadas a través de su web, boletín digital y redes sociales.

Primeros pasos del XIV Congreso de SEAE

 width=El pasado 10 de febrero del 2020 tuvo lugar la primera reunión. Ha este encuentro asistieron por parte de la Conselleria, su consellera Mae de la Concha García- Mauriño, y Fernando Fernández Such, Jefe de Gabinete de la Conselleria. Por parte de la SEAE, participaron su presidenta, Concha Fabeiro, la responsable de proyectos internacionales, Aina Calafat y la coordinadora de SEAE, Helena Cifre.

Desde la SEAE agradecen la buena sintonía y la acogida recibida por parte de la Conselleria así como el apoyo que hará posible la organización y celebración de este congreso internacional. Y el grueso más fuerte de este congreso, son todas aquellas personas que tienen conocimientos, ideas e iniciativas que contribuyen y aportan soluciones a los dos grandes retos planteados, Soberanía alimentaria y Emergencia climática. Para todas y todos, el XIV Congreso SEAE es su espacio.

 


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Para más información:

comunicacion@agroecologia.net

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Movilización ecologista sin precedentes frente a la COP25

Movilización ecologista sin precedentes frente a la COP25

  • El próximo viernes 6 de diciembre la ciudadanía y numerosas organizaciones de la sociedad civil volverán a llenar las calles en la Marcha por el Clima.
  • Es una movilización mundial que tendrá lugar en Santiago de Chile y Madrid, tras la decisión unilateral del gobierno chileno de cancelar la COP25 y su posterior acogida en España.
  • Las organizaciones convocantes lanzan el manifiesto ‘El mundo despertó ante la emergencia climática’.
  • Estas marchas contarán con una voz única. Frente a la inacción de los gobiernos, la ciudadanía se levanta ante la emergencia climática y socioecológica.

(Nota de prensa ALIANZA POR EL CLIMA, 28 de noviembre de 2019 ) -. El año 2019 ha marcado un antes y un después en la lucha por el planeta. Movilizaciones como el 15M, el 27S y el 7O han hecho historia no solo a nivel estatal, sino mundial, con millones de personas en las calles pidiendo medidas inmediatas ante la crisis ecológica y social. La colaboración entre muy diversos colectivos (sociales, ecologistas, estudiantiles, etc.) ha permitido articular un movimiento que el pasado 27 de septiembre se comprometía, bajo el lema “Todas por el clima”, a un despertar colectivo ante un sistema depredador en lo social y ambiental. Esta nueva ola de movilizaciones, la coordinación entre diversas organizaciones de la sociedad civil, y de una ciudadanía cada vez más comprometida constituyen el contexto en el que llega la COP25 a Madrid, convirtiendo este evento en una oportunidad para la clase política de demostrar que apuestan por la vida y el futuro del planeta.

El traslado de la cumbre de Santiago de Chile a Madrid ha supuesto un esfuerzo logístico sin precedentes para los grupos activistas de ambas localizaciones, pero sería injusto obviar que este cambio de ubicación no es un mero obstáculo, sino que ha supuesto la pérdida de voces vitales que ya no serán escuchadas en la cumbre, como las de los pueblos indígenas. Las organizaciones convocantes de la Marcha por el Clima condenan de forma tajante y sin tapujos la violación de Derechos Humanos en Chile y exigen su cese. La represión contra el pueblo chileno por parte de su gobierno es un ataque a la democracia y a la lucha por la justicia social y ambiental. La Marcha por el Clima hace esta condena extensible al resto de zonas del mundo donde se están produciendo los mismos o parecidos procesos.

Por todos estos motivos y muchos más, la sociedad saldrá a la calle para dejar claro a la clase política que los ojos del mundo están puestos en la cumbre. El próximo día 6 de diciembre se producirán dos movilizaciones mundiales en Santiago de Chile y en Madrid, unas manifestaciones que con una voz única trasladarán que frente a la inacción de los gobiernos las personas estamos dispuestas a plantar cara ante la emergencia climática. Seguir tolerando las políticas extractivistas y fósiles, como las zonas de sacrificio chilenas, son inadmisibles. La falta de voluntad de las naciones de enfrentar la emergencia socioecológica solo conlleva mayor degradación ambiental, la alarmante pérdida de biodiversidad, mayores desigualdades, la imposibilidad de reducir el hambre en el mundo o mejorar el acceso al agua y un largo etcétera.

La emergencia climática ya no es algo abierto a debate. Está aquí, es real y son muchas las voces diversas necesarias para hacerle frente. Las de las mujeres, tantas veces acalladas e invisibilizadas, cumplen un rol fundamental en las luchas tanto desde el Sur como desde el Norte global, no solo como víctimas del sistema si no también como agentes activas del cambio. Las de la juventud movilizada por el  clima, que ven peligrar su futuro, y su presente. Las de las comunidades y poblaciones indígenas, que se juegan la vida cada día defendiendo los bienes naturales comunes y sufren las peores consecuencias del cambio climático. Y las de toda la vida en el planeta.


Manifiesto ‘El mundo despertó ante la emergencia climática’:

https://docs.google.com/document/d/1kmFZzkfC94X4oF3nMaie_fy59H1ANeqicP3P89Pq2NI

 


Para más información y entrevistas, contactar con:

Fridays for Future – Juventud por el Clima

Movimiento de jóvenes ecologistas. Surge en Europa y llega a nuestro país en Febrero de este año con la voluntad de exigir a la clase política la toma de medidas urgentes para mitigar el calentamiento global y la declaración de  emergencia climática. Nos organizamos para conseguir una transición frente a la crisis climática. 

juventudxclima.es  | fridaysformadrid.org

Tomás Castillo – +34 689 589 738

Koro López de Uralde Castellano – +34 638 406 260

comunicacion@juventudxclima.es

2020 Rebelión por el Clima

Campaña europea conformada por más de 30 organizaciones que reclaman la justicia climática. Su objetivo es realizar conexiones entre las diferentes luchas y ayudar a los grupos y movimientos a intensificar sus acciones de forma estratégica y coordinada. 2020rebelionporelclima.net  | by2020weriseup.net | Rosa Fraga +34 655 641 926

Rosa Fraga (2020 Rebelión por el Clima)

+34 655 641 926 / nuevomodeloenergetico@gmail.com

Alianza por el Clima

Nació a principios de 2015 al calor de los debates e iniciativas previas a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que dio lugar al Acuerdo de París. Está formada por más de 400 organizaciones que representan al movimiento ecologista, sindical, agrario, de cooperación al desarrollo, ciencia e investigación y consumidores. alianza-clima.blogspot.com |

Javier Andaluz (Alianza por el Clima)

+34 645 518 104 / clima@ecologistasenaccion.org

Alianza por la Emergencia Climática

Conformada por numerosos colectivos, organizaciones y movimientos sociales y ecologistas, nace en mayo de 2019, para exigir la declaración de Emergencia Climática al gobierno español así como al resto de Instituciones autonómicas y locales, y luchar contra la crisis climática.

Vanessa Álvarez González (Alianza por la Emergencia Climática)

+34 653195435 / vanessa.alv.gon@gmail.com

Movilización ecologista sin precedentes frente a la COP25

EL MODELO ALIMENTARIO ECOLÓGICO: CLAVE PARA FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Con motivo de la celebración en Madrid de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), SEAE, Intereco y Asociación Vida Sana solicitan que se tomen medidas urgentes que favorezcan la transición a modelos alimentarios ecológicos por su papel clave para hacer frente al cambio climático.

Si se incluyen todos los eslabones del sistema alimentario (producción agrícola y ganadera, transporte y conservación de alimentos, procesado y embalaje de alimentos y todos los desperdicios que se generan), la alimentación es la responsable de la mitad de las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) generados. Si además tenemos en cuenta que la alimentación es básica y primordial para la vida de las personas, es evidente que se trata de una cuestión importante y con mucho potencial para frenar el cambio climático.

La producción ecológica aporta soluciones que pueden ayudar, por un lado, a reducir la contribución del sistema alimentario a la emisión de GEI y, por otro, a mitigar el impacto que los cambios en el clima van a tener (y ya tienen) en la producción agropecuaria. En producción ecológica, la ganadería ecológica reduce la carga ganadera (número de cabezas) y basa la alimentación de los animales en recursos locales disminuyendo las necesidades de importar productos como la soja o el maíz desde el otro lado del mar. Y en el caso de la agricultura ecológica, no se utilizan fertilizantes de síntesis y se necesita gestionar mejor los aportes nitrogenados para evitar la aparición de plagas de difícil control. Además, el compostaje disminuye globalmente la emisión de los GEI que se producen en el manejo del estiércol. Tampoco debe olvidarse la capacidad de secuestrar carbono en los suelos, tal y como lo llevan haciendo hace años los/as agricultores/as ecológicos con la fertilización orgánica.

Todos estos datos y muchos otros referentes al potencial de la producción ecológica para la adaptación y mitigación del cambio climático se recogen en informes y estudios-diagnóstico como, por ejemplo, los del proyecto “Adapta tu dieta, cuida tu clima”, llevado a cabo por la SEAE. Proyectos como este demuestran que en España existen iniciativas exitosas que promueven modelos de alimentación ecológica con emisiones de GEI casi nulas. Estos modelos promueven, además, el consumo mayoritario de alimentos frescos, de temporada y de proximidad, ecológicos, la reducción del consumo de carne, el reciclaje de residuos orgánicos para la obtención de compost y la minimización del desperdicio alimentario, factores clave para hacer frente al cambio climático.

Si se tiene en cuenta que nuestro país es líder europeo en superficie destinada al cultivo ecológico con 2.1 millones de ha y cuarto a nivel mundial [i], y que el consumo ha aumentado mucho en los últimos años, desde SEAE, Intereco y Asociación Vida Sana consideramos que es necesario aprovechar la concienciación de los consumidores y promover así un verdadero cambio de modelo. La acción climática propuesta por el Estado español ha de incluir, necesariamente, la producción ecológica y los modelos de consumo agroecológico como uno de sus ejes centrales.

Por eso, queremos hacer un llamamiento a toda la sociedad a responsabilizarse con esta crisis climática en su alimentación diaria y, a la vez, exigimos a nuestros/as representantes políticos que implementen los instrumentos necesarios para que se apoyen a nivel global los modelos de producción ecológicos como garantes de la seguridad alimentaria de todos los pueblos a largo plazo. Las decisiones que se tomen en esta cumbre no pueden dejar a un lado el importante papel que el modelo alimentario tiene para revertir la emergencia climática y los acuerdos así deben reflejarlo.

Solicitamos, pues, que tras esta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) se impulsen medidas y acciones concretas que apoyen y faciliten una transición ecológica para favorecer sistemas alimentarios justos y sostenibles con la vida de nuestro planeta y con nuestras vidas. La cuenta atrás ya ha empezado, no hay más tiempo que perder.


Más información: 

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/ Agroecología (SEAE) es una entidad privada sin ánimo de lucro, que une los esfuerzos de agricultores/as, técnicos/as, científicos/as, y muchas más personas, para impulsar la mejora y difusión del conocimiento sobre la producción de alimentos de calidad con base agroecológica y el desarrollo rural sostenible. www.agroecologia.net

 

INTERECO es una asociación sin ánimo de lucro que desde 1999 agrupa a las autoridades públicas de control de la producción ecológica con el objetivo principal de coordinarse y realizar acciones conjuntas para la promoción y el desarrollo de la producción ecológica www.interecoweb.com

 

La Asociación Vida Sana es una entidad sin ánimo de lucro y declarada de utilidad pública que desde 1981 se dedica a promover la agricultura ecológica y la alimentación sana como base para una sociedad más justa y respetuosa con el medio ambiente. www.vidasana.org

 


[i] Informe «The World of Organic Agriculture. Statistics and Emerging Trends», por Instituto de Investigación de Agricultura Ecológica (FiBL) e IFOAM – Organics International. Descarga gratuïta en https://shop.fibl.org/CHen/2020-organic-world-2019.html

Movilización ecologista sin precedentes frente a la COP25

Llamamiento a participar en la Cumbre Social por el Clima de la COP 25 en Madrid

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) se une al llamamiento de Alianza por el Clima a participar en las diversas acciones planteadas para la Cumbre Social por el Clima de la COP 25 en Madrid. Porque «creemos en la justicia climática como el eje vertebrador de la lucha social de nuestro tiempo: porque la sostenibilidad es imposible sin justicia social, y la justicia no existe sin un respeto a todos los seres que viven en el planeta». Consulta el llamamiento, y únete a las cientos de organizaciones adheridas.

Más allá de la COP25: los pueblos por el clima

Las decisiones unilaterales del gobierno chileno de Sebastián Piñera de cancelar la celebración de la COP 25 en Chile –ignorando a los movimientos sociales chilenos y del resto de América Latina y su trabajo previo de meses– y del gobierno de Pedro Sánchez de acoger el evento, obligan a los movimientos sociales del Estado español a tomar un relevo sobre el que no han sido consultados, en un marco temporal casi inasumible para garantizar una participación y contestación social adecuadas.

Siendo conscientes del claro eurocentrismo que implica la celebración de una COP en un país europeo por tercer año consecutivo, aceptamos el reto de articular protestas y críticas contra estas políticas como una enorme responsabilidad. Lo hacemos desde la rabia e impotencia ante las injusticias y atrocidades que se están cometiendo contra el pueblo chileno, desde la solidaridad y apoyo frente a la decisión de continuar con la celebración de la Cumbre de los Pueblos y de la Cumbre Social por la Acción Climática en Chile, y desde la determinación de intentar generar un espacio donde su voz también pueda ser escuchada.

Condenamos de forma tajante y sin tapujos la violación de derechos humanos en Chile y exigimos su cese. La declaración de guerra contra el pueblo chileno por parte de su gobierno es un ataque a la democracia y a la lucha por la justicia social. Demandamos que los responsables de esta represión sean sancionados. Queremos poner bajo el foco que la protesta social en Chile y en otros lugares del mundo es también la expresión de la crisis ecológica. El paradigma del crecimiento económico ilimitado está estrellando a la humanidad contra unos límites planetarios que desde el sistema económico se insiste en invisibilizar.

Vivimos tiempos convulsos de auténtica emergencia ecológica, climática y social. El diagnóstico científico es diáfano respecto a la gravedad y la urgencia del momento. El crecimiento económico se produce a costa de las personas más vulnerables: las personas racializadas, las personas indígenas, el campesinado, las personas empobrecidas, las personas migrantes, las personas LGBTI y queer, las comunidades de vanguardia en resistencia… Y se produce también a costa de nuestro entorno, las demás especies y los ecosistemas. Las mujeres, que forman parte de todos estos colectivos, se ven afectadas diferencialmente y son víctimas de las peores consecuencias del modelo capitalista cisheteropatriarcal.

Como activistas con base en el Estado español y la Unión Europea, queremos asumir la responsabilidad de denunciar el papel explotador de las regiones enriquecidas del mundo y su protagonismo en la generación de “zonas de sacrificio” en países empobrecidos, a través del extractivismo energético, material y cultural, que destruye comunidades y bienes comunes. Estamos viviendo en países que impulsan el consumo y la destrucción de la humanidad y la naturaleza, imponiendo nuestros modelos y visiones del mundo en otras partes del planeta.

Desde estos mismos países, que poseen una gran capacidad militar (especialmente armamento nuclear), se impulsa un nuevo concepto de securitización climática para proteger sus intereses por medio de la ocupación de importantes nichos de poder y dejando el control de tecnologías clave para la transición energética en manos grandes empresas de seguridad, mientras se incrementa la militarización de las fronteras y se acaparan tierras por todo el planeta. El cambio climático continuará alimentando conflictos armados y guerras a gran escala y violencia entre comunidades.

Desde esta posición privilegiada, nos comprometemos a asumir la responsabilidad de nuestro pasado común, presente y futuro. Nos rebelamos para cambiar este sistema letal.

Es necesario desenmascarar la hipocresía de gobiernos que llevan décadas fracasando en las negociaciones climáticas, al tiempo que blindan tratados comerciales y de inversiones como herramientas de dominación del capital, dirigidos a perpetuar el desequilibrio de poder que permiten el lujo de unas pocas personas a costa del sufrimiento de la mayoría, acaparando, privatizando y financiarizando cada vez mayores esferas de la vida. Esos mismos gobiernos alimentan la industria fósil con subsidios millonarios y protegen y rescatan bancos fósiles que se lucran con la crisis climática y la devastación ambiental y social.

El papel de las empresas transnacionales españolas y europeas en regiones como América Latina han supuesto una prolongación de la larga noche de los 500 años de colonialismo, acrecentando la crisis ecológica, y minando las posibilidades de soberanía de los pueblos. Chile, hoy, es la expresión del cansancio de las políticas neoliberales y extractivistas en todo el continente. América Latina es Chile y Chile es América Latina.

Creemos en la justicia climática como el eje vertebrador de la lucha social de nuestro tiempo: porque la sostenibilidad es imposible sin justicia social, y la justicia no existe sin un respeto a todos los seres que viven en el planeta. La justicia climática es el paraguas más amplio que existe para proteger bajo su esfera toda la diversidad de luchas por otro mundo posible: ecologismo, activismo climático, feminismo, LGBTIQ+, sindicalismo, antirracismo, antifascismo, antimilitarismo, movimientos decoloniales, movimiento indígena, movimiento campesino, movimiento rural… Promovemos la justicia climática como un movimiento de movimientos en el que quepan muchos mundos diversos.

Nos comprometemos a trabajar para dar visibilidad a las demandas que garanticen una transición justa realizada con la rapidez suficiente, para evitar nuevas catástrofes, como un calentamiento por encima de los 1.5°C o el colapso de los ecosistemas y la sociedad. Es necesario tomar decisiones basadas en la ciencia; la comunidad científica ya ha indicado con claridad la necesidad de dejar la mayor parte de los combustibles fósiles en el subsuelo, sin extraer, para lograr una reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero que estén a la altura del reto climático.

Por ello nos rebelamos contra los modelos extractivistas relacionados con la producción y consumo de energía fósil en todo el mundo, así como rechazamos también con especial énfasis el uso civil y militar de la energía nuclear.

Instamos a un cambio radical en el modelo de movilidad que conduzca a la reducción del transporte masivo de mercancías y personas, causantes entre otros problemas de la turistificación y gentrificación exacerbadas en las ciudades, donde generan graves desigualdades sociales. El modelo de transporte debe paliar al mismo tiempo el creciente aislamiento del medio rural, una de las causas de su progresivo despoblamiento.

Denunciamos los intentos de promover falsas soluciones como aquellas basadas en la geoingeniería, que pretenden mantener el statu quo del actual sistema productivo, aleja el foco de las verdaderas soluciones y amenaza, además, con desiguales impactos a escala planetaria que nuevamente sacrificará primero a las comunidades más desfavorecidas.

Denunciamos también la imposición de un modelo de producción y consumo que no reconoce la alimentación como un derecho y que es corresponsable de la crisis climática y de biodiversidad y condena al hambre a más de 800 millones de personas. Exigimos una transición agroecológica que impulse sistemas justos y sostenibles, que respeten la soberanía alimentaria de los pueblos.

De igual forma, denunciamos la imposición de un modelo de producción y consumo basado en el “usar y tirar” que afecta una vez más a las personas más empobrecidas. Las cantidades ingentes de residuos producidos por los países enriquecidos son trasladados en su mayor parte a países del Sur obligando a vivir en una espiral de pobreza, violencia y condiciones insalubres a las comunidades y colectivos más vulnerables que habitan esos lugares.

Por otra parte la explosión social chilena y su brutal represión nos muestra que la crisis civilizatoria que vivimos es también una crisis democrática. Necesitamos avanzar hacia la construcción de modelos más democráticos de sociedad, que garanticen la toma de decisiones colectivas poniendo el bien común en el centro. En este sentido, la decisión de trasladar la COP 25 a Madrid supone también una merma democrática al comprometer los trabajos de meses de numerosas redes, colectivos y organizaciones de todo el mundo que no podrán ahora participar de la forma que habrían deseado.

Nos solidarizamos con quienes más sufren, con las personas trabajadoras y con las comunidades que están en primera línea de resistencia en todos los continentes. También nos solidarizamos con quienes menos han participado en alimentar la crisis climática y más acusan sus impactos. Apoyamos a todas las personas de cualquier género, origen, lengua, raza, etnia, capacidad física, orientación sexual, experiencia, edad y creencia.

Hacemos un llamamiento a personas y colectivos a rebelarse frente a un sistema capitalista opresor que expulsa cada vez a más personas –muchas de las cuales se ven obligadas a migrar de sus territorios– y esquilma de forma creciente las bases que sostienen la vida. Hacemos un llamamiento a participar en la respuesta social a la COP25 y a tejer red y construir comunidad frente a una crisis climática que es solo el síntoma más visible de un sistema profundamente injusto.

Invitamos a todas las personas y colectivos que se sientan interpelados por estas demandas a participar en la construcción de la Cumbre Social por el Clima, para rebelarse, proponer y tejer comunidad. Frente a la creciente represión y las estrategias para dividir y desmovilizar a los movimientos, mostraremos más unidad que nunca en la lucha común por la justicia.