26 Mar, 2018 | Noticias, Noticias SEAE 2018
Compartimos el comunicado enviado por IFOAM EU como parte del debate sobre la reforma de la Política Agraria Común (PAC) para 2020. Por parte de la participación de SEAE y como representante de los agricultores españoles en IFOAM EU, se declaró que «las ayudas no deben estar concebidas para ser un salario a personas que no viven, ni trabajan en el medio rural.»
IFOAM EU, Bruselas, 20 de marzo de 2018. – El lunes 19 de marzo, los Ministros de Agricultura no pudieron llegar a conclusiones comunes en la Comisión sobre “El futuro de la alimentación y la agricultura”, un punto importante en el debate sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) para 2020. El desacuerdo sobre los pagos de sostenimiento de los ingresos dio como resultado la degradación de la comunicación de las conclusiones habituales del Consejo a las conclusiones de la Presidencia.
Por una parte, las conclusiones de la Presidencia reconocieron la importancia de la PAC como una herramienta clave para cumplir los objetivos europeos y mundiales de protección del medio ambiente, acción climática y desarrollo socioeconómico. Por otro lado, los ministros solicitaron que se simplifique la PAC en todos sus objetivos y planificación, así como que se otorgue amplia flexibilidad a cada Estado miembro para elegir sus propias prioridades.

Jan Plagge, Vicepresidente de IFOAM EU, declaró que: “La nueva PAC debe dejar de compensar a los agricultores por los ingresos sacrificados, recompensándolos por la entrega de bienes públicos esenciales para todos los europeos, como agua limpia, más biodiversidad y bienestar animal. El Pilar I en particular necesita entregar resultados para el medioambiente y el “enverdecimiento” debe ser reemplazado por un esquema ecológico más ambicioso que aliente a todos los agricultores a cambiar a prácticas más sostenibles y que permita el desarrollo de modelos agrícolas altamente sostenibles como la agricultura orgánica”.
Laurent Moinet, Presidente del IFOAM EU Farmers Group reiteró este mensaje al agregar que: “es necesario dar a los países cierta flexibilidad para implementar la PAC, pero esto no debe llevar a la fragmentación del sistema agrícola en Europa. La flexibilidad y la simplificación no deberían hacerse a expensas de un marco común de la UE que establezca objetivos claros, ambiciosos y mensurables. La PAC debe seguir siendo una política europea que establezca objetivos comunes en beneficio de los agricultores, las comunidades rurales, los consumidores y el medio ambiente.”
Un miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) como representante de los agricultores ecológicos españoles en IFOAM EU añadió que “Las ayudas de la PAC deben impulsar la existencia de los agricultores que contribuyen, con su quehacer diario, a la mejora del impacto de las prácticas agropecuarias en su entorno ambiental y a mitigar el cambio climático, como vienen haciendo los productores ecológicos desde hace 30 años. Las ayudas no deben estar concebidas para ser un salario a personas que no viven, ni trabajan en el medio rural”.
Para más información, visite www.ifoam-eu.org – agroecologia.net
Traducción: Bio Eco Actual
23 Mar, 2018 | Noticias, Noticias SEAE 2018
Casi una veintena de personas desempleadas han participado en el curso de SEAE “Bases de la Producción Ecológica” en Níjar (Almería) con la intención de formarse en este sector y aumentar sus posibilidades de encontrar un trabajo digno en el sector agroalimentario.

Una veintena de mujeres y hombres desempleados de la provincia de Almería, han asistido a un curso certificado sobre producción agroecológica organizado por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) en las Aulas Municipales de Campohermoso, en Níjar (Almería). El curso sobre las bases de la Producción Ecológica, comenzó a mediados de marzo, contando con profesorado experto del sector ecológico, con el objetivo de proporcionar los conocimientos generales para “analizar los problemas que provoca la agricultura convencional, familiarizarse con el manejo sostenible de los agroecosistemas y descubrir el papel que juega la Agroecología a nivel medioambiental y social”, resaltan los organizadores.
Durante estas semanas, los/as asistentes han conocido las fases del proceso de conversión de cultivos convencionales a ecológicos y toda la normativa referente a este proceso de producción ecológica. Además, se ha profundizado sobre las prácticas agroecológicas que se emplean en los terrenos agrícolas del Parque Natural Cabo de Gata (Níjar) o sobre el manejo de la fertilidad del suelo, aspecto clave en producción ecológica.
Del mismo modo, se han repasado aspectos concretos como la agrobiodiversidad y su aplicación en invernaderos o las herramientas de gestión agraria. También se formó sobre la manera de hacer el “control, inspección y certificación” de los productos ecológicos. Otros temas que se abordaron fueron la sanidad vegetal, los polinizadores, semillas tradicionales y ecológicas, etc… La formación es gratuita y ofrece la oportunidad de empleo en un sector donde más se toman en consideración los aspectos sociales del trabajador.

Experiencias agroecológicas prácticas: Visitas a fincas
El programa del curso se ha completado con visitas a fincas productivas y empresas ecológicas, ya que la formación práctica de campo es un aspecto que SEAE considera fundamental: aproximarse a experiencias prácticas para aumentar los conocimientos y las posibilidades de reinserción laboral. En este caso, se visitó la empresa Biosabor y empresa de Cervezas Alborán, del Cabo de Gata, que demuestran que tener un negocio sostenible, respetuoso con el medio ambiente y la salud de las personas, es igual o más rentable que uno convencional.
Esta formación se desarrolla en el marco del proyecto AgroecoInnova – Formación agroecológica para el empleo rural del Programa empleaverde de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) con cofinanciación del Fondo Social Europeo (FSE), que tiene como objetivo contribuir a mejorar la cualificación de los desempleados/as en técnicas de producción agraria ecológica para adecuar su perfil laboral a las necesidades actuales del sector de la producción ecológica.
Más info:
comunicacion@agroecologia.net
22 Mar, 2018 | Noticias, Noticias SEAE 2018
Un amplio conjunto de organizaciones y entidades de la sociedad civil coincidimos en constatar que nos encontramos ante un momento realmente decisivo para recuperar y mantener el buen estado de conservación de nuestros ecosistemas acuáticos, no sólo para cumplir con la Directiva Marco del Agua y resto de compromisos europeos en esta materia, sino para adaptarnos a la realidad que nos impone el cambio climático, reducir nuestra vulnerabilidad frente a los crecientes riesgos de sequías e inundaciones y garantizar un uso sostenible del agua, con unas demandas adaptadas a los recursos realmente disponibles. Por otro lado, afrontamos presiones privatizadoras, tanto en lo que se refiere a la mercantilización de los derechos de agua como a la privatización de los servicios de agua y saneamiento e incluso de la gestión del regadío.

El crecimiento insostenible de las demandas hídricas, tanto en el regadío como en los usos urbano-industriales, constituye actualmente uno de los principales problemas para lograr un uso sostenible del agua y el buen estado ecológico de nuestros ecosistemas.
El resultado final de este enorme incremento de las demandas deriva en la creación de problemas de escasez a causa sobre todo de la mala gestión, del exceso de usos consuntivos, de la generación de expectativas y de las perspectivas de negocio a través de los mercados de aguas. Frente a esta escasez construida, se vienen aplicando fallidas estrategias de oferta, básicamente embalses y trasvases. España es el quinto país del mundo con mayor número de grandes presas, más de 1.200 y el primero del mundo en número de presas por habitante y kilómetro cuadrado. Pese a ello, estas estrategias de oferta siguen sin resolver el problema. Los nuevos embalses tienen una utilidad decreciente y ocasionan importantes impactos ambientales, culturales, patrimoniales y sociales. Además, los embalses y trasvases alientan el incremento de las demandas, de forma que lejos de resolver el déficit hídrico muchas veces lo agravan.
A ello hay que añadir los progresivos insumos correspondientes a fertilizantes, plaguicidas y otro tipo de tratamientos que empobrecen la biota del suelo y contribuyen al aumento de la contaminación del agua, ya sea por escorrentía o por filtración.

Las políticas de la oferta también se utilizan para evitar resolver problemas de contaminación en acuíferos o ríos. Es habitual plantear nuevas infraestructuras ante problemas de contaminación en vez de intentar resolver esos problemas.
Las estrategias de oferta, basadas en embalses y trasvases, así como el exceso de demandas hídricas, tanto en regadío como con la expansión de los núcleos urbanos, y la contaminación difusa o puntual, están ocasionando un grave deterioro de los ecosistemas. Este deterioro se traduce especialmente en una reducción drástica de los caudales circulantes y la sobreexplotación masiva de las aguas subterráneas, responsables en gran medida del mal estado ecológico de buena parte de nuestros ríos, acuíferos, aguas de transición y humedales. A pesar de los compromisos asumidos por España para cumplir con las exigencias de la Directiva Marco del Agua, los planes hidrológicos vigentes reconocen que el 43 % de los ríos, humedales y estuarios siguen en mal estado, y que el 44% de los acuíferos no alcanzan el buen estado.
El anunciado Pacto Nacional por el Agua, basado en proponer por un lado nuevos regadíos, embalses y trasvases y, previsiblemente, en alentar por otro lado el mercadeo del agua y la privatización de servicios urbanos y agrarios, no resuelve los problemas señalados ni tiene en cuenta los efectos del cambio climático, así como la obligación de cumplir con la normativa europea recuperando y manteniendo el buen estado de nuestros ríos, acuíferos y resto de ecosistemas acuáticos. Además, el Pacto Nacional por el Agua se está gestando sin una participación sincera y real de la sociedad civil, con la que sólo se cuenta a título informativo y no participativo, con decisiones previamente tomadas o previsto tomar sin su concurso.
Por otra parte, como consecuencia de la crisis de las economías municipales, algunos ayuntamientos han recurrido a concesionar los servicios de agua para obtener recursos a través del llamado canon concesional, aumentando en los últimos años el porcentaje de poblaciones con gestión privada de estos servicios. Sin embargo, la experiencia está mostrando que la privatización, en un contexto de opacidad, ausencia de rendición de cuentas y frecuente corrupción, conduce al incremento del precio del agua sin que esto se traduzca en una mejora del servicio ni en una inversión adecuada en la renovación de las infraestructuras, al aumento de los impactos ambientales, a la pérdida de acceso al agua por motivos socio-económicos y a la desaparición de la participación en la toma de decisiones por parte de la ciudadanía.
A todo lo anterior se añade que el cambio climático nos impone un futuro en el que se reducirá drásticamente el agua disponible, y en el que los ciclos de sequía y las grandes tormentas, con las correspondientes inundaciones, serán cada vez más frecuentes e intensos, afectando de una forma u otra a todas las cuencas. Ante estas perspectivas, urge un gran acuerdo social basado, por un lado, en la recuperación de nuestros ríos, humedales, lagos y acuíferos, como un patrimonio ambiental público que debe estar al servicio del interés general, y por otro lado, en la defensa del agua como un bien público, que debe ser de acceso universal en lo referente a los servicios de abastecimiento y saneamiento, en tanto que se trata de un derecho humano, reconocido como tal por Naciones Unidas.

En este contexto es urgente:
1. Detener la construcción de nuevos embalses y trasvases, incluidos los previstos en los planes hidrológicos 2015-2021, así como revisar todos los trasvases existentes. Esto permitirá planificar el uso y desarrollo de cada territorio de manera más sostenible y acorde a los recursos disponibles y sus características, eliminando expectativas insostenibles a la luz del cambio climático e injusticias interterritoriales.
2. Detener el crecimiento de las demandas, de forma que se adapten a la reducción de caudales disponibles que impone el cambio climático en curso, tanto en consumos urbanos expansivos como en demandas de regadío, redimensionando la superficie regada y las demandas urbanas expansivas. Se trata en definitiva de pasar de las estrategias de oferta a los nuevos enfoques de gestión de la demanda que promueve la UE, las únicas capaces de resolver realmente los problemas de escasez y lograr un uso sostenible del agua y adaptado al cambio climático.
3. Detener los procesos de deterioro, apropiación y sobreexplotación de ríos y acuíferos, a fin de garantizar su sostenibilidad y el buen estado ecológico de las aguas, al servicio del interés general, respetando un régimen de caudales ambientales adecuado y demás exigencias de la Directiva Marco del Agua, recuperando los acuíferos como nuestras principales reservas estratégicas en sequía y acabando con el desgobierno de las aguas subterráneas que supone la existencia de cientos de miles de pozos ilegales. En esta línea, y teniendo en cuenta la recesión prevista de caudales con el cambio climático, es necesaria una revisión del sistema de concesiones a la luz de los recursos realmente existentes y previstos, con el fin de garantizar las necesidades hídricas de los ecosistemas acuáticos. Igualmente se debe garantizar la calidad del agua frente a la contaminación urbana y agraria (nitratos, fosfatos y pesticidas), reduciendo así la necesidad de nuevas captaciones e infraestructuras de abastecimiento derivadas de problemas de calidad.
4. Se debe incorporar a la normativa en el más alto nivel posible el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, mediante una adecuada regulación que garantice el nivel de prelación que le corresponde y asegurar que éste se implemente. Es necesario revertir los procesos de mercantilización del agua y de privatización de nuestros servicios de abastecimiento y saneamiento, para recuperarlos como servicios de interés general, bajo una gestión pública transparente y participativa. Entre otras medidas, es necesario acabar con los cánones concesionales y derogar la «Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local», en defensa de la autonomía municipal y en favor del agua pública, así como revertir el creciente proceso de mercantilización del agua de riego, de privatización de la gestión del regadío y de acaparamiento de aguas y de tierras que quiebran cualquier perspectiva de equidad social.
5. Es imprescindible acabar con la corrupción en torno al agua, que crece al transformar el agua y los servicios de abastecimiento y saneamiento en grandes negocios privados. Para ello es necesario promover cambios institucionales para una plena transparencia en la gestión del agua, incluyendo acceso a los datos reales y actualizados de consumos, así como una participación ciudadana efectiva en un marco de democracia deliberativa.
