El plazo para presentar comunicaciones científicas o de experiencias se amplía hasta el 16 de marzo
La cuenta atrás ha comenzado. El XVI Congreso Internacional de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE), que se celebrará del 22 al 25 de abril de 2026 en el campus Arrosadia de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), en Pamplona/Iruña, va tomando forma con las primeras confirmaciones de un programa que combina investigación de alto nivel, voces del sector productivo y debate político sobre el futuro de los sistemas agroalimentarios.
Bajo el lema «Agroecología: raíces y futuro», el congreso reunirá a representantes de toda la cadena alimentaria —desde la investigación hasta la producción, pasando por el asesoramiento técnico, la administración pública y el activismo social— con un protagonismo especial de quienes trabajan el campo: agricultoras y agricultores, ganaderos y ganaderas ecológicos que llevan años construyendo ese futuro desde la práctica cotidiana.
Ponentes confirmados: ciencia, política y movimiento
El programa provisional ya cuenta con nombres que reflejan la amplitud de miradas que caracteriza a la agroecología como disciplina y movimiento social.
El filósofo y profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid Carlos Taibo abrirá el debate con una conferencia titulada «Más allá del crecimiento: la agroecología como estrategia de resiliencia», en la que explorará los vínculos entre decrecimiento, colapso y transición agroecológica.
El congreso acogerá también un panel ecofeminista con la participación de Mirene Beriguistain, investigadora de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea especializada en sistemas alimentarios y feminismos; Emma Siliprandi, referente internacional en agroecología y perspectiva de género con una larga trayectoria en Brasil y Europa; y Gotzone Sestorain-Leitza, de Etxalde Emakumeak, organización de mujeres campesinas del País Vasco. El panel «Propuestas ecofeministas para la transición» situará el cuidado de la vida en el centro del debate.
Uno de los momentos más esperados será el conversatorio sobre agroquímicos, salud y presión corporativa, con Celsa Peiteado (WWF España) y Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Granada y referente en investigación sobre disruptores endocrinos. También participará Ángel Calle, investigador de la Universidad de Extremadura y voz reconocida en agroecología política, en el panel sobre políticas públicas favorables a la agroecología, desde la compra pública ecológica hasta los Ecoterritorios locales.
La escritora y activista Vanexa Freixa (Ruralismo) abordará la urgencia del mundo rural en su conferencia «Ruralismo o barbarie», mientras que Agustín del Prado, investigador del Basque Centre for Climate Change (BC3), presentará «De las emisiones a la resiliencia: el sistema agroalimentario en la agenda climática». María Dolores Raigón, profesora de la Universidad Politécnica de Valencia y experta en calidad nutricional de alimentos ecológicos, dirigirá el debate sobre dieta climática.
El programa cuenta además con paneles donde el protagonismo es de quienes trabajan directamente en el sector: la conferencia inaugural a cargo de Esther Sotil (INTIA) y Aitor Azkarate (Jauregia), sobre Navarra como territorio agroecológico, que marcará el tono partiendo de la realidad del territorio, o la mesa de experiencias navarras y el panel sobre relevo generacional que reunirá a iniciativas como Ekoalde, Hazialdeko, Zunbeltz y Kalaska. También se incluye una mesa redonda con varias generaciones: Intercambio de saberes. Raíces y futuro de la agroecología, moderada por Lucia López (Mallata).
La ganadería ecológica también tiene espacios de importancia, entre otros, ponencias sobre uso agroecológico del ganado y servicios ecosistémicos incorporando la perspectiva de ganaderos/as con trayectoria sobre el terreno, en el marco del Año Internacional del Pastoreo 2026, con es la experiencia de Pilar Carballo en la Finca Ecológica La Jara (Arafo, Tenerife), las investigaciones de Gerardo Moreno (INDEHESA-UEX) o del equipo de AGROVIDAR con el uso del ganado para la gestión de los espacios naturales y paisajes en mosaico.
Un espacio para compartir investigación, experiencias y construir redes
Más allá de las ponencias, el Congreso es ante todo un punto de encuentro. Sus sesiones de comunicaciones científicas y de experiencias —en formatos oral, póster, demostrativo y vídeo-experiencia— son el espacio donde investigadores/as, técnicos/as y profesionales del sector comparten sus trabajos y proyectos con una comunidad comprometida.
Los trabajos aceptados serán publicados en las Actas del Congreso a través de la Revista Agroecología, publicación científica de referencia en el ámbito de la producción ecológica. El plazo para enviar resúmenes de comunicaciones está abierto hasta el 16 de marzo de 2026.
Las inscripciones están abiertas con tarifas reducidas hasta el 27 de marzo de 2026. Las personas socias de SEAE tienen un descuento adicional del 10%. Todas las inscripciones incluyen una aportación de 5 euros destinada a compensación de huella de carbono en proyectos agroecológicos.
Tanto si vas a presentar comunicación como si quieres participar como oyente, ya puedes inscribirte al Congreso Internacional de Agricultura Ecológica que se celebra en Iruña/Pamplona del 22 al 25 de abril. Inscríbete a través de este enlace.
SEAE anima a participar a investigadores/as, personal técnico, agricultores/as, ganaderos/as, empresas de transformación y comercialización, entidades de certificación, administraciones públicas, educadores/as, comunicadores/as y todas las personas y organizaciones comprometidas con la transición agroecológica. INSCRIPCIONES AQUÍ.
Este Congreso será un punto de encuentro fundamental para tejer redes, compartir conocimientos y construir colectivamente el futuro de la agroecología. Vuestra experiencia y vuestro trabajo son imprescindibles para que «Agroecología: raíces y futuro» sea más que un lema: un compromiso compartido.
«Se trata de una peligrosa carrera a mínimos que pone en riesgo la agroecología, la seguridad alimentaria, la salud y la soberanía alimentaria»
Desde la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazo ante la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur, prevista para este 17 de enero de 2026. Este tratado, presentado como un hito económico y geopolítico, representa en realidad una carrera a mínimos en materia de derechos sociales y salubridad ambiental y alimentaria, incompatible con los objetivos de sostenibilidad, acción climática y transición agroecológica que Europa dice defender. Como productoras y consumidoras, con la aprobación de este acuerdo vamos a perder por completo la capacidad de decisión sobre nuestra alimentación, una cuestión mucho más que preocupante.
Este acuerdo profundizará la vulnerabilidad en todas las escalas sociales del sistema alimentario. La pequeña agricultura y la producción ecológica quedarán aún más expuestas a la competencia desleal, al uso intensivo de sustancias tóxicas y a los impactos crecientes del cambio climático, mientras que las grandes corporaciones reforzarán su control sobre los medios de producción —tierra, semillas, insumos y canales de distribución— y concentrarán las decisiones estratégicas sobre qué, cómo y para quién se producen los alimentos. Esta pérdida de control colectivo sobre la alimentación nos hace a todas las personas más dependientes y frágiles frente a un modelo que prioriza el beneficio económico sobre la vida. En este escenario, el derecho a una alimentación sana y suficiente se vacía de contenido y se impone una lógica en la que, cada vez más, trabajaremos únicamente para poder comer.
El acuerdo UE–Mercosur se inscribe en una arquitectura de tratados de libre comercio que priorizan la mercantilización de bienes y servicios por encima de los derechos humanos, la protección de la naturaleza y el arraigo de los sistemas productivos en los territorios. Bajo esta lógica, los alimentos dejan de ser un derecho básico para convertirse en meras mercancías, y la regulación pública se subordina a los intereses de las grandes corporaciones transnacionales. Este enfoque reduce la capacidad de los Estados y de las comunidades para proteger la salud, el medio ambiente y las economías locales, y consolida un modelo que concentra poder y decisiones en manos de unos pocos actores privados. Frente al poder corporativo, como persona, como ciudadanía, comunidades rurales, verdaderas productoras de alimentos, productoras familiares y trabajadores y trabajadoras del campo, perdemos completamente nuestros derechos sobre nuestra producción agraria y nuestra alimentación.
En definitiva, es un acuerdo intolerable en cuanto a que este modelo de liberalización comercial reproduce esquemas propios del siglo XX, obsoletos y ampliamente responsables de la crisis climática, la pérdida acelerada de biodiversidad y el aumento de las desigualdades sociales. Lejos de corregir estos impactos, el acuerdo los profundiza.
Impactos múltiples incompatibles con nuestro futuro
El tratado favorece un incremento del comercio de productos agrícolas y ganaderos asociados a modelos extractivistas altamente dependientes de monocultivos, agrotóxicos y fertilizantes químicos, así como a la expansión de la ganadería industrial. Esto supone una presión directa sobre ecosistemas clave como la Amazonía, el Cerrado o el Gran Chaco, acelerando la deforestación, la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad. Además, al incentivar largas cadenas de suministro globales y el intercambio de materias primas agrícolas por productos industriales altamente contaminantes, el acuerdo contradice frontalmente los compromisos climáticos asumidos por la Unión Europea.
Queremos destacar que uno de los aspectos más preocupantes del acuerdo UE–Mercosur es su impacto sobre la seguridad alimentaria y las condiciones laborales en el campo. La entrada al mercado europeo de productos procedentes de sistemas productivos con menores exigencias ambientales, sanitarias y laborales supone una amenaza directa para la seguridad alimentaria y la salud pública y para los derechos y salud de las personas trabajadoras del campo.
El acuerdo promueve una competencia desleal que empuja a una armonización a la baja de los estándares, normalizando el uso de sustancias tóxicas prohibidas en la UE y debilitando los marcos de protección existentes. Como hemos señalado desde SEAE en distintas ocasiones, este proceso penaliza especialmente a la agricultura ecológica y a quienes apuestan por producir alimentos sanos, sin venenos y respetando los límites del planeta.
Otro de los aspectos más preocupantes de este acuerdo UE–Mercosur es que favorece el acaparamiento de tierras, mercados y capacidad de decisión por parte de un reducido número de grandes empresas transnacionales. Al concentrar el control de la alimentación en manos corporativas, se debilita la soberanía alimentaria de los pueblos y se margina a la pequeña y mediana agricultura, tanto en Europa como en América del Sur.
Lejos de promover economías rurales vivas, diversificadas y resilientes, el tratado refuerza la dependencia de las economías sudamericanas de exportaciones a bajo precio basadas en la sobreexplotación de recursos naturales, al tiempo que pone en riesgo la pequeña agricultura campesina de todos los territorios involucrados.
Una alternativa necesaria: decrecimiento, comercio justo, agroecología y derechos humanos
Desde una perspectiva decrecentista, el acuerdo UE–Mercosur consolida un modelo económico incompatible con la agroecología y la soberanía alimentaria, al situar el crecimiento del comercio global por encima de la sostenibilidad de los sistemas agrarios y de la autonomía de los territorios. El fomento de flujos masivos de materias primas y alimentos a larga distancia incrementa la huella ecológica global, intensifica la presión sobre ecosistemas estratégicos y desvaloriza los esfuerzos de las cooperativas agroecológicas, que trabajan desde la proximidad, la diversidad productiva y el respeto a los ciclos naturales.
El decrecimiento plantea la necesidad de reducir la dependencia de los mercados globales y fortalecer circuitos cortos y economías locales. Sin embargo, el acuerdo avanza en la dirección contraria, reforzando el control corporativo de la cadena alimentaria y debilitando el papel de las cooperativas como herramientas de democratización económica y territorial. Esta visión es compartida por el Foro Social Más Allá del Crecimiento, que agrupa a más de 90 organizaciones y promueve un modelo ecosocial centrado en la vida, los límites planetarios y la justicia social, en plena consonancia con los principios que defiende SEAE.
Desde SEAE defendemos que la alimentación agroecológica es un derecho de las personas que además cuida el planeta. Es imprescindible avanzar hacia marcos de cooperación internacional basados en la solidaridad, la protección de los derechos humanos, la salud pública, el bienestar animal y el respeto a los límites planetarios.
La agroecología ofrece una hoja de ruta clara para esta transición: sistemas alimentarios locales y territorializados, libres de tóxicos, socialmente justos y ambientalmente sostenibles. Cualquier acuerdo internacional que ignore estos principios supone un paso atrás.
Por todo ello, SEAE rechaza el acuerdo UE–Mercosur y se suma a las voces de la sociedad civil europea y latinoamericana que exigen su abandono. Este tratado no solo amenaza la agricultura ecológica y la pequeña producción agraria, sino que compromete la salud pública, la seguridad alimentaria, la viabilidad de los sistemas agrarios locales y la capacidad de los pueblos para decidir cómo producir y consumir sus alimentos.
Defender lo ecológico, la soberanía alimentaria y la justicia social no es una opción ideológica: es una necesidad urgente para garantizar un futuro viable.
Cerramos 2025 con una certeza cada vez más compartida: la agroecología ya no es solo una propuesta situada en los márgenes del sistema alimentario, sino una fuerza transformadora que está construyendo, aquí y ahora, el futuro del campo. En un contexto marcado por la crisis climática, la volatilidad de los mercados, el agotamiento de los recursos naturales y las tensiones sociales en el medio rural, la agroecología demuestra que no solo es posible producir alimentos de forma sostenible, sino hacerlo con criterios de justicia social, viabilidad económica y salud ecosistémica.
No ha sido un año exento de obstáculos. Persisten inercias normativas, modelos productivos dependientes de insumos externos y marcos políticos que, en ocasiones, diluyen o desvirtúan el enfoque agroecológico. Sin embargo, frente a estas dificultades, 2025 ha sido también un año de afianzamiento, de evidencias acumuladas y de experiencias que confirman que la agroecología funciona cuando se la sitúa en el centro de las políticas públicas, la investigación y el acompañamiento técnico.
Desde SEAE, llevamos años impulsando este cambio de paradigma. En 2025 hemos seguido tejiendo redes, generando conocimiento colectivo y facilitando espacios de encuentro entre producción, ciencia, administración y sociedad civil. Jornadas técnicas, encuentros de campo, procesos formativos y publicaciones han reforzado una idea clave: la transición agroecológica no es un salto al vacío, sino un proceso basado en conocimiento sólido, práctica contrastada y cooperación territorial.
Las noticias que han marcado este año —desde experiencias de ganadería ecológica con mayor autonomía forrajera, hasta avances en producción ecológica, adaptación climática, biodiversidad y sistemas alimentarios locales— reflejan un sector vivo, diverso y con capacidad de respuesta. Titulares que hablan de resiliencia, innovación desde el territorio, ciencia aplicada y alianzas estratégicas, y que confirman que la agroecología ya está generando impactos reales.
Así despedimos 2025: con determinación. La agroecología se construye cada día, en cada finca que cuida su suelo, en cada mercado que apuesta por circuitos cortos, en cada comedor escolar que prioriza alimentos ecológicos y locales, en cada investigación que conecta ciencia y práctica. El futuro no es una promesa lejana: el futuro ya está aquí. El reto, ahora, es escalarlo sin perder su esencia, manteniendo su enfoque sistémico, territorial y social.
Mirando a 2026: planificación estratégica y comunidad
Con esta convicción, desde SEAE continuamos el camino en 2026 con un nuevo Plan Estratégico 2026–2028, un proceso colectivo que busca reforzar el papel de la agroecología en los próximos años. Invitamos a nuestras socias y socios —y a quienes aún no lo son— a sumarse activamente a este proceso, a participar en su definición y a fortalecer una comunidad que es clave para avanzar con coherencia y ambición. La agroecología necesita organización, visión compartida y compromiso a largo plazo.
El próximo XVI Congreso Internacional de Agricultura Ecológica y Agroecología de SEAE será uno de los hitos que marcarán el inicio de esta nueva etapa. Bajo el lema “Agroecología: raíces y futuro”, el Congreso será un espacio para contrastar resultados, debatir retos y proyectar soluciones colectivas. Un punto de encuentro imprescindible para seguir situando la agroecología donde le corresponde: en el centro del debate agroalimentario.
Cerramos 2025 con orgullo por lo recorrido y con impulso renovado para lo que viene. La agroecología avanza porque es necesaria, porque es viable y porque ya está en marcha. Desde SEAE seguiremos trabajando para que ese avance sea profundo, coherente y transformador.
La Jornada de Campo sobre ganadería ecológica y autonomía forrajera ha sido un encuentro formativo dirigido a personas ganaderas, técnicas y profesionales del sector interesadas en avanzar hacia sistemas productivos más resilientes, eficientes y alineados con los principios de la agroecología.
Se ha desarrollado en la finca ecológica ganadera y familiar situada en Casas de Millán (Extremadura), Finca La Matilla, donde se ha tratado de forma prioritaria la gestión integral de la dehesa como sistema agroforestal de alto valor ecológico, productivo y cultural.
Esta jornada ha abordado estrategias para optimizar el uso de recursos forrajeros, a través de la gestión eficiente del agua, la fertilidad del suelo y la producción forrajera propia, poniendo el foco en la autonomía de las fincas como vía para reducir costes, aumentar la sostenibilidad y mejorar la adaptación al cambio climático.
Un enfoque práctico y basado en el conocimiento científico
El programa combinó contenidos técnicos, observación directa en campo y espacios de intercambio, permitiendo analizar cómo las decisiones de manejo influyen en la salud del suelo, la biodiversidad y la productividad forrajera.
Gerardo Moreno Marcos, investigador de la Universidad de Extremadura, abordó las relaciones suelo–planta y el funcionamiento de los sistemas forestales y agroforestales, aplicados al diseño de prácticas de manejo sostenible, estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático y la evaluación de servicios ambientales en sistemas como la dehesa.
Por su parte, María Catalán, bióloga especializada en restauración de ecosistemas a través del Manejo Holístico (Savory Institute), explicó cómo realizar la evaluación del sistema dehesa a partir de parámetros de calidad ambiental, biodiversidad y salud del ecosistema agroforestal, destacando la importancia del seguimiento y la toma de decisiones adaptativas.
Gonzalo Palomo Guijarro, profesor de la Universidad de Extremadura y presidente de SEAE, profundizó en cómo implementar prácticas para aumentar la autonomía forrajera como estrategia para fomentar la biodiversidad, mediante técnicas que promueven la regeneración de pastos, la diversificación de especies y la generación de servicios ecosistémicos como la mejora de la fertilidad del suelo, el incremento de la biodiversidad local o el mantenimiento de hábitats naturales.
Finalmente, Alfredo Fernández Stimper, propietario y gestor de la finca ganadera visitada junto con su hermano, compartió la experiencia práctica de su explotación, mostrando las prácticas de manejo del pastoreo y producción forrajera que aplican para aumentar la resiliencia de la finca y su capacidad de adaptación a condiciones cambiantes.
Aprendizaje colectivo y transferencia al territorio
La jornada puso en valor la importancia de los espacios de formación en campo para facilitar la transferencia de conocimiento, el intercambio entre profesionales y la visibilización de experiencias reales que ya están avanzando hacia modelos ganaderos ecológicos más autónomos, biodiversos y sostenibles.
SEAE continúa impulsando este tipo de actividades formativas como parte de su compromiso con la promoción de la ganadería ecológica, la agroecología y el fortalecimiento del medio rural.
El próximo sábado13 de diciembre se celebrará en la Casa de Cultura de Casas de Millán (Cáceres) el Focus Group de Evaluación del Plan Estratégico para el Fomento de la Producción Ecológica en Extremadura, un encuentro que forma parte del proceso participativo impulsado para revisar y actualizar este instrumento de planificación regional para la producción ecológica.
El Focus Group está organizado por SEAE, con la colaboración de Extremadura Sana y el patrocinio de la Dirección General de Agricultura y Ganadería de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible de la Junta de Extremadura.
De cara a la prórroga del Plan Estratégico, la Dirección General de Agricultura y Ganadería de la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, ha impulsado una evaluación participativa que permita analizar los resultados alcanzados hasta el momento e incorporar las nuevas necesidades del sector ecológico.
El objetivo de este proceso es garantizar que las acciones futuras sean más eficaces, sostenibles y ajustadas al contexto actual de la producción ecológica, fomentando una planificación estratégica basada en la participación y la mejora continua.
El Plan Estratégico para el Fomento de la Producción Ecológica busca consolidar a Extremadura como referente nacional en agricultura ecológica, promoviendo un sistema competitivo, sostenible y rentable. Entre sus líneas prioritarias destacan la mejora de la certificación, la formación y la innovación, el impulso de la transformación y comercialización de productos, y la promoción del consumo y la cooperación entre productores.
Actividad complementaria previa: Jornada de Campo sobre ganadería ecológica
Durante la mañana del mismo día, se celebrará en la Finca La Matilla una jornada de campo sobre ganadería ecológica y autonomía forrajera, organizada por SEAE. Las personas inscritas al Focus Group podrán asistir también a esta actividad práctica, orientada al intercambio de experiencias y la mejora de la autonomía alimentaria en las fincas ganaderas.
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