29 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) ha elaborado un documento de recomendaciones sobre el papel que pueden jugar las administraciones públicas en la modificación de los hábitos y de los sistemas alimentarios en el estado español, para contribuir tanto a la adaptación como a la mitigación de los efectos del cambio climático.
El documento se ha elaborado mediante tres grupos focales de debate con la participación de expertos/as en sistemas alimentarios ecológicos sostenibles y en cambio climático, para trabajar conjuntamente, desde sus distintos ámbitos de trabajo y conocimiento, para implantar o modificar actitudes y normas que impulsen un consumo más respetuoso con el clima y que aporte mayor resiliencia y capacidad de adaptación al cambio climático, en el marco del proyecto “Adapta tu Dieta-Cuida tu Clima”, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los grupos focales se centraron en el análisis de la contribución a la mitigación y adaptación al cambio climático de la transición hacia dietas adaptadas a las producciones locales, que respeten la temporalidad de los productos y con un consumo equilibrado de proteína animal, el análisis del papel del sector público en la modificación de los hábitos y sistemas alimentarios en ese mismo sentido y en el suministro a los comedores colectivos ecológicos como ejemplo de Compra o Contratación Pública Verde de productos agroalimentarios.
El documento de 14 páginas se ha remitido a las oficinas autonómicas de cambio climático, a las juntas consultivas responsables de la contratación pública a nivel autonómico, a la Federación Española de Municipios y Provincias y a las federaciones territoriales de municipios, para que lo reciban también los ayuntamientos.
Recomienda empezar con un diagnóstico de la situación de la región, que cuente con la participación activa de los actores clave y favorezca el intercambio y las relaciones entre ellos y de éstos con las administraciones. Y, seguidamente elaborar un plan de acción con un sistema inclusivo de desarrollo, seguimiento y revisión, acompañado de un plan de comunicación interna y externa, para garantizar su idoneidad y sostenibilidad a largo plazo.
Algunas de las acciones que se proponen a las administraciones públicas, para que puedan impulsar dentro del marco de sus competencias son el apoyo a la presencia en el mercado de productos agrarios y agroalimentarios ecológicos y de proximidad, mediante acciones de promoción entre la ciudadanía. El fomento y la implantación de sistemas y canales de comercialización que permitan acortar la distancia entre productores y consumidores, priorizando la venta de proximidad y el consumo de alimentos ecológicos, frescos y de temporada. La priorización del uso agrario de los suelos y de la custodia del territorio, la protección de la fertilidad de los suelos, de las masas de agua y de la biodiversidad, mediante el establecimiento de incentivos o medidas fiscales El apoyo a las estructuras organizativas del sector agrario y de los consumidores/as, comprometidos/as con el desarrollo local y las relaciones socioeconómicas justas entre productores y consumidores y al intercambio de conocimientos intergeneracional. La reducción de barreras para el acceso a fuentes de materia orgánica y a su compostaje para ser utilizado para acondicionar los suelos para los/as agricultores/as. La instalación de huertos ecológicos en los centros escolares, educativos y sociales. Y la inclusión de aspectos sociales (mujer, jóvenes y cooperación), ambientales (reducción de residuos e impacto ambiental tanto del sistema de producción como del canal y sistema de comercialización) en todos los contratos de suministro de productos agrarios y agroalimentarios del sector público, priorizando aquellos que incluyan productos ecológicos, de proximidad, de temporada y frescos, de conformidad con la Ley 9/2017, de contratos del sector público.
Finalmente, el documento, se refiere a la Ley 45/2007, de 13 de diciembre, para el desarrollo sostenible del medio rural y al Real Decreto 1336/2011, de 3 de octubre, por el que se regula el contrato territorial como instrumento para promover el desarrollo sostenible del medio rural, sugiriendo su desarrollo e implementación.
Ante la actual situación ambiental, socioeconómica y agroalimentaria, el compromiso político y social para contribuir a paliar las consecuencias del cambio climático, tanto en la mitigación y reducción, como en la adaptación y resiliencia, resulta fundamental.
24 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
El próximo fin de semana, 27 y 28 de abril, Albacete acoge por segundo año consecutivo la II Feria sobre Agricultura Biodinámica en España con el fin de «promover y compartir el conocimiento sobre esta escuela de agricultura orgánica en nuestro país, donde está aumentando su presencia significativamente en los últimos años», tal y como señalan sus promotores: Agro-Cultura “Con Respeto” (amigos de la biodinámica), una plataforma de trabajo asociativo e inclusivo promovida por varios agricultores españoles, profesionales, con experiencia en Agricultura Biodinámica y certificación Demeter. El grupo cuenta actualmente con más de 50 componentes, entre los que está Concha Fabeiro, presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) y componente de su Junta Directiva.
Desde hace varios meses, Agro-Cultura «Con Respeto» comenzó una campaña de crowdfunding – gracias a la plataforma de Fundación Triodos «Agricultura Social» – para «poder financiar las actividades más vinculadas a la divulgación y educación de la feria» y que ha superado obteniendo el mínimo de 1.775 euros. Por tanto, ya se puede consultar el programa final de las actividades, tanto en la plataforma de Agricultura Social como en la página web de SEAE.
En la presentación a los medios, en la que también estuvo presente nuestra presidenta de SEAE Concha Fabeiro, se destacó que esta Feria «se concibe como un lugar de encuentro entre productores biodinámicos, con otros agentes del sector (como asesores, suministradores de insumos para la agricultura biodinámica, entidad certificadora, formadores e investigadores, distribuidores, comercializadores y restauradores), con otros operadores ecológicos, y en general, con todos los consumidores con interés por al biodinámica». Y allí, estaremos presentes.

A continuación, compartimos la información de eldiario.es:
Productores en Agricultura Ecológica Biodinámica se dan cita de nuevo en Albacete
Es la segunda vez que esta feria, pionera en España, se desarrolla en Albacete. La Feria de Agricultura Biodinámica vuelve el próximo fin de semana a la capital albaceteña que se convertirá en lugar de encuentro entre productores biodinámicos, con otros agentes del sector (como asesores, suministradores de insumos para la agricultura biodinámica, entidad certificadora, formadores e investigadores, distribuidores, comercializadores y restauradores), con otros operadores ecológicos, y en general, con todos los consumidores con interés por la biodinámica.
La Feria se celebrará en el palacio de Congresos de Albacete los días 27 y 28 de abril, donde se desarrollarán distintas actividades paralelas para facilitar la asistencia como talleres infantiles organizados por la Asociación La Colmena, una exposición permanente sobre la investigación biodinámica y talleres participativos sobre distintos temas como ‘¿Qué sabes de las abejas’. ‘¿Conoces los preparados biodinámicos?’, o ‘Multiplicación de platas aromáticas’, entre otras.
Rosa González ha señalado que el objetivo de esta II Feria de Agricultura Ecológica Biodinámica es celebrar un encuentro entre todos aquellos que de un modo u otro están ya interesados, o involucrados activamente, en el desarrollo de esta agro-cultura, y presentar las particularidades e identidad de esta agricultura a todos aquellos que todavía no han tenido la oportunidad de conocerla o desea profundizar en ella.
El Ciclo de conferencias Agro-cultura con respeto comenzará el viernes 25 de abril en el Hotel Beatriz a las 20:00 horas con “Económica Asociativa. Aender Schank de Olikopolis” y a continuación tendrá lugar la cena inaugural.
El sábado 27 de abril en el Palacio de Congresos se celebrarán las conferencias “Compostaje y fertilidad, Alimentación, calidad y salud, Agricultura ecológica en CLM y una Mesa participativa, de conversación con agricultores biodinámicos. El domingo 28 de abril en el Palacio de Congresos tendrá lugar las conferencias “Sanidad, biodiversidad y paisaje” y “la importancia de los animales”.
¿Qué es la Agricultura Biodinámica?
Una producción biodinámica va mucho más allá del planteamiento simplemente ecológico, desarrollando toda la actividad agronómica siguiendo el ciclo -calendario- lunar; unos aportes de insumos biológicos de origen mineral y vegetal, que hay que aportar al estiércol biológico y dejar descomponerlos durante dos años, así como el establecimiento de una cobertura vegetal permanente de al menos cuatro meses en ambientes meso-mediterráneos.
Los requisitos son muy complejos, tanto que los científicos aún no han podido explicar todos los factores que intervienen en la producción biodinámica, aunque las pruebas contundentes y definitivas de laboratorio, indican que los productos biodinámicos poseen mejores propiedades, tanto nutricionales como organolépticas, que los obtenidos por agricultura ecológica o convencional.
La Agricultura Biodinámica cuenta con más de 7.000 hectáreas cultivadas en España lo que ha convertido a este país en el número cinco en volumen de producción a nivel internacional. Se contabilizan un centenar de productores biodinámicos en todo el territorio nacional y el 40% de las hectáreas certificadas del país está en Castilla-La Mancha. Un ejemplo es la producción de pistacho biodinámico, que tiene en la provincia de Albacete su cuna mundial.
Fuente: eldiario.es
https://www.eldiario.es/clm/Productores-Agricultura-Ecologica-Biodinamica-Albacete_0_891711236.html
17 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
«El camino ya ha comenzado y estamos en continua evolución. Seguiremos adelante, cueste lo que cueste, consolidando el sector ecológico de la Comunitat Valenciana», así concluía la intervención de José Antonio Rico, presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), durante la rueda de prensa de presentación del «Informe de Producción Ecológica de la CV» que recoge los datos y estadísticas del 2018 en referencia al número de operadores, superficie, volumen de negocio y tipos de cultivo, entre otras referencias (y que pueden consultarse en este mismo espacio). Así pues, el incremento mostrado durante el último año indica que la CV sigue siendo una de las CC.AA. pioneras a nivel nacional que apuesta por este método de producción.
Rico destacó que este incremento se debe, en gran parte, al reconocimiento institucional, social y jurídico de la agricultura ecológica, a nivel local y autonómico y también, europeo, y esto supone «una gran motivación para el sector eco de la CV para seguir hacia delante». De hecho, el próximo junio, el CAECV cumplirá 25 años, «hecho que certifica la confianza en el sector».
Así pues, el Presidente del CAECV reconoció que desde el ámbito institucional, este reconocimiento viene por parte del «I Plan de Producción Ecológica» de la Comunitat Valenciana, que ha supuesto un impulso para que muchos productores/as apostaran por su conversión y mejoraran su formación en el sector. En la actualidad, «este Plan está asentando las bases para que el sector consolide su evolución de forma ordenada y bajo bases seguras».
Respecto al reconocimiento jurídico, Rico señaló que «en el ámbito europeo se está trabajando en la nueva Normativa, una regulación que también seguirá consolidando el sector a nivel europeo». Y en cuanto al reconocimiento social, Rico destacó que «la sociedad valenciana corresponde al sector ecológico valenciano ya que siempre ha confiado en los productos de proximidad. A pesar de ser principalmente exportadores, la AE lleva inherente ese compromiso social que fomenta el consumo de proximidad y productos locales y que, aquí está ganando mucho peso».
Por otra parte, Rico quiso destacar que «el número de operadores se ha incrementado y hemos percibido cómo las mujeres están ganando protagonismo en los distintos ámbitos del sector así como los jóvenes». Aunque resaltó que «uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el campo valenciano es el relevo generacional». También señaló que «una de las limitaciones con las que se encuentran los mismos agricultores/as que emprenden su negocio, es la falta de proyectos comerciales que, al igual que impulsan las exportaciones puedan hacerlo con los canales cortos de distribución».
A continuación, compartimos la Nota de Prensa del CAECV sobre el Informe de la Producción Ecológica en la CV.
La cifra supone el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de España
El sector ecológico de la Comunitat Valenciana genera un volumen de negocio de 452 millones de euros
València, 17 de abril de 2019.- El sector ecológico de la Comunitat Valenciana ha generado, en 2018, un volumen de negocio de 452,4 millones de €. Esta cifra representa el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de toda España, que alcanza los 1.805 millones de €.
Así se desprende de los datos del Informe Anual de la Producción Ecológica que el presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), José Antonio Rico, ha presentado esta mañana en la sede de Cajamar.
Rico ha destacado que “estos datos demuestran que la valenciana, precisamente el año que el CAECV cumple 25 años desde su creación, se convierte en una de las autonomías que más está apostando por este método de producción. Junto a Cataluña, ha explicado, alcanzamos el 57,4% del volumen de negocio de todo el territorio nacional”.
Evolución del número de operadores
La Comunitat Valenciana ha cerrado 2018 con 2.904 operadores (productores agrícolas, ganaderos, de material vegetativo, acuícolas, empresas e importadores). Esta cifra ha supuesto un incremento del 11,2% en el último año (2017 – 2018), mientras que entre 2015 y 2018 el crecimiento ha sido del 29%.
Por provincias, Castelló ha liderado el crecimiento en el número de operadores en el último año, con un 19%, seguida de Alicante (12%) y València (9%). Si hablamos de la evolución en el periodo comprendido entre 2015 y 2018, la provincia de Castelló también ha encabezado el incremento en el número de operadores, con un 49%, seguida de València (39%) y Alicante (25%).
Para el presidente del CAECV, “estamos hablando de crecimientos muy importantes que el año pasado nos situaron a la cabeza del crecimiento del número de operadores. Este año confiamos poder seguir encabezando las estadísticas ya que los datos que ha avanzado el Ministerio de Agricultura hablan de un crecimiento medio en el número de operadores del 6%, cifra que la Comunitat prácticamente multiplica por dos”.
Productores, empresas e importadores
Si hacemos referencia al número de productores, es decir, agricultores, ganaderos, productores de material vegetativo y productores acuícolas dedicados a la producción ecológica, en el último año la Comunitat Valenciana ha pasado de tener 2.037 a 2.218, que traducido en términos porcentuales significa haber crecido un 8,8%. Este dato se traduce en un 22,6% si hablamos del periodo comprendido entre 2015 y 2018.
Con un incremento del 18,9%, Castelló sigue liderando el crecimiento entre 2017 y 2018, seguida de Alicante, con un 12,4% y València, que ha subido en el último año un 9,1% su número de productores ecológicos. La provincia de Castelló también lidera este incremento en los últimos cuatro años (2015 – 2018), con una subida del 34,3%, seguida muy de cerca por València (32,2%) y Alicante, con un 22,8%.
El número de empresas ha crecido en el último año un 19,1%, muy por encima de lo que lo ha hecho la media nacional que, entre 2017 y 2018 lo ha hecho en un 11%. Las empresas dedicadas al sector ecológico han sufrido un incremento del 51,9% entre 2015 y 2018.
Los sectores más representativos de las empresas ecológicas ubicadas en la Comunitat Valenciana son los dedicados a la elaboración, conservación, manipulación y envasado de frutas y hortalizas, bodegas y aquellas dedicadas a la elaboración de productos alimenticios de origen animal.
El número de importadores certificados ha crecido en el último año un 23,2% y en los últimos cuatro años un 86,4%. «El sector ecológico está demostrando ser muy competitivo e innovador y las cifras que hoy presentamos dicen que estamos generando nuevas oportunidades de negocio y de trabajo, ayudando a mitigar uno de los principales problemas que tiene el campo valenciano, que no es otro que el del relevo generacional. Además, hablamos de un método de producción de gran importancia económica, social y ambiental”.
La superficie certificada multiplica por dos su extensión
El año 2018 se ha cerrado con 114.509 hectáreas certificadas, un 18,6% más que el año anterior, cuando se alcanzaron las 96.477 hectáreas. Para Rico, “en 2017 lideramos el crecimiento nacional y, en 2018, seguimos por encima de la media nacional, que está en un incremento del 5%. Autonomías como Cataluña han subido su superficie en el último año un 5%, mientras que Baleares lo ha hecho en un 11%”.
Si hablamos del periodo 2015 – 2018, nuestro territorio ha visto como ha multiplicado prácticamente por dos la superficie dedicada a la producción ecológica. En 2015 contábamos con 77.120 hectáreas, mientras que en 2018 contabilizamos 114.509, lo que supone un incremento del 48,6%.
Otro dato a tener en cuenta es que, en estos momentos, la superficie dedicada a la agricultura ecológica en la Comunitat Valenciana representa el 5,7% de la superficie agraria total y el 13,9% de la superficie agraria útil.
Por provincias, València encabeza el crecimiento en el último año, con un 31,6%, seguida de Castelló (21,1%) y Alicante (4,2%). Entre 2015 y 2018 València también es la que más ha crecido, con un 80,5% más de superficie dedicada a este sistema de producción. Le sigue la provincia de Castelló, con un aumento del 71,9% y Alicante (15,7%).
Principales cultivos, comarcas productoras y destino de las producciones
Los cultivos ecológicos que más superficie representan en nuestra Comunitat son: el viñedo para vino, los frutos secos, el olivar para aceite, los cereales, los cítricos, los frutales y las hortalizas.
- Viñedo para vino: 630 ha. (18% de la superficie respecto al convencional)
- Frutos secos: 9.250 ha. (13,2% de la superficie respecto al convencional)
- Olivar para aceite: 4.612 ha. (5% de la superficie respecto al convencional)
- Cereales: 3.599 ha. (8,5% de la superficie respecto al convencional)
- Cítricos: 3.027 ha. (1,9% de la superficie respecto al convencional)
- Frutales: 1.227 ha. (0,8% de la superficie respecto al convencional)
- Hortalizas: 832 ha. (3,5% de la superficie respecto al convencional)
En cuanto a las comarcas que más importancia tienen en el sector ecológico, si hablamos de superficie certificada, las principales son: El Baix Maestrat en Castelló, La Plana de Utiel – Requena en València y l’Alt Vinalopó, el Vinalopó Mitjà y La Vega Baja en Alicante.
Por otra parte, si hacemos referencia a los tipos de cultivo, en la Plana de Utiel – Requena y en el Vinalopó Mitjà predomina el cultivo de viñedo, la producción de frutos secos se concentra, principalmente en l’Alt Vinalopó y el Vinalopó Mitjà, el olivar certificado en ecológico se ubica en L’Alt Vinalopó, la producción de cereales se concentra en la zona interior de la Comunitat, en mayor medida en las comarcas de la Plana de Utiel – Requena, El Valle de Cofrentes – Ayora y l’Alt Vinalopó, la producción de cítricos, en su mayoría limones en la comarca de La Vega Baja, los frutales en La Ribera Alta, La Costera, La Vall d’Albaida, L’Alcoià y el Baix Vinalopó y el cultivo de hortalizas en l’Horta Nord, l’Alt Vinalopó, l’Alacantí, el Baix Vinalopó y La Vega Baja.
Nuestras exportaciones se dirigen casi en su totalidad a la Unión Europea (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Suecia y Países Bajos, entre otros). Cinco categorías dominan las exportaciones de productos ecológicos de la Comunitat: hortalizas, frutos secos, vinos, aceites y frutas. Entre estos cultivos se concentra cerca del 75% de los productos valencianos exportados.
Para José Antonio Rico “estos datos demuestran la continua evolución del sector ecológico de la Comunitat Valenciana y lo estamos haciendo de forma ordenada gracias a la puesta en marcha del I Plan de Producción Ecológica. Nuestro objetivo es el de seguir mejorando el campo valenciano, ofreciendo al consumidor productos sanos, de mayor calidad y respetuosos con el medio ambiente, que es lo que nos está demandando”, ha finalizado.
Más información
16 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
- Personas productoras y transformadoras, entidades, redes y agentes sociales y políticos del sector primario del territorio valenciano han elaborado la “Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”, un conjunto de propuestas concretas encaminadas a impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.
- La Carta, que se presenta de cara a las próximas elecciones, reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio.
La situación del sector agroalimentario y del medio rural valenciano sigue siendo preocupante. Los pueblos se quedan sin gente, las tierras de cultivo se abandonan y, mientras la renta agraria disminuye, se exportan los mejores productos valencianos a precios bajos. A pesar de ciertos avances en el ámbito autonómico, como la Llei de l’Horta de València o el Pla valencià de Producció Ecològica, las “políticas” demuestran ser insuficientes para abordar con firmeza estas problemáticas. En este sentido, tras meses de trabajo, varias entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano han presentado, de cara a las elecciones municipales, un documento que reivindica el derecho de la ciudadanía a decidir sobre las políticas alimentarias, “poniendo en el centro los valores de la vida, el territorio y la sostenibilidad del planeta”.
A través de esta carta, se ofrecen una serie de propuestas para repensar el sistema agroalimentario “en clave de proximidad, justicia social y sostenibilidad de los territorios, pueblos, ciudades y comarcas”. El documento reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio, y plasma dos objetivos básicos: “que las personas productoras puedan vivir dignamente, y que el fruto de su trabajo pueda alimentar de manera sana, sostenible y justa nuestros pueblos y ciudades”. En definitiva, se trata de entender que “la alimentación, y por tanto la agricultura, no deben entenderse como un negocio sino como un medio que sostiene nuestra vida y la de nuestros territorios”.
A problemas globales, medidas locales: hacia la Soberanía Alimentaria de los pueblos
En 2014, tras la celebración del I Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria, convocado por la Red Estatal de Economía Social y Solidaria, más de 30 entidades del ámbito estatal suscribieron la “Carta para la Soberanía Alimentaria desde nuestros municipios”, un documento que fijaba la necesidad de abordar de forma holística el sistema agroalimentario de los municipios, teniendo en cuenta tanto las dimensiones horizontales (medio ambiente, salud, cultura, patrimonio, ocupación, igualdad, educación…) como las dimensiones verticales de la cadena (producción, transformación, almacenaje, distribución, transporte, consumo, gestión de residuos), todo concebido en el marco de un contexto global.
Cinco años después, entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano se han reunido en el Xalet del Doctor Bartual en La Punta (Valencia) para trasladar las propuestas municipalistas al contexto valenciano, y plasmarlas en la “Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”. Este documento recoge en 5 bloques las principales ideas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.
- Gobernanza alimentaria: se apuesta por la creación de espacios de participación e interacción entre la administración, la sociedad civil y los actores interesados en definir y desarrollar las estrategias y hacer seguimiento de estas.
- Dinamización del sector agroalimentario: se propone la necesidad de desarrollar un plan de formación y de capacitación en prácticas agroecológicas con el objetivo de profesionalizar y promover las actividades relacionadas con la soberanía alimentaria.
- Protección del territorio y gestión de los recursos naturales: se apuesta por promover una ley básica para la protección de los suelos fértiles, tal y como defiende la Red estatal Intervegas, para evitar la especulación, así como invertir y redistribuir recursos hacia el medio rural.
- Comercialización y consumo de proximidad: la Carta defiende los espacios locales como lugares para impulsar la Soberanía Alimentaria. Para fomentar los canales cortos de comercialización se establece la necesidad de dotar al sector productivo de infraestructuras para la transformación y la comercialización de los productos locales.
- Compra pública y cambio cultural: se exige una Ley de Compra Pública para orientar los pliegos de condiciones en equipamientos y servicios de titularidad pública (hospitales, escuelas), así como aprobar ordenanzas municipales para que todos estos servicios de titularidad pública incorporen criterios de alimentación sostenible, saludable y de proximidad.
Estas propuestas se harán llegar a todos los municipios del territorio valenciano, así como a la administración autonómica, con el fin de promover nuevas iniciativas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.
La Carta de la Punta es un trabajo colaborativo de entidades que trabajan en y por un medio rural vivo y a favor de la soberanía alimentaria desde una perspectiva agroecológica. Las entidades firmantes de esta carta somos:
Plataforma per la Sobirania Alimentària del País Valencià
REAS-PV, Xarxa d’economia alternativa i solidària del País Valencià
SEAE, Societat Espanyola d’Agricultura Ecològica/Agroecologia
Periferies del Món
Transversal Cooperativa
CERAI, Centre d’Estudis Rurals i d’Agricultura Internacional
Fundació Mundubat
Per l’horta
Cordinadora Camperola del País Valencià-COAG (CCPV-COAG)
Justícia Alimentària
COTASA cooperativa
Colla ecologista l’Arrel
Associació Del Camp a la Taula
Mercatremol
Xarxa d’Agroecologia de Castelló (XAC)
Spg Àlacant
La Zafra Cooperativa
Llavors d’ací, Associació per a la promoció de la biodiversitat agrària
El Llibrell, Eines per a la transformació social
EcoAltea
Mercatremol
Confraria de pescadors de Gandia
Spg Ecollaures
Entrepobles
La Camperola Cooperativa Agroecològica
Associació pel Desenvolupament Rural del Camp d’Elx
Biotrèmol
Federació d’Ecologistes en Acció del País Valencià
15 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
17 de abril de 2019.
Día Internacional de las Luchas Campesinas
El 17 de abril, La Vía Campesina y los movimientos sociales por la Soberanía Alimentaria -en recuerdo de la matanza de 19 campesin@s sin tierra en el Estado de Dos Carajas, Brasil, en 1996- promueven un Día internacional de Lucha Campesina. El 18 de diciembre de 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la “Declaración sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales”que obliga a los Estados a proteger los asentamientos campesinos e indígenas, la tierra y las semillas frente a su mercantilización y privatización por parte de las multinacionales. La Vía Campesina llama a movilizarse “a otros movimientos sociales organizados, sindicales, universidades, medios de comunicación amigxs y gobiernos que priorizan a los pueblos para defender los derechos campesinos de las políticas basadas en el mercado global y el agronegocio”.
La crisis del actual (Des)Orden Alimentario Internacional es producto de su propia dinámica constitutiva: la industrialización, mercantilización y globalización de la producción, la circulación y el consumo de los alimentos.
Los alimentos no deben ser tratados como mercancías. El acceso a una alimentación saludable y sostenible para todas las personas y la soberanía alimentaria de todos los pueblos para producir y consumir sus propios alimentos, son Derechos Fundamentales protegidos por las constituciones democráticas de los países y por la legislación internacional (Declaración de DDHH de la ONU de 1948 y Pactos Internacionales suscritos por el Sistema de Estados para la protección efectiva de los Derechos Humanos en su vertiente de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Alimentarios.
Sin embargo, la libertad de producción de alimentos a gran escala para el mercado mundial -junto al consumo irresponsable inoculado por una publicidad multinacional sin límites ecológicos, políticos o jurídicos- desafía el imperio de la ley al tratar a los alimentos como mercancías sujetas a la competitividad de un mercado controlado por multinacionales que reciben el apoyo de las instituciones internacionales del mercado y de la mayoría de los estados.
El mundo produce más alimentos de los necesarios. Sin embargo, de 7.500 millones de habitantes, 800 millones pasan hambre al tiempo que se tira el 30% de la comida y 2.000 millones padecen sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas al exceso y la toxicidad de las mercancías alimentarias. Los gases de efecto invernadero vinculados a la industrialización de la agricultura y la ganadería radicalizan el Cambio Climático que rompe los ciclos biológicos de plantas y animales, eleva la temperatura y produce deshielo en los polos, lluvias torrenciales, tornados, sequías y desertificación. El empleo masivo de pesticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes, hormonas, antibióticos, aditivos alimentarios y envases, sobre todo plásticos, contaminan alimentos, agua, tierra y aire y obligan a incinerar miles de millones de toneladas de residuos que esparcen dioxinas, furanos y metales pesados, afectando gravemente a la seguridad alimentaria y a la salud ambiental.
El libre comercio de alimentos arruina las formas tradicionales de producción campesina de temporada, cercanía, circuitos cortos de comercialización y circuito cerrado de insumos, residuos y energía, privatiza los bienes comunes de la Naturaleza, derrocha el agua y hace muy difícil el acceso a la tierra y la vida en el medio rural, generando migraciones masivas. Las subvenciones a la producción por la producción y la competitividad por la competitividad, atrapan a la agricultura familiar campesina en un proceso destructivo y autodestructivo que impone a la producción agraria precios cada vez más bajos, dependencia de las multinacionales, deterioro de la calidad de los alimentos, de la biodiversidad y de la fertilidad de la tierra así como graves desequilibrios territoriales, abandono de la actividad agraria y despoblamiento de las zonas rurales a favor de un urbanismo patológico inviable desde todos los puntos de vista.

Frente a estas catástrofes que se retroalimentan entre sí, se alzan la Agroecología y el Consumo Responsable que revalorizan la cultura y los valores campesinos incorporando conocimientos agronómicos, diálogo y cooperación entre l@s numeros@s protagonistas de subsistemas alimentarios agroecológicos basados en una economía circular que tiende a residuos cero para afrontar y revertir los daños de la alimentación globalizada. La producción campesina cultiva a favor de la Naturaleza, proporciona alimentos para la población cercana y parte de los conocimientos agroganaderos tradicionales: rotación de cultivos, variedades locales, recolección en punto óptimo de maduración, cultivos de temporada, tecnologías respetuosas con los procesos y tiempos biológicos y devolución de los residuos orgánicos al suelo tras un adecuado compostaje. Es intensiva en mano de obra, impide la emigración forzosa y contribuye a la fertilidad de la tierra, al ahorro de agua, la reducción de la huella de carbono y la resiliencia frente al cambio climático.
La alimentación agroecológica es algo más que una moda. Avanza con paso firme, a pesar de –o gracias a- superar grandes obstáculos. El primer obstáculo está siendo la penetración intensiva en la producción y distribución masiva de alimentos ecológicos de los mismos capitales responsables del hambre y la comida basura. Las cadenas de gran distribución ya controlan el 70% del mercado de alimentos ecológicos. Estos inversores producen comida ecológica con sello oficial “bio” manteniendo la producción a gran escala, la distribución mundial, el trabajo precarizado o esclavo, el expolio de tierras, la coerción a l@s pequeñ@s productor@s y la consideración de los alimentos –ahora con sello ecológico- como mercancías rentables y no como la garantía del derecho fundamental a la alimentación.
El segundo obstáculo consiste en que, a pesar del aumento cuantitativo de la producción y el consumo ecológico, existe una gran debilidad de conocimientos agroecológicos en la población, en la clase política y en muchos técnicos y científicos afiliados al paradigma del crecimiento mercantil, pero también, en la mayoría de l@s actuales consumidor@s responsables cuya proporción de consumo ecológico es baja frente a su consumo convencional. Una reciente encuesta indica que, quienes consumen comida ecológica, lo hacen una vez al mes (40%), una vez a la semana (14%) o a diario (3%) y la eligen, sobre todo, porque es saludable (68%), desde hace más de 5 años (62%) prefiriendo la denominación “eco” a “orgánico” o “bio”.
El tercer obstáculo es la reacción del Sistema Alimentario Industrial, con su poder económico, institucional, mediático y “científico” ante el avance de los pequeños -pero valerosos- Sistemas Alimentarios Agroecológicos. Sin el menor pudor, la agroindustria y sus voceros califican a la Agroecología como un bulo carente de rigor científico que no aporta nada a una alimentación industrial reglada por normas nacionales e internacionales que garantizan “totalmente” la salud y la seguridad alimentaria.
En el “libre comercio de alimentos”, cada eslabón de la cadena sufre –pero también reproduce- la lógica depredadora de la especulación alimentaria. Por el contrario, la Agroecología tiene en cuenta las necesidades de la distribución y el consumo que, a su vez, contemplan las necesidades de la producción respetando los límites de la Naturaleza. La distribución agroecológica y el consumo responsable se basan en cultivos de temporada, cercanía, el menor número posible de intermediarios, comercio justo para productores y consumidores, cultura nutricional y gastronomía autóctonas, artesanía y pequeña industria transformadora que optimiza el aprovechamiento de los recursos y la reducción de los residuos. La Alimentación Agroecológica no puede prosperar sin la transformación del consumismo compulsivo en consumo responsable y sin redes propias de distribución eficientes y sostenibles frente a la gran distribución que impone su ley a productor@s y consumidor@s.
Las Luchas Campesinas son convergentes con las luchas de consumidor@s, mujeres y comunidades indígenas que, día a día, cuidan a las personas y a la Naturaleza, protegiendo semillas, agua, bosques y tierras de su privatización por parte de multinacionales o estados extranjeros. Junt@s sembramos cultura alimentaria para crecer en salud, limitar la huella ecológica, cerrar la brecha metabólica campo-ciudad y crear redes de comercialización desde la responsabilidad compartida y equivalente de tod@s l@s actor@s del Sistema Alimentario Agroecológico (productor@s, pescador@s, elaborador@s, artesan@s, transportistas, logistas, distribuidor@s, cociner@s, nutricionistas, familias, consumidor@s, escuela, educador@s, científic@s, técnic@s y polític@s comprometid@s con la transición a Sistemas Alimentarios Agroecológicos). Desde la semilla en tierra fértil a la mesa responsable (familiar, escolar o institucional) producimos economía del bien común, cooperación, ecofeminismo, justicia, igualdad y seguridad y soberanía alimentaria para todas las personas y todos los pueblos.
La Agroecología es premisa y resultado en: a) la lucha contra el hambre, la malnutrición y la obesidad infantil, b) la garantía de la Soberanía y la Justicia Alimentarias, c) la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y d) la mitigación del Cambio Climático.
La Garbancita Ecológica
Si vuestra entidad o colectivo comparte los contenidos de este comunicado, puede difundirlo y adherir su firma enviando un correo a lacestabasica@lagarbancitaecologica.org.
Todas las adhesiones serán registradas en nuestra web y enlazadas a vuestra página.
10 Abr, 2019 | Noticias, Noticias SEAE 2019
BOLZANO, ITALIA, 10 DE ABRIL DE 2019. IFOAM EU (traducción SEAE) – El cultivo de patata convencional en Alemania cuesta 1.298 €/hectárea (ha) solo en lo referido a contaminación de aguas subterráneas. En cambio, para la producción de patata ecológica, el coste de la contaminación del agua subterránea se reduce a 0,4 € / ha. El estudio «Los impuestos como herramienta para la contabilidad real de costes», que ha presentado IFOAM EU en la primera edición del Foro de la Mejor Economía, muestra cómo los impuestos pueden ser una herramienta para un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.
El estudio «Suelo y más impactos» (Taxation as a tool towards true cost accounting_Final Report) (Soil & More Impacts), analiza los seis potenciales mecanismos de impuestos indirectos que podrían servir como herramienta para mostrar el coste real de los alimentos. El estudio muestra que un impuesto sobre los productos fitosanitarios no ecológicos (PPP) y/o los fertilizantes es la forma que más se ajusta a la realidad para explicar el verdadero coste de los alimentos. Un impuesto de este tipo también puede desincentivar el uso de productos para la protección de plantas (PPA) perjudiciales para el medio ambiente. Según Inka Sachse, investigadora de «Soil and More Impacts», el contexto cultural y económico de estos impuestos es crucial. Según declaró: «Solo una combinación de política, impuestos, comunicación y la propuesta de alternativas realistas resulta efectiva, mientras que la tributación podría tener menor importancia».
Eduardo Cuoco, Director de IFOAM EU, dijo: “El movimiento ecológico se compromete a encontrar soluciones para un sistema alimentario más justo y transparente. Para lograr esto, todos los operadores del sistema deben colaborar. Juntos, deben garantizar que el valor y el poder estén distribuidos equitativamente y que los costes y beneficios de la producción de alimentos se tengan en cuenta de forma equitativa «.
IFOAM EU desea trabajar con los responsables políticos para desarrollar un marco unificado de indicadores para una contabilidad real de costes. Esto haría que el principio de “quien contamina paga” sea tangible y recompense las prácticas que generan beneficios públicos. El movimiento europeo de agricultura y alimentación ecológicos espera que este estudio sea un punto de partida para establecer un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.
Para más información:
Eva Berckmans, Responsable de Comunicaciones; eva.berckmans@ifoam-eu.org
Silvia Schmidt, Responsable de Políticas Alimentarias; silvia.schmidt@ifoam-eu.org
Información adicional:
The Best Economy Forum es una plataforma de discusión internacional para empresas que aplican con éxito estrategias de sostenibilidad.
IFOAM EU encargó el estudio ‘Los impuestos como una herramienta para la contabilidad real de costes’ para el suelo y más impactos
IFOAM EU representa a más de 200 organizaciones miembros en la UE-28, los países en vías de adhesión a la UE y la AELC. Las organizaciones miembros abarcan toda la cadena de alimentos ecológicos e incluso más allá: desde organizaciones de agricultores y elaboradores, minoristas, certificadores, consultores, comercializadores e investigadores, hasta organismos de defensa del ambiente y del consumidor.