114 euros para que los distribuyas #PorOtraPAC… ¡Únete a la acción!

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El 26 de mayo puedes elegir a quién le vas a dar 114 euros de tu bolsillo —en realidad, debes elegir a un grupo de eurodiputados y diputadas para que los redistribuyan—. Esos 114 euros son tuyos y, con tu voto y tu presión, puedes influir en cómo se reparten.

Tus 114 euros

Cada ciudadano de la Unión Europea aporta esa cantidad, 114 euros, a una de las partidas presupuestarias más importantes de la UE y, quizá, una de las menos conocidas: la Política Agrícola Común, 60.000 millones de euros que cada año se destinan, teóricamente, a ayudar a la agricultura, a la ganadería y al medio ambiente. Pero, ¿a cuántos agricultores, a qué modelo de ganadería o con qué interés en el medio ambiente?

La coalición Por Otra PAC – formada por más de una treintena de entidades entre las que está la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) – prepara acciones similares en otros países de la UE. Todas pedimos que esos 114 euros vayan a un modelo de agricultura sostenible, saludable, justo y responsable.

¿Cuál es el problema?

La actual PAC se ha convertido en un modelo de ayudas muy centrado en la cantidad de tierra que tiene cada explotación: cuantas más hectáreas tienes, más ayudas te dan. Así se reparte casi todo el dinero del llamado “primer pilar” de la PAC. La consecuencia es una carrera por la acaparación de tierras que expulsa del campo a los pequeños productores. Hoy, ¡más de la mitad de la superficie agraria de la UE se concentra en solo un 3,1% de explotaciones! ¡Y alrededor del 80% de las ayudas de la PAC termina en el 20% de las manos!

El “segundo pilar” debería ayudar al desarrollo rural, a la producción ecológica, a proteger el medio ambiente o a luchar contra el cambio climático. Sin embargo este segundo pilar es mucho menor que el primero.

¿Qué pedimos desde Por Otra PAC?

Creemos que esos 114 euros de cada uno de nuestros bolsillos deben apoyar un modelo agrario amigo de la biodiversidad, del clima, del bienestar animal y de la salud y el bienestar de las personas.

¿Qué puedes hacer tú?

Hemos creado este billete de 114 euros —casi tan falso como algunas promesas electorales— para que lo imprimas y puedas pedir otra PAC a la UE y a las fuerzas políticas que te representan. En el área en blanco puedes escribir qué quieres apoyar con tus 114 euros.

¡Puedes imprimir billetes en tu casa!

Pincha en la imagen o en este enlace y descárgate e imprime tu billete de 114 euros. Y completa el texto «Mis 114 euros, para…»

¿Quieres algunas ideas?

Puedes pedir que tus 114 euros sean para cuidar el paisaje, productos de mi tierra, campos vivos, variedades locales, suelos para las generaciones futuras, biodiversidad en el campo, agua limpia, educación al consumidor, empleo de calidad en el campo, producción ecológica, desarrollo rural sostenible, trashumancia, ganadería extensiva, pastores y pastoras, productos sanos, consumo consciente y con menos desperdicio, dietas sanas y sostenibles, transición agroecológica, acabar con los derechos históricos, Red Natura 2000, más superficie natural sin pesticidas en los cultivos, alcanzar los compromisos climáticos, ayudar a tener acceso a la tierra, no tener que importar alimentos, mejorar el bienestar animal…

Y no olvides subir tu foto a las redes sociales con las etiquetas #PorOtraPAC y #VotaNaturaleza.

Y si quieres más información consulta, lee y descarga gratis nuestro Atlas de la PAC.


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Alimentación agroecológica: disminuyendo la brecha entre campo y ciudad

Las distintas iniciativas agroecológicas de la región de Madrid presentadas durante las Jornadas de Dinamización de “Sistemas Alimentarios Agroecológicos y adaptación al Cambio Climático” – organizadas por SEAE y el Grupo Operativo Agroecologicam y la Red Terrae- demuestran que es posible mejorar nuestra alimentación gracias a la producción, distribución y consumo de alimentos ecológicos, locales y producidos bajo criterios agroecológicos.

La población en Madrid sobrepasa los 6 millones de habitantes. Hablando sobre alimentación en términos de esta gran urbe, la oferta puede ser desorbitada y “resulta complicado que la población entienda la idea de cercanía”, comenta Pilar Galindo, representante de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) y activista del movimiento agroecológico desde hace más de 22 años, durante el acto inaugural de las Jornadas  sobre “Dinamización de Sistemas Agroecológicos y Adaptación al Cambio Climático”, en la UAM de Madrid. Con la participación de miembros del Grupo Operativo Agroecologicam e importantes entidades como Red TERRAE, IMIDRA o la propia FAO, las diferentes iniciativas presentadas en este evento tuvieron muy buena acogida, tanto en la participación como en la creación de redes y conexiones entre los/as participantes.

“Aunque el consumo de productos ecológicos esté creciendo, lo hace de la mano de las grandes superficies, es decir, seguimos lastrados por un sistema de producción globalizado en el que seguramente esos productos eco hayan viajado miles de km hasta llegar a las estanterías de los grandes supermercados, y donde para su producción, no se han seguido criterios de justicia social. Sin embargo, los compramos porque tienen un sello”, apunta. “Por eso, cuando hablamos de cercanía (digamos de la Bioregión de Madrid), intentamos evitar estas situaciones. Desde SEAE llevamos muchos años insistiendo en que la agroecología debe ser el modelo que guíe el proceso de transición de nuestro sistema alimentario: hacer una apuesta clara por una producción de alimentos que tenga en cuenta no solo el modo de producción sino también el consumo, asegurando canales cortos de distribución y comercialización y relaciones sociales y laborales justas e igualitarias. Todos estos factores ayudarían a reducir la brecha entre el campo y la ciudad”.

Por otra parte, Marina García Llorente, del GO Agroecologicam, señala en este sentido, la necesidad de seguir “profundizando en el estado actual del reconocimiento de la agroecología en el sector productivo y continuar ampliando el conocimiento de consumidores/as para que primen la compra cercana y de temporada”. Este GO pretende “aumentar el conocimiento científico de la agroecología para mejorar la producción, recopilar saberes tradicionales, sistematizar experiencias viables económicamente” y está compuesto por diferentes socios como el IMIDRA, la Asociación para el Desarrollo Integral de la Sierra Oeste de Madrid, el Grupo de Acción Local Sierra Norte de Mardrid (GALSINMA) o AUPA (Asociación de pequeños productores agroecológicos) entre otros agentes.

¿Es posible un sistema alimentario de base local o territorial en Madrid?

Se han presentado y recogido (en formato poster o ponencia) más de una veintena de experiencias basadas en la agroecología y promovidas desde distintos puntos de la región de Madrid (por colectivos, municipios o comarcas), que demuestran que un sistema alimentario basado en lo local o territorial es posible. Estas experiencias demuestran que la proximidad y confianza entre los diferentes actores (especialmente productores/as y consumidores/as) permiten activar mayores eficiencias económicas, ecológicas y sociales en toda la comunidad.

Entre las mismas iniciativas destacaron la presentación de proyectos institucionales relacionados con sistemas alimentarios territoriales, como los Grupos Operativos, AgroecologiCAM (IMIDRA), ITInera (Red TERRAE) o Madrid Km Región.

También ha destacado la amplia participación de iniciativas promovidas desde la sociedad civil, como la CSA Vega de Jarama, el proyecto PIA de Sierra Norte, la Plataforma PAUSAH de Alcalá de Henares o los Parques Agrarios de Fuenlabrada y Soto del Grillo, en Rivas Vaciamadrid. Bajo una metodología participativa guiada por la Red Terrae, todos los y las participantes pusieron en común objetivos, problemáticas y nuevas propuestas para fortalecer la creación de redes entre los mismos y continuar en este camino de transición hacia un sistema alimentario agroecológico.

Este encuentro ha sido parte de las VI Jornadas de Dinamización de Iniciativas Locales Agroecológicas de la Red Terrae junto a la UAM y se ha organizado en el marco del proyecto “Adapta tu Dieta, Cuida tu Clima” que desarrolla diversas actividades de información y divulgación sobre la importancia de la alimentación en la mitigación y adaptación al Cambio Climático con el objetivo de empoderar a la población y hacerla consciente de los impactos de sus decisiones respecto a la alimentación. El proyecto está financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).


GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL EVENTO


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SEAE recomienda al sector público español que contribuya a la modificación de hábitos y sistemas alimentarios para paliar los efectos del cambio climático

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) ha elaborado un documento de recomendaciones sobre el papel que pueden jugar las administraciones públicas en la modificación de los hábitos y de los sistemas alimentarios en el estado español, para contribuir tanto a la adaptación como a la mitigación de los efectos del cambio climático.

El documento se ha elaborado mediante tres grupos focales de debate con la participación de expertos/as en sistemas alimentarios ecológicos sostenibles y en cambio climático, para trabajar conjuntamente, desde sus distintos ámbitos de trabajo y conocimiento, para implantar o modificar actitudes y normas que impulsen un consumo más respetuoso con el clima y que aporte mayor resiliencia y capacidad de adaptación al cambio climático, en el marco del proyecto “Adapta tu Dieta-Cuida tu Clima”, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.

Los grupos focales se centraron en el análisis de la contribución a la mitigación y adaptación al cambio climático de la transición hacia dietas adaptadas a las producciones locales, que respeten la temporalidad de los productos y con un consumo equilibrado de proteína animal, el análisis del papel del sector público en la modificación de los hábitos y sistemas alimentarios en ese mismo sentido y en el suministro a los comedores colectivos ecológicos como ejemplo de Compra o Contratación Pública Verde de productos agroalimentarios.

El documento de 14 páginas se ha remitido a las oficinas autonómicas de cambio climático, a las juntas consultivas responsables de la contratación pública a nivel autonómico, a la Federación Española de Municipios y Provincias y a las federaciones territoriales de municipios, para que lo reciban también los ayuntamientos.

Recomienda empezar con un diagnóstico de la situación de la región, que cuente con la participación activa de los actores clave y favorezca el intercambio y las relaciones entre ellos y de éstos con las administraciones. Y, seguidamente elaborar un plan de acción con un sistema inclusivo de desarrollo, seguimiento y revisión, acompañado de un plan de comunicación interna y externa, para garantizar su idoneidad y sostenibilidad a largo plazo.

Algunas de las acciones que se proponen a las administraciones públicas, para que puedan impulsar dentro del marco de sus competencias son el apoyo a la presencia en el mercado de productos agrarios y agroalimentarios ecológicos y de proximidad, mediante acciones de promoción entre la ciudadanía. El fomento y la implantación de sistemas y canales de comercialización que permitan acortar la distancia entre productores y consumidores, priorizando la venta de proximidad y el consumo de alimentos ecológicos, frescos y de temporada. La priorización del uso agrario de los suelos y de la custodia del territorio, la protección de la fertilidad de los suelos, de las masas de agua y de la biodiversidad, mediante el establecimiento de incentivos o medidas fiscales El apoyo a las estructuras organizativas del sector agrario y de los consumidores/as, comprometidos/as con el desarrollo local y las relaciones socioeconómicas justas entre productores y consumidores y al intercambio de conocimientos intergeneracional. La reducción de barreras para el acceso a fuentes de materia orgánica y a su compostaje para ser utilizado para acondicionar los suelos para los/as agricultores/as. La instalación de huertos ecológicos en los centros escolares, educativos y sociales. Y la inclusión de aspectos sociales (mujer, jóvenes y cooperación), ambientales (reducción de residuos e impacto ambiental tanto del sistema de producción como del canal y sistema de comercialización) en todos los contratos de suministro de productos agrarios y agroalimentarios del sector público, priorizando aquellos que incluyan productos ecológicos, de proximidad, de temporada y frescos, de conformidad con la Ley 9/2017, de contratos del sector público.

Finalmente, el documento, se refiere a la Ley 45/2007, de 13 de diciembre, para el desarrollo sostenible del medio rural y al Real Decreto 1336/2011, de 3 de octubre, por el que se regula el contrato territorial como instrumento para promover el desarrollo sostenible del medio rural, sugiriendo su desarrollo e implementación.

 

Ante la actual situación ambiental, socioeconómica y agroalimentaria, el compromiso político y social para contribuir a paliar las consecuencias del cambio climático, tanto en la mitigación y reducción, como en la adaptación y resiliencia, resulta fundamental.

ECOPIONET

ECOPIONET

El proyecto ECOPIONET se basa en la creación de un Grupo Operativo Supra-autonómico, con el apoyo del MAPA con el Programa Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) y el FEADER, que pretende fomentar la producción ecológica entre los agricultores, proveyéndoles de las herramientas necesarias para su conversión al ecológico y favoreciendo su asociacionismo canalizado a través de una organización de productores. Entre sus miembros, se encuentran SEAE, OFISET S.L., ASAJA Salamanca, COAG Salamanca, UPA Salamanca, COAG Castilla-La Mancha, UPA Toledo, VOLTERRA ECOSYSTEMS, EMILIO ESTEBAN, y el CSIC que, además de con el IRNASA, participa con el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Para obtener los resultados esperados, este proyecto a tres años planifica una serie de actuaciones teniendo como hilo conductor la producción ecológica en cultivos herbáceos extensivos en las provincias de Salamanca, Toledo y Guadalajara.

El Grupo Operativo identifica la producción ecológica como alternativa de cultivo rentable y sostenible en el tiempo para el secano español ya que, por un lado, la intensificación actual de la agricultura no es sostenible en el tiempo a nivel medio ambiental, a nivel económico y social y, por otro lado, hay estudios que avalan que es más barato producir un kilo de cereal de forma ecológica en el secano español que en climas más húmedos del centro y norte de Europa. La producción ecológica se presenta así como un nicho de mercado con una demanda en continuo crecimiento en el que se es más competitivo.

Actualmente, existe una gran desconexión entre los organismos de investigación y los profesionales del sector agrario. Para acercar la investigación al campo se llevarán a cabo dos jornadas técnicas en el mes de octubre y se diseminará entre los agricultores las investigaciones realizadas en este ámbito que respaldan con datos empíricos las tesis formuladas.

Con ello se pretende conseguir la adhesión de agricultores convencidos y que hasta ahora no habían dado el paso creando un grupo de referencia en cada una de las tres provincias. Este grupo de profesionales de la agricultura seleccionados conformarán la base del proyecto: “Los Pioneros” que, junto con agricultores ya en ecológico “tutores”, asesores técnicos cualificados e investigadores formarán la red ECOPIONET cuya función será trasladar a las tierras de estos pioneros el conocimiento en producción ecológica para que el resto de agricultores de la zona “vecinos” puedan observar en su mismo entorno los beneficios de esta conversión.

Para poner en valor la diseminación in situ a través de cada pionero, se ha diseñado un plan de transferencia del conocimiento multidisciplinar e integrado que pone en valor el acompañamiento del agricultor durante el período de conversión mediante la formación continua, el asesoramiento personalizado y el contacto con otros agricultores en su misma situación (pioneros), tutores, técnicos e investigadores mediante plataformas 4.0, así como jornadas de extensión agraria y desarrollo rural.

Al cabo de los tres años del proceso de conversión, los pioneros podrán vender sus producciones certificadas en ecológico. Se pretende que se unan entre ellos y se sumen aquellos tutores y agricultores en ecológico con producciones semejantes interesados, para agregar oferta y aumentar su poder de negociación en la cadena alimentaria. Para ello se creará la Organización de Productores de cultivos herbáceos extensivos en ecológico.


Más información: proyectos@agroecologia.net

Web del proyecto: http://pionerosecologicos.net


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La sociedad civil lanza 70 propuestas para impulsar políticas agroalimentarias innovadoras a nivel local

  • Personas productoras y transformadoras, entidades, redes y agentes sociales y políticos del sector primario del territorio valenciano han elaborado la “Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”, un conjunto de propuestas concretas encaminadas a impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.
  • La Carta, que se presenta de cara a las próximas elecciones, reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio.

La situación del sector agroalimentario y del medio rural valenciano sigue siendo preocupante. Los pueblos se quedan sin gente, las tierras de cultivo se abandonan y, mientras la renta agraria disminuye, se exportan los mejores productos valencianos a precios bajos. A pesar de ciertos avances en el ámbito autonómico, como la Llei de l’Horta de València o el Pla valencià de Producció Ecològica, las “políticas” demuestran ser insuficientes para abordar con firmeza estas problemáticas. En este sentido, tras meses de trabajo, varias entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano han presentado, de cara a las elecciones municipales, un documento que reivindica el derecho de la ciudadanía a decidir sobre las políticas alimentarias, “poniendo en el centro los valores de la vida, el territorio y la sostenibilidad del planeta”.

A través de esta carta, se ofrecen una serie de propuestas para repensar el sistema agroalimentario “en clave de proximidad, justicia social y sostenibilidad de los territorios, pueblos, ciudades y comarcas”. El documento reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio, y plasma dos objetivos básicos: “que las personas productoras puedan vivir dignamente, y que el fruto de su trabajo pueda alimentar de manera sana, sostenible y justa nuestros pueblos y ciudades”. En definitiva, se trata de entender que “la alimentación, y por tanto la agricultura, no deben entenderse como un negocio sino como un medio que sostiene nuestra vida y la de nuestros territorios”.

A problemas globales, medidas locales: hacia la Soberanía Alimentaria de los pueblos


En 2014, tras la celebración del I Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria, convocado por la Red Estatal de Economía Social y Solidaria, más de 30 entidades del ámbito estatal suscribieron la “Carta para la Soberanía Alimentaria desde nuestros municipios”, un documento que fijaba la necesidad de abordar de forma holística el sistema agroalimentario de los municipios, teniendo en cuenta tanto las dimensiones horizontales (medio ambiente, salud, cultura, patrimonio, ocupación, igualdad, educación…) como las dimensiones verticales de la cadena (producción, transformación, almacenaje, distribución, transporte, consumo, gestión de residuos), todo concebido en el marco de un contexto global.

Cinco años después, entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano se han reunido en el Xalet del Doctor Bartual en La Punta (Valencia) para trasladar las propuestas municipalistas al contexto valenciano, y plasmarlas en la “Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”. Este documento recoge en 5 bloques las principales ideas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.

  1. Gobernanza alimentaria: se apuesta por la creación de espacios de participación e interacción entre la administración, la sociedad civil y los actores interesados en definir y desarrollar las estrategias y hacer seguimiento de estas.
  2. Dinamización del sector agroalimentario: se propone la necesidad de desarrollar un plan de formación y de capacitación en prácticas agroecológicas con el objetivo de profesionalizar y promover las actividades relacionadas con la soberanía alimentaria.
  3. Protección del territorio y gestión de los recursos naturales: se apuesta por promover una ley básica para la protección de los suelos fértiles, tal y como defiende la Red estatal Intervegas, para evitar la especulación, así como invertir y redistribuir recursos hacia el medio rural.
  4. Comercialización y consumo de proximidad: la Carta defiende los espacios locales como lugares para impulsar la Soberanía Alimentaria. Para fomentar los canales cortos de comercialización se establece la necesidad de dotar al sector productivo de infraestructuras para la transformación y la comercialización de los productos locales.
  5. Compra pública y cambio cultural: se exige una Ley de Compra Pública para orientar los pliegos de condiciones en equipamientos y servicios de titularidad pública (hospitales, escuelas), así como aprobar ordenanzas municipales para que todos estos servicios de titularidad pública incorporen criterios de alimentación sostenible, saludable y de proximidad.

Estas propuestas se harán llegar a todos los municipios del territorio valenciano, así como a la administración autonómica, con el fin de promover nuevas iniciativas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.


La Carta de la Punta es un trabajo colaborativo de entidades que trabajan en y por un medio rural vivo y a favor de la soberanía alimentaria desde una perspectiva agroecológica. Las entidades firmantes de esta carta somos:

Plataforma per la Sobirania Alimentària del País Valencià
REAS-PV, Xarxa d’economia alternativa i solidària del País Valencià
SEAE, Societat Espanyola d’Agricultura Ecològica/Agroecologia
Periferies del Món
Transversal Cooperativa
CERAI, Centre d’Estudis Rurals i d’Agricultura Internacional
Fundació Mundubat
Per l’horta
Cordinadora Camperola del País Valencià-COAG (CCPV-COAG)
Justícia Alimentària
COTASA cooperativa
Colla ecologista l’Arrel
Associació Del Camp a la Taula
Mercatremol
Xarxa d’Agroecologia de Castelló (XAC)
Spg Àlacant

La Zafra Cooperativa
Llavors d’ací, Associació per a la promoció de la biodiversitat agrària
El Llibrell, Eines per a la transformació social
EcoAltea
Mercatremol
Confraria de pescadors de Gandia
Spg Ecollaures
Entrepobles
La Camperola Cooperativa Agroecològica
Associació pel Desenvolupament Rural del Camp d’Elx
Biotrèmol
Federació d’Ecologistes en Acció del País Valencià
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Campesin@s, consumidor@s y ciudadan@s frente a la especulación alimentaria.

17 de abril de 2019.

Día Internacional de las Luchas Campesinas

El 17 de abril, La Vía Campesina y los movimientos sociales por la Soberanía Alimentaria -en recuerdo de la matanza de 19 campesin@s sin tierra en el Estado de Dos Carajas, Brasil, en 1996- promueven un Día internacional de Lucha Campesina. El 18 de diciembre de 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la “Declaración sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales”que obliga a los Estados a proteger los asentamientos campesinos e indígenas, la tierra y las semillas frente a su mercantilización y privatización por parte de las multinacionales. La Vía Campesina llama a movilizarse “a otros movimientos sociales organizados, sindicales, universidades, medios de comunicación amigxs y gobiernos que priorizan a los pueblos para defender los derechos campesinos de las políticas basadas en el mercado global y el agronegocio”.

La crisis del actual (Des)Orden Alimentario Internacional es producto de su propia dinámica constitutiva: la industrialización, mercantilización y globalización de la producción, la circulación y el consumo de los alimentos.

Los alimentos no deben ser tratados como mercancías. El acceso a una alimentación saludable y sostenible para todas las personas y la soberanía alimentaria de todos los pueblos para producir y consumir sus propios alimentos, son Derechos Fundamentales protegidos por las constituciones democráticas de los países y por la legislación internacional (Declaración de DDHH de la ONU de 1948 y Pactos Internacionales suscritos por el Sistema de Estados para la protección efectiva de los Derechos Humanos en su vertiente de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Alimentarios.

Sin embargo, la libertad de producción de alimentos a gran escala para el mercado mundial -junto al consumo irresponsable inoculado por una publicidad multinacional sin límites ecológicos, políticos o jurídicos- desafía el imperio de la ley al tratar a los alimentos como mercancías sujetas a la competitividad de un mercado controlado por multinacionales que reciben el apoyo de las instituciones internacionales del mercado y de la mayoría de los estados.

El mundo produce más alimentos de los necesarios. Sin embargo, de 7.500 millones de habitantes, 800 millones pasan hambre al tiempo que se tira el 30% de la comida y 2.000 millones padecen sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas al exceso y la toxicidad de las mercancías alimentarias. Los gases de efecto invernadero vinculados a la industrialización de la agricultura y la ganadería radicalizan el Cambio Climático que rompe los ciclos biológicos de plantas y animales, eleva la temperatura y produce deshielo en los polos, lluvias torrenciales, tornados, sequías y desertificación. El empleo masivo de pesticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes, hormonas, antibióticos, aditivos alimentarios y envases, sobre todo plásticos, contaminan alimentos, agua, tierra y aire y obligan a incinerar miles de millones de toneladas de residuos que esparcen dioxinas, furanos y metales pesados, afectando gravemente a la seguridad alimentaria y a la salud ambiental.

El libre comercio de alimentos arruina las formas tradicionales de producción campesina de temporada, cercanía, circuitos cortos de comercialización y circuito cerrado de insumos, residuos y energía, privatiza los bienes comunes de la Naturaleza, derrocha el agua y hace muy difícil el acceso a la tierra y la vida en el medio rural, generando migraciones masivas. Las subvenciones a la producción por la producción y la competitividad por la competitividad, atrapan a la agricultura familiar campesina en un proceso destructivo y autodestructivo que impone a la producción agraria precios cada vez más bajos, dependencia de las multinacionales, deterioro de la calidad de los alimentos, de la biodiversidad y de la fertilidad de la tierra así como graves desequilibrios territoriales, abandono de la actividad agraria y despoblamiento de las zonas rurales a favor de un urbanismo patológico inviable desde todos los puntos de vista.

Frente a estas catástrofes que se retroalimentan entre sí, se alzan la Agroecología y el Consumo Responsable que revalorizan la cultura y los valores campesinos incorporando conocimientos agronómicos, diálogo y cooperación entre l@s numeros@s protagonistas de subsistemas alimentarios agroecológicos basados en una economía circular que tiende a residuos cero para afrontar y revertir los daños de la alimentación globalizada. La producción campesina cultiva a favor de la Naturaleza, proporciona alimentos para la población cercana y parte de los conocimientos agroganaderos tradicionales: rotación de cultivos, variedades locales, recolección en punto óptimo de maduración, cultivos de temporada, tecnologías respetuosas con los procesos y tiempos biológicos y devolución de los residuos orgánicos al suelo tras un adecuado compostaje. Es intensiva en mano de obra, impide la emigración forzosa y contribuye a la fertilidad de la tierra, al ahorro de agua, la reducción de la huella de carbono y la resiliencia frente al cambio climático.

La alimentación agroecológica es algo más que una moda. Avanza con paso firme, a pesar de –o gracias a- superar grandes obstáculos. El primer obstáculo está siendo la penetración intensiva en la producción y distribución masiva de alimentos ecológicos de los mismos capitales responsables del hambre y la comida basura. Las cadenas de gran distribución ya controlan el 70% del mercado de alimentos ecológicos. Estos inversores producen comida ecológica con sello oficial “bio” manteniendo la producción a gran escala, la distribución mundial, el trabajo precarizado o esclavo, el expolio de tierras, la coerción a l@s pequeñ@s productor@s y la consideración de los alimentos –ahora con sello ecológico- como mercancías rentables y no como la garantía del derecho fundamental a la alimentación.

El segundo obstáculo consiste en que, a pesar del aumento cuantitativo de la producción y el consumo ecológico, existe una gran debilidad de conocimientos agroecológicos en la población, en la clase política y en muchos técnicos y científicos afiliados al paradigma del crecimiento mercantil, pero también, en la mayoría de l@s actuales consumidor@s responsables cuya proporción de consumo ecológico es baja frente a su consumo convencional. Una reciente encuesta indica que, quienes consumen comida ecológica, lo hacen una vez al mes (40%), una vez a la semana (14%) o a diario (3%) y la eligen, sobre todo, porque es saludable (68%), desde hace más de 5 años (62%) prefiriendo la denominación “eco” a “orgánico” o “bio”.

El tercer obstáculo es la reacción del Sistema Alimentario Industrial, con su poder económico, institucional, mediático y “científico” ante el avance de los pequeños -pero valerosos- Sistemas Alimentarios Agroecológicos. Sin el menor pudor, la agroindustria y sus voceros califican a la Agroecología como un bulo carente de rigor científico que no aporta nada a una alimentación industrial reglada por normas nacionales e internacionales que garantizan “totalmente” la salud y la seguridad alimentaria.

En el “libre comercio de alimentos”, cada eslabón de la cadena sufre –pero también reproduce- la lógica depredadora de la especulación alimentaria. Por el contrario, la Agroecología tiene en cuenta las necesidades de la distribución y el consumo que, a su vez, contemplan las necesidades de la producción respetando los límites de la Naturaleza. La distribución agroecológica y el consumo responsable se basan en cultivos de temporada, cercanía, el menor número posible de intermediarios, comercio justo para productores y consumidores, cultura nutricional y gastronomía autóctonas, artesanía y pequeña industria transformadora que optimiza el aprovechamiento de los recursos y la reducción de los residuos. La Alimentación Agroecológica no puede prosperar sin la transformación del consumismo compulsivo en consumo responsable y sin redes propias de distribución eficientes y sostenibles frente a la gran distribución que impone su ley a productor@s y consumidor@s.

Las Luchas Campesinas son convergentes con las luchas de consumidor@s, mujeres y comunidades indígenas que, día a día, cuidan a las personas y a la Naturaleza, protegiendo semillas, agua, bosques y tierras de su privatización por parte de multinacionales o estados extranjeros.  Junt@s sembramos cultura alimentaria para crecer en salud, limitar la huella ecológica, cerrar la brecha metabólica campo-ciudad y crear redes de comercialización desde la responsabilidad compartida y equivalente de tod@s l@s actor@s del Sistema Alimentario Agroecológico (productor@s, pescador@s, elaborador@s, artesan@s, transportistas, logistas, distribuidor@s, cociner@s, nutricionistas, familias, consumidor@s, escuela, educador@s, científic@s, técnic@s y polític@s comprometid@s con la transición a Sistemas Alimentarios Agroecológicos). Desde la semilla en tierra fértil a la mesa responsable (familiar, escolar o institucional) producimos economía del bien común, cooperación, ecofeminismo, justicia, igualdad y seguridad y soberanía alimentaria para todas las personas y todos los pueblos.

La Agroecología es premisa y resultado en: a) la lucha contra el hambre, la malnutrición y la obesidad infantil, b) la garantía de la Soberanía y la Justicia Alimentarias, c) la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y d) la mitigación del Cambio Climático.


La Garbancita Ecológica

Si vuestra entidad o colectivo comparte los contenidos de este comunicado, puede difundirlo y adherir su firma enviando un correo a lacestabasica@lagarbancitaecologica.org.

Todas las adhesiones serán registradas en nuestra web y enlazadas a vuestra página.