Las comidas en el comedor de la UPNA, la cena en Geltoki, la ruta del Pintxo Eko y la cata-maridaje de cierre con Landare se elaboraron con alimentos ecológicos, de temporada y de personas productoras navarras.
En agroecología, lo que se predica también se cocina. Y el XVI Congreso Internacional SEAE lo dejó claro desde el primer plato. Cada comida del programa —los menús de mediodía en el comedor universitario con productos de Ekoalde, la cena en Geltoki, la ruta del Pintxo Eko por el centro de la ciudad y la cata-maridaje de cierre en la Casa Soto/Etxezuria de Landare— se preparararon con alimentos ecológicos, de temporada y de personas productoras navarras. La coherencia, en este caso, se sirvió en bandeja.
Comer en el campus: UPNA, INTIA y Ekoalde
Las comidas de los tres días se sirvieron en el comedor de la UPNA, que abrió su campus y su cocina al congreso para alimentar con producto ecológico, fresco y de temporada a más de un centenar de personas. El INTIA aportó acompañamiento técnico para garantizar la trazabilidad y la coherencia con el discurso del congreso. Y los alimentos llegaron a través de Ekoalde —asociación navarra de personas productoras ecológicas con logística y distribución coordinadas— que reunió la oferta de muchas huertas y obradores en una única entrega capaz de abastecer un comedor universitario durante toda la semana.
Este triángulo —campus, conocimiento técnico y red productora— es el que hace posible que un menú así no se quede en una declaración de intenciones, sino que llegue a la bandeja del autoservicio.
Miércoles 22 de abril
Cogollos con vinagreta de piquillos
Garbanzos con acelga
Hamburguesa de potro con champiñones y cebolla
Guarnición a elegir: patata asada o ensalada verde
Postre a elegir: yogur natural o fruta de temporada
Jueves 23 de abril
Espárragos frescos
Arroz con verduras de temporada
Alas de pollo al ajillo
Guarnición a elegir: patata asada o ensalada verde
Postre a elegir: yogur natural o fruta de temporada
Viernes 24 de abril
Ensalada de cogollos con hortalizas de temporada
Lentejas con verduras de temporada
Filete de ternera con cebolla y piquillos
Guarnición a elegir: patata asada o ensalada verde
Postre a elegir: yogur natural o fruta de temporada
Espárragos, cogollos, lentejas, garbanzos, acelga, piquillos: el menú leído en alto es también un mapa estacional de la huerta navarra de finales de abril.
Ruta del Pintxo Eko en el casco histórico
La primera jornada del congreso se cerró fuera del campus, en la calle. La Ruta del Pintxo Eko, organizada por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN-NNPEK), llevó a las personas asistentes la noche del miércoles 22 a recorrer cuatro bares del casco histórico de Pamplona/Iruña con pintxos elaborados a partir de productos ecológicos navarros: New Gure Etxea, Kantina Katakrak, Bar Errejota y Baserriberri.
Más allá del paseo, la propuesta tiene su miga: la Red de Puntos de Venta y Hostelería que el CPAEN-NNPEK lleva años tejiendo en Navarra para que el alimento ecológico no se quede solo en el lineal del supermercado, sino que también ocupe la barra del bar de barrio. Que el congreso comenzara así significa que la agroecología pasa por el plato, sí, pero también por el pintxo. Gracias, CPAEN-NNPEK, por organizar esta ruta y por sostener todo el año el trabajo silencioso de certificación, control y promoción que hace posible que un pintxo pueda decir, con todas las letras, que es ecológico.
Cena en Geltoki: el territorio en el plato
La cita más esperada fue Geltoki, el mercado cooperativo de Pamplona/Iruña que ha transformado la antigua estación de autobuses de la ciudad en punto de encuentro de la economía social y la alimentación ecológica. Allí, con propuesta impulsada por Mirua, la mesa se leyó como un recorrido por el territorio:
Para compartir
Ensalada de boniato asado, garbanzos crujientes de Hazialdeko y crema de yogur Jauregia (con opción vegana)
Primero
Acelga de El Puente Viejo, parmentier trufada y panceta curada Sarbil (con opción vegana)
Segundo a elegir
Estofado de ternera Sarbil con crema de calabaza y ralladura de lima
Puerro confitado con romescu y cacahuetes especiados
Cada nombre del menú conduce a un proyecto: los garbanzos de Hazialdeko, cooperativa agraria que colectiviza la transformación postcosecha y el acceso a mercados locales; los lácteos de Jauregia Esnekiak, ganadería ecológica de vacas lecheras del Baztán-Bidasoa que el congreso visita el sábado en una de sus rutas de campo; las acelgas de El Puente Viejo, los productos cárnicos de Sarbil, los huevos de Goldaratz, los vinos de Mendiko (Oraina) y Lezaun (Egiarte). La cena no fue un acto social: fue una declaración de intenciones puesta en el centro de la mesa.
EKOmercado en la UPNA
El jueves 23, entre las 10:30 y las 14:30 h, el Campus Arrosadía vivió un momento singular del programa: el primer EKOmercado de personas productoras ecológicas navarras celebrado en un campus universitario. Diez puestos instalados frente al aulario, abiertos a toda la comunidad universitaria —alumnado, profesorado, personal técnico, personas asistentes al congreso— para que la compra de alimentos ecológicos pudiera hacerse, durante una mañana, sin más intermediación que una conversación.
La propuesta es sencilla y contundente a la vez: alimentos ecológicos de temporada —frescos y elaborados— directamente de las personas que los cultivan o los transforman; un espacio para conocer cómo se trabaja en Navarra desde la producción ecológica; venta directa, encuentro y conversación. Tres ideas que, leídas juntas, describen bastante bien lo que la agroecología propone como sistema alimentario.
En las mesas se pudieron encontrar los huevos deEkollaondo, las verduras de El Puente Viejo, el zumo de Ekosagar, las patatas de Javier Anocibar, los vinos de Bodegas Azpea, las conservas de Gukalde, el aceite, la legumbre y el zumo de Elkea, el aceite y las almendras de Jesús Aranda, las legumbres de Hazialdekoy la miel de Erlan. Diez puestos para un mapa comestible que volvió a contar Navarra en clave agroecológica, esta vez en mitad de un campus.
Que esto ocurriera dentro de la universidad pública es de reconocer pues se ha acercado el alimento ecológico a quienes hoy son estudiantes —y mañana serán técnicas, investigadoras, decisoras públicas, consumidoras informadas—. Es también una forma de sembrar futuro.
Cierre con Landare: cata-maridaje del viernes en la Casa Soto/Etxe Zuria
El viernes 24, a las 18:00 h, el congreso se despidió con una cata-maridaje de productos ecológicos navarros en la Casa Soto/Etxe Zuria de Landare, espacio singular con huertas de producción agroecológica en plena ciudad. Cerrar el congreso con una cooperativa de consumo que lleva décadas acercando la alimentación ecológica a la ciudadanía de Pamplona/Iruña permitió conectar el debate técnico-científico con el último eslabón de la cadena: quien come.
Cocinar también es agroecología
No fue una idea suelta ni una mención de pasada. En varias intervenciones del congreso —en las mesas sobre ecofeminismo y transición, en los debates sobre relevo generacional, en conversaciones de pasillo entre sesión y sesión— volvió una misma reflexión: cocinar importa. Y cocinar, ese saber muchas veces invisibilizado y empujado durante siglos al rol asignado a las mujeres, merece ser reivindicado como un acto político. Casi revolucionario, se escuchó más de una vez. Aunque cueste, aunque la prisa proponga siempre otra cosa, aunque haya que desmontar primero quién carga históricamente con esa tarea y bajo qué condiciones.
Porque no perder la conexión con los fogones —con los alimentos, con las personas que los producen, con los gestos que los transforman en comida— es también una forma de no perder la agroecología por el camino. La mesa del congreso, en ese sentido, fue otra forma de seguir diciendo lo que se decía en las salas.
Una mesa larga, muchas manos: eskerrik asko!
A Mirua Microcoop, gracias por sostener esta propuesta de principio a fin. Al CPAEN-NNPEK, por la Ruta del Pintxo Eko del miércoles y por el impulso para que el ecológico llegue a tantos rincones de Navarra. A la UPNA, por abrir su campus y su cocina. Al INTIA, por el acompañamiento técnico. A Geltoki, por la noche del jueves. A Landare, por la despedida del viernes. Y a las diez personas productoras que trajeron al campus el primer EKOmercado universitario de Navarra: Ekollaondo, El Puente Viejo, Ekosagar, Javier Anocibar, Bodegas Azpea, Gukalde, Elkea, Jesús Aranda, Hazialdeko y Erlan.
Y, en el fondo de cada plato, gracias a cada persona productora —nombrada o no— y a cada persona que cocinó, cuyo trabajo cotidiano —tantas veces invisible— hizo posible que comer en este congreso fuera, también, una forma de continuar la conversación.
Etorkizuna ekologikoa izanen da. El futuro será ecológico. Y, si se cocina así, también será memorable.
Un informe recién publicado por el Instituto de Economía, Geografía y Demografía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IEGD-CSIC) aporta evidencia científica sólida para el debate sobre la nueva PAC 2028-2032: las fincas con mayor resiliencia social y ambiental —entre ellas, una proporción muy destacable de iniciativas certificadas en ecológico— son también las más dependientes de las ayudas públicas y, sin embargo, reciben menos apoyo por hectárea cultivada que las grandes unidades productivas intensivas.
El estudio, firmado por Idoia Urrutia Larrachea, Soledad Cuevas García-Dorado y Daniel López-García, analiza los datos de la Red Contable Agraria Nacional (RECAN) correspondientes al primer ejercicio del actual Plan Estratégico de la PAC y dibuja un mapa que confirma muchas de las tesis que SEAE viene defendiendo desde su nacimiento en 1992.
Una fotografía del campo en el Estado español en cinco modelos
El equipo investigador ha clasificado las cerca de 455.000 unidades agrarias representadas en la muestra en cinco tipos en función de su dimensión económica y de su resiliencia social y ambiental. El panorama resultante es elocuente: apenas un 2,22 % del total —las fincas con producción estándar superior a 500.000 € anuales y baja resiliencia socioambiental, mayoritariamente de ganadería intensiva de granívoros— concentra el 39 % de la producción y un 5,57 % del presupuesto PAC analizado.
En el otro extremo, los modelos con mayor resiliencia ambiental y social (tipos 4 y 5) reúnen el 23 % de las fincas, ocupan el 42 % de la superficie agraria útil y aglutinan el 40 % de las ayudas, con una proporción muy notable de iniciativas certificadas en ecológico: un 28 % en el tipo 4 y un 32 % en el tipo 5.
Estos datos refuerzan una idea que SEAE lleva años trasladando a las administraciones: la producción ecológica y la agroecología no son una opción minoritaria ni marginal, sino la columna vertebral de los modelos agroganaderos que más bienes públicos generan en términos de biodiversidad, calidad del suelo, equilibrio territorial y empleo rural digno.
La resiliencia ambiental no está reñida con la viabilidad económica
Uno de los hallazgos más relevantes del informe desmonta uno de los argumentos clásicos contra la transición agroecológica. El análisis estadístico no encuentra incompatibilidad inherente entre resiliencia ambiental y resiliencia económica. Es decir: las fincas que apuestan por la rotación, la diversidad de cultivos, la circularidad, el bajo uso de insumos químicos y la ganadería extensiva pueden ser perfectamente viables.
La diferencia en viabilidad que muestra el tipo 1 frente al resto se explica más por la dimensión económica —y por las economías de escala asociadas— que por su modelo productivo. Esta evidencia es clave para responder a quienes presentan la transición ecológica como un freno a la competitividad del sector.
Los ecorregímenes no están llegando a quienes más bienes ambientales generan
Otro dato especialmente relevante para el sector ecológico: los ecorregímenes, que absorben el 14 % del presupuesto PAC y están concebidos para premiar prácticas beneficiosas para el medio ambiente, no benefician en términos relativos a las fincas con mayor resiliencia ambiental. El reparto en euros por unidad de dimensión económica favorece a los tipos 2 y 3, no a los tipos 4 y 5, donde se concentra la producción ecológica. La pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que un instrumento diseñado para apoyar la transición ambiental no esté priorizando a las personas operadoras certificadas en ecológico, que aplican prácticas verificadas y auditadas anualmente?
Las ayudas específicas a la producción ecológica del Pilar II, que sí muestran un mejor desempeño hacia los modelos resilientes, representan apenas el 3,3 % del presupuesto total. Una proporción claramente insuficiente para alcanzar el objetivo del 25 % de superficie ecológica en 2030 fijado por el Plan de Acción Europeo.
Brecha de género: las agricultoras y ganaderas reciben menos ayudas
El informe documenta con precisión una brecha que SEAE viene denunciando: las personas titulares mujeres percibieron en 2023 una media de 21.000 € en ayudas PAC, frente a los 29.000 € de los titulares hombres. La diferencia se concentra en el Pilar I, vinculado mayoritariamente a la superficie. La explicación está en la propia estructura del campo: las mujeres lideran fincas de menor dimensión económica, más frecuentemente en modelos asociativos y con mayor resiliencia social y ambiental. Es decir: trabajan en las fincas que más bienes públicos generan y, paradójicamente, son las que menos apoyo reciben por euro generado.
Relevo generacional y agroecología: una alianza estratégica
La incorporación de personas jóvenes a la actividad agraria se da especialmente en los modelos de alta resiliencia social y ambiental (tipos 2, 4 y 5). Sin embargo, el grueso de las ayudas a la instalación y del complemento joven termina en las fincas más grandes (tipo 1), independientemente de su aportación a los bienes públicos. Las ayudas a la incorporación percibidas por mujeres jóvenes se concentran exclusivamente en los tipos 2, 4 y 5, con presencia destacada en cultivos leñosos, vitivinicultura y ganadería de herbívoros. Aquí se cruzan dos prioridades estratégicas que la coalición #PorOtraPAC —de la que SEAE es parte activa— viene defendiendo: el relevo generacional y el apoyo a las mujeres rurales no pueden seguir vinculados de forma exclusiva a la superficie cultivada.
Lo que está en juego en la PAC 2028-2032
La propuesta de nueva PAC presentada por la Comisión Europea en julio de 2025 plantea una reducción del 22 % del presupuesto, la fusión de los dos pilares y una mayor flexibilidad para los Estados miembros. El informe del IEGD-CSIC abre interrogantes que conectan directamente con las posiciones que SEAE ha trasladado a través de IFOAM Organics Europe, la coalición #PorOtraPAC y el Foro de Acción Rural:
¿Es razonable mantener un sistema que destina el 5,57 % de las ayudas a las fincas más grandes —las que menos dependen de ellas— mientras los modelos agroecológicos viables, dependientes de la PAC para su renta, reciben proporcionalmente menos apoyo por euro generado?
¿Tiene sentido que los ecorregímenes no prioricen a las personas operadoras ya certificadas en ecológico, que llevan años aplicando las prácticas que estos instrumentos pretenden incentivar?
¿No sería más coherente reducir el tope máximo de ayudas por finca y desvincular los apoyos a mujeres y jóvenes de la superficie cultivada, para acompañar el modelo de pequeña y mediana escala donde realmente se concentran?
Un debate que alimenta los surgidos durante el XVI Congreso SEAE
Este informe llega en un momento especialmente oportuno. El XVI Congreso Internacional SEAE acaba de celebrarse en la Universidad Pública de Navarra, en Pamplona-Iruña, del 22 al 25 de abril de 2026, treinta años después de aquel II Congreso SEAE celebrado en la misma ciudad en 1996. Las evidencias aportadas por el equipo del IEGD-CSIC alimentan un debate que la comunidad agroecológica tiene plenamente vivo: cómo articular políticas públicas que reconozcan, apoyen y amplíen el papel de las fincas ecológicas y agroecológicas como motor de un campo más resiliente, más justo y más vivo.
SEAE seguirá trasladando estas evidencias a las administraciones competentes y al resto de actores del sistema agroalimentario europeo. Porque, como recordaba el equipo técnico de SEAE en la revista Ae nº47 (la del 30 aniversario de SEAE), la incidencia política, científica y social no se basa en argumentos débiles, sino en investigaciones rigurosas y en la experiencia diaria de las personas productoras. Este informe es una pieza más en esa larga conversación.
Cuatro días de ciencia, técnica y experiencia en el Campus Arrosadía de la UPNA han confirmado lo que defendemos desde 1992: la agroecología no se debate ya como hipótesis, se practica como respuesta concreta a los retos del sistema agroalimentario.
Cerca de 300 personas profesionales de la agroecología y la producción ecológica llegadas de todo el Estado —desde Canarias y Baleares hasta Galicia, Cataluña, País Valencià, Andalucía, Madrid, Extremadura, Aragón, Castilla-La Mancha o La Rioja— han participado del 22 al 25 de abril en el XVI Congreso Internacional SEAEAgroecología: raíces y futuro, celebrado en el Campus Arrosadía de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Tres décadas después de que SEAE celebrara en Navarra uno de sus primeros encuentros, hemos vuelto a Pamplona/Iruña para constatar que la agroecología ya está transformando territorios, prácticas y políticas.
De la salud al clima: las grandes voces del congreso
El programa contó con ponencias invitadas de figuras de referencia que han ayudado a trazar un mapa amplio del momento actual del sector: desde la salud, con el toxicólogo Nicolás Olea (Universidad de Granada), sobre disruptores endocrinos y plaguicidas; al horizonte sociopolítico, con Carlos Taibo (UAM), que abordó el decrecimiento y la agroecología como respuestas al colapso ecosocial; pasando por la mitigación y adaptación al cambio climático, con Agustín del Prado (BC3 – Basque Centre for Climate Change); el papel del mundo rural en la transformación social o las propuestas ecofeministas para la transición, con Mirene Begiristain (UPV/EHU), Emma Siliprandi y Gotzone Sestorain-Leitza (Etxalde Emakumeak). A las ponencias principales se sumaron alrededor de 150 comunicaciones —investigaciones científicas, trabajos técnicos y experiencias— presentadas por personas investigadoras y agentes del sector en sesiones paralelas, articuladas en ocho ejes temáticos que abarcan desde el diseño agroecológico de sistemas, la biodiversidad y conservación, la innovación, el desarrollo rural y las políticas públicas, hasta la ganadería ecológica, la soberanía alimentaria y la equidad de género, o la comunicación, divulgación y formación.
Entre los hitos del programa, la petición conjunta de SEAE, Ecologistas en Acción y WWF España a los ministerios de Trabajo, Sanidad y Agricultura para el reconocimiento del párkinson como enfermedad profesional en personas expuestas a plaguicidas —adhesiones aquí—, presentada junto al documental Párkinson tóxico del fotoperiodista Santi Donaire; y el primer EKOmercado de personas productoras ecológicas navarras celebrado en un campus universitario, el jueves 23 en el Aulario de la UPNA.
Navarra, un sector agroecológico tejido desde la base
Si algo ha quedado claro en estos cuatro días es que Navarra ha sabido construir, paso a paso y desde quienes producen, transforman, distribuyen y consumen, un sector agroecológico densamente articulado. Las personas asistentes llegadas del resto del Estado han manifestado su admiración por experiencias como Hazialdeko, Ekoalde, Zunbeltz o Kalaska, y por la coordinación entre administración foral, sector productor, universidad y movimientos sociales.
En la sesión inaugural, Rubén Goñi, director general de Agricultura y Ganadería del Gobierno de Navarra, situó el congreso en el marco del Plan Estratégico de la Producción Ecológica de Navarra, que orienta la actuación foral en torno al relevo generacional, el acceso a la tierra, la dinamización del sector y la estructuración de la cadena de valor, con la puesta en valor del modelo ecológico —por sus beneficios para el medio ambiente y para la salud— como horizonte.
El sábado 25, dos rutas de campo permitieron palpar ese trabajo en el territorio: visita conjunta a Hazialdeko y Ekoalde y, después, al viñedo agroecológico de EVENA y Deierriko Ostatua (Olite/Erriberri y Estella/Lizarra) o a Jauregia Esnekiak y KIBBI SAT (Valle de Baztán-Bidasoa).
Y un detalle que tampoco es menor: toda la alimentación servida durante el congreso —comidas, pausas, la cena en Geltoki, Ruta del Pintxo Eko y cata-maridaje en la Casa Soto/Etxe Zuria de Landare— ha sido ecológica y de origen navarro.
Reconozca el párkinson como enfermedad profesional para trabajadoras y trabajadores agrícolas expuestos a fitosanitarios, con los mismos derechos y prestaciones que ya existen en Francia, Italia y Alemania.
Impulse estudios epidemiológicos que analicen la incidencia del párkinson vinculada a la actividad agrícola en el territorio español.
Hay casos de párkinson que no se pueden evitar. Los provocados por la exposición laboral a plaguicidas, sí. La administración tiene la obligación de prevenirlos y, cuando la enfermedad aparece, de reconocerla oficialmente y garantizar las ayudas necesarias.
Por qué esta petición es importante
Más de 150.000 personas conviven en España con el párkinson y cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos. El envejecimiento de la población podría triplicar la cifra en las próximas tres décadas.
En nuestro entorno, tres países ya han traducido esa evidencia en derechos laborales:
Francia, desde mayo de 2012, mediante un decreto que incluyó el párkinson provocado por plaguicidas en el cuadro de enfermedades profesionales agrícolas.
Italia, lo aplica por la vía del INAIL, que incluye el párkinson en sus tablas de enfermedades profesionales desde 2008
Alemania, que desde marzo de 2024 lo reconoce a través de la recomendación científica del Consejo Médico Asesor del Ministerio Federal de Trabajo, actualizada en septiembre de 2025; la Mutua Agraria alemana ha acreditado ya cerca de 550 casos.
España, pese a ser uno de los Estados de la UE que más plaguicidas consume, ni reconoce ni investiga esta relación.
Esta petición se acompaña del estreno del documental «Párkinson tóxico«, del fotoperiodista Santi Donaire con Alba García Fijo. A través de testimonios del ámbito científico y de personas del campo que han desarrollado la enfermedad tras años de contacto con plaguicidas, la pieza reúne las evidencias médicas, laborales y humanas que sostienen esta reclamación.
Se ha estrenado en Pamplona/Iruña, el miércoles 22 de abril de 2026, a las 19:30 h, en el Aulario del Campus de Arrosadía (UPNA), dentro del XVI Congreso Internacional SEAEAgroecología: raíces y futuro.
Si tu colectivo, asociación, sindicato, cooperativa o entidad quiere proteger la salud de quienes trabajan en el campo y contribuir a prevenir el párkinson, firma la adhesión:
9.30 h. C5. De las emisiones a la resiliencia: el sistema agroalimentario en la agenda climática. Agustín del Prado (BC3 Research). Mod: Ikerne Indakoetxea Barberia (INTIA). Sala A09.
10.15 h. P10. Usos y abusos de la agrifotovoltaica. Amaia Ortiz (Neiker), Gillen Abrego (Asoc Allotarra), Alberto Matarán (UGR). Mod: Regina Monsalve (Intereco). Sala A018.
12.00 h. P12. Conversatorio: Si no es Ecológico y Agroecológico, no es regenerativo. Ernest Mas (Verdcamp Fruits), Javier Retana (CREAF), Inés Costa Pereira (ESAV), Beatriz Pablos (Ganadería Pablos), Gonzalo Palomo (SEAE). Mod: Ángeles Parra (Vida Sana). Sala A018.
12.00 h. P13. Gestión de la Biodiversidad en Agroecosistemas: Claves para la Resiliencia Climática. Gonzalo Villalba (Agrovidar), Noelia Telletxea (INTIA), Lorea Lizarreta (Hazialdeko), Elisa Pizarro (Asoc. Aprisco). Mod: Roberto Ruiz de Arcaute (SEAE–Neiker). Sala A09.
12.00 h. ST7. Sesiones paralelas de comunicaciones orales.
Desarrollo Rural, políticas públicas e instituciones. Mod: Karen Hoberg (SEAE). Sala: A108.
14.00 h. Comida
15.30 h. C6. Mitos y certidumbres en el uso del ganado para servicios ecosistémicos. 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. Ramiro Palacios (Agrovidar), Pilar Carballo (Finca Ecológica La Jara), Gerardo Moreno (INDEHESA-UNEX). Mod: Rosa María Canals (UPNA). Sala A09.
16.15 h. P14. Dieta climática y alimentación agroecológica. Lola Raigón (UPV), Eduardo Montero (CECU), Helena Moreno (Greenpeace) y otros/as. Mod: Silvia Larrañeta (Mirua Microcoop). Sala A09.
16.15 h. ST8. Café Diálogo-Posters. Dinamiza: Daniel Castillo (SEAE). Sala A104.
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